Después de algunos meses de preparativos, Gian y yo por fin nos damos el sí, y junto con Alexandros y mi amazona celebramos una hermosa e inolvidable boda doble. Cuando termina la fiesta ellos se separan de nosotros para tomar un vuelo que los dejará muy cerca de las islas Cook, mientras que mi Gian y yo tomamos un auto que nos lleva hasta la hermosa playa de Las Teresitas aquí en España. Bajamos del auto y un encargado nos ayuda con nuestras maletas, tomo la mano de mi Gian, con la intención de dejarle en claro a cualquier persona que ese sexi y apasionado hombre ahora me pertenece, y nos dirigimos al elegante Hotel Stratford, damos nuestros nombres y enseguida nos dan la llave de nuestra habitación. Una vez que subimos al ascensor, me alejo del botones y susurro en el oído de mi corazo

