Gallagher_historias presenta:
?Mi pequeño tormento?
Capitulo 3 temporada 1
Narra ___________.
Al día siguiente eran las 07:00 a.m, me levanté primero que Aidan, y vi que los niños se empezaron a levantar, fui con ellos y los baje de la cama, supuse que Aidan estaba cansado por lo que no quise levantarlo, los lleve al baño y nos lavamos la cara y luego los lleve al cuarto de regreso sentando los en la cama.
Acomodé mi lugar donde dormí y los niños empezaron a hacerme preguntas.
— ¿Dónde estamos? – Pregunto Isis.
— En casa de tu abuela hija, pero vengan, vamos abajo y que Aidan descanse ¿Sí? – Respondí, baje a los pequeños de la cama y les puse sus zapatos.
Vi a Aidan dormido se veía tan dulce, parecía que era un niño pequeño, baje a los niños y vi a la madre de Aidan abajo.
— Buenos días señora – saludé.
— Buenos días querida, buenos días niños – respondió con una sonrisa en su rostro.
— Mami ¿Ella quien es? – Pregunta Esteban.
— Ella es la madre de Aidan – respondí.
— Soy tu abuela pequeño – respondió Lauren.
— ¡Sí! Tengo una abuela – Esteban abrazo a Lauren y está corresponde.
— Huele rico abuela, ¿Es el pan de plátano vegano favorito de papá? – Pregunto Isis.
— Sí querida, por cierto ¿Sigue dormido?
— Sí, estaba muy cansado por las fotos de ayer – respondí.
— Oh bueno, ya no ha de tardar – dijo metiendo el pan al horno.
— Sí, así es, señora ¿Puedo dejar a los niños aquí un momento? Necesito salir por algo importante, claro si no le molesta, regresaré rápido – dije, era necesario salir, necesitaba hacerlo para poder volver a casa.
— Claro, ve – respondió — pero ¿Por qué no le dices a Aidan que te lleve? – Preguntó.
— No, no se preocupe, como dije, no tardó, además no quiero despertarlo, se ve cansado – respondí con una sonrisa.
— De acuerdo, ve – respondió.
Yo agradecí y agarre las llaves de mi casa, junto a mi bolso y mi cubre bocas, salí de la casa y tome el primer taxi que pasó.
Narradora.
Antes de que la chica se fuese se despidió de ellos y finalmente se fue.
_____________ se fue, azotó un poco la puerta, haciendo que Aidan diese un pequeño salto de la cama.
— Niños, si quieren pueden sentarse en la sala y jugar videojuegos un rato – dijo Lauren, tratando de que no se sintiesen incómodos.
— ¡Sí! – Los niños fueron corriendo a la sala.
Les puso Mario cart y se pusieron a jugar mientras ella hacia el desayuno
Narra Aidan.
Escuché la puerta cerrarse, me levanté y no vi a los niños a mi lado, tampoco vi a _____________ en el sillón, me senté al pie de la cama, me puse mis zapatos y me dirigí al baño, me lave la cara, acomode la cama y baje.
— Buenos días má – dije bajando las escaleras.
— ¡Oh! Buenos días hijo ¿Cómo dormiste? – Pregunto mi madre.
— Bien ¿Y ____________? – Pregunté pasando mis manos por mi cabello, tratando de acomodarlo.
— Salió – respondió.
— ¿Por qué no me habló? La hubiese llevado – era raro que no me hablase, suelo llevarla a dónde quiere casi siempre que no lleva su camioneta.
— Dijo que no te quería levantar, y que no tardaba – respondió, sacando el pan de el horno.
— ¿Y los niños? – Pregunté ayudando a mi mamá a sacar el pan — ¿Se los llevó? – Volví a cuestionar.
Mi madre no respondió, solo negó con la cabeza y señaló con su dedo índice indicando que estaban en la sala.
— Gracias madre, pero deje eso, yo les hago el desayuno a los niños.
Aparte a mi madre suavemente y me puse a preparar el desayuno a los pequeños.
— Niños vengan a desayunar – dijo mi madre.
Los niños rápidamente llegaron a la cocina, y yo como hijo obediente trate de robarle un trozo de pan que había hecho mi madre, no sé cómo pero llegó con una espátula de plástico en la mano y me pego suavemente.
— Deje ahí niño, aún está caliente – dijo apuntándome con la espátula de plástico.
— Solo un trozo – dije con ojos de súplica mientras ponía mis manos al frente para que no me golpease de nuevo.
— No jovencito – mi madre se llevó el pan a otra parte, dejándome con el antojó — si te doy pan eres capaz de comerte lo, tu solo muchachito – se da la vuelta y tapa el pan.
Cuando mi madre volteo a verme yo hice una cara de indignado.
Nuevamente trate de robarle un trozo de pan y mi madre me vio, me aventó la espátula y yo me agache evitando que me diese, solo paso rosandome la espalda y salí corriendo.
