El mismo día New York Christopher Mis días cambiaron en el mejor sentido, había encontrado el equilibrio perfecto en la vida, el trabajo en la sucursal marchaba bien dentro todo, la universidad también acompañaba y lo principal, mi relación con Martha estaba fortaleciéndose, nada podía arruinar mi felicidad. Tanto que no me importaba que hubiese accedido a mudarse con Sasha, porque los últimos días pasaba recogiéndola a donde me pidiera, para terminar, cenando en mi departamento y sellar la velada entre las sábanas. Si, estábamos viviendo juntos y solo era cuestión de oficializarlo, inclusive entendía que era su manera de ponerme un freno no llamar las cosas por su nombre, pues siendo honesto está ilusionado con formalizar nuestra relación. ¡No! No pensaba en pedirle matrimonio, porqu

