Intento irme, pero este me detiene sujetándome del brazo lo veo, su mirada ahora es dura aprieta su quijada que en cualquier momento siento que le partirá. - Nunca vuelvas a decir que eres un puto objeto para mí- gruñe haciendo fuerza en su agarre. - Déjame- intento zafarme de su agarre, pero este en un rápido movimiento me estampa contra la pared sujetándome de la nuca, pero sin llegar a lastimarme. - Suéltame que haces. - No puedo tocar a mi esposa- sonríe comenzando a dar pequeños besos en mi cuello. André me confunde se va sin decir nada y ahora regresa feliz como si nada. - Déjame- susurro intentando reprimir los jadeos que quieren salir de mi boca por sus besos. - Te necesito tanto, te necesité todo este tiempo a mi lado ya no aguanto más querer hacerte mía- ronronea cerca