— ¡Ya! ¡Ya! ¡Me voy! – Dije riendo.
— A papá lo regañaron – dijo Esteban entre risas.
— Bueno desayunen o su abuela les hará lo mismo – dije jugando — por cierto mamá ¿No dijo a dónde iría ___________? – Me dirigí ahora a mi madre.
— No hijo, pero vi que agarro unas llaves y se fue, ¿Por qué? – Preguntó.
— Por nada – solté un suspiro pesado — desayunen niños, su madre no tarda en llegar.
Ambos pequeños se pusieron a desayunar, mi madre y yo los acompañamos, seguía pensando en por qué _____________ no me avisó de que saldría y por qué no me dijo a dónde iría, no es por ser tóxico, pero si no la conociese diría que fue a su casa a arreglar las cosas con su familia, y no de la mejor forma.
08:25 a.m
Había pasado casi 1 hora y media y ___________ no volvía, empecé a preocuparme y lo primero que hice fue ponerme a buscar mi dichoso cubre bocas y las llaves de mi auto, justo cuando iba a salir de casa abrí la puerta y vi a ______________ a punto de tocar la puerta.
— Oh, hola ojitos – me saludo sonriente.
— ¿Dónde estabas? ¿Estás bien? Me tenías preocupado ¿No te paso nada? – Respondí, tomando con una mano su cintura y con la otra su rostro, revisando que estuviese bien.
— Oye oye, tranquilo Aidancito, estoy bien, solo salí un rato, a, arreglar unas cosas y compre algo para la casa es todo – coloco un beso en mis labios y entro, se desinfecto y le colo alcohol a su cubre bocas para luego dejar sus cosas en el suelo al lado del perchero.
— ¡Mami! – Gritaron los niños mientras bajaban corriendo las escaleras para abrazar a su madre.
— Niños, niños, no corran en las escaleras – dije para que luego los niños dejasen de correr y así fue, bajaron más despacio y ya al final dieron un pequeño brinco y se aventaron a abrazar a ____________.
— Hola mis niños – ___________ abrazo a los niños.
— Aidan ¿Puedes venir un momento? – Dijo mi madre.
Yo asentí y fui con ella.
— ¿Todo en orden má? – Pregunté.
— Claro, solo quería decirte que, ella es la indicada, sabes que Isis no es tu hija biologíca y aún así la cuidas, y que tu novia no saliese corriendo en cuanto se enteró de ella, y la trate como una hija, significa que es la indicada – dijo mi madre, en un ligero susurro, mirando a ______________ abrazar a ambos niños y jugar con ellos, con una sonrisa en su rostro.
— Así es mamá, ella es la indicada – sonreí y admire a mi novia con nuestros hijos.
— Espero sean felices hijo – dijo mi madre, me besó la frente y siguió con lo suyo.
Yo regrese con ____________ y los niños.
— ¿Ya quieres regresar? – Pregunté acercándome a ___________.
— Si quieres, por mí no hay problema – me sonrió.
— Claro, déjame subo por mi chaqueta y nos vamos, además hoy los niños tienen clases – respondí, le di un pequeño beso a __________ en los labios y gire dando media vuelta sobre mi propio eje.
Al darme vuelta escucha a los niños murmurar algo que me dio gracia.
— ¡Eww! Eso es asqueroso – ambos niños se taparon la boca, los vi de reojo, y solté una leve carcajada y subí a la habitación.
Minutos después baje con la chaqueta y vi a _________ cargando a Isis la cuál estaba acurrucada en el pecho de ella.
Se me hizo raro que Iris se durmiese pero me gustó la imagen de __________ cargándola, sin duda una imagen que no podría olvidar ni en vida ni en muerte.
— ¿Ya se van? – Pregunto mi madre.
— Sí, má, los niños deben ir a la escuela – dije mientras revisaba que no faltase nada.
— Bueno, toma hijo, ahora sí podrás comerte tu pan – mi madre me dio un tupper con un trozo grande de pan.
— Gracias má – reí un poco por recordar lo sucedido hace un rato y agarre el tupper, después la abrace y me despedí – vendré después de que llegue papá lo prometo — bese la mano de mi madre y regrese con ___________.
— ¿Ya? – Pregunto ella con dulzura.
— Si, niños despidan se, nos vamos – dije para que luego ellos saliesen corriendo a abrazar a mi madre.
— Adiós abuela – dijo Esteban.
— Bye abuela – hablo ahora Isis.
— Cuídense – respondió mi madre, los niños asintieron y volvieron con nosotros.
— Hasta luego señora, un gusto conocerla – sonrió __________.
— Igualmente querida – dijo mi madre.
Después de eso salimos de casa y fuimos directo a Walter Perfume.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~Fin Capitulo 3~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~