Denzel no le dio problemas, ni preguntó sobre el incidente. Después de completar los trámites, salieron juntos de la comisaría. —Gracias, Señor Fairfield. —Sube al coche. —El tono de Denzel seguía siendo frío y distante. —No, gracias. Tomaré un taxi a casa. Denzel permaneció en silencio, esperándola junto al coche. Considerando que él acababa de ayudarla, Serena vaciló brevemente antes de subir a su coche. Cuando el coche llegó al hospital, Serena se sometió a varias pruebas. El médico recomendó que se quedara en el hospital durante algunos días para observación debido al golpe en la parte posterior de su cabeza. Se requerirían exámenes de seguimiento en unos días. Mientras la enfermera atendía sus heridas, Denzel se mantenía observando. Tenía moratones en las piernas y la piel ras

