Capítulo 5 «lo olvidé»

1287 Words
Narra ___________. Había pasado una hora desde que había pasado por Isis, todo estaba normal, Isis y Esteban estaban dormidos en la habitación de arriba, todo era normal, yo veía la televisión hasta que llegaron a tocar la puerta, tan fuerte que di un gran sobresalto, abrí la puerta y vi a Aidan, sudando, preocupado, y desesperado. — Aidan ¿Que pasa? — pregunté, era raro verlo así. — Isis no está en la escuela, me quedé dormido y olvide ir por ella — dijo desesperado. — Aidan, entra, relájate un poco, ella está arriba, yo fui por ella porque no te vi salir, ya está aquí desde hace 1 hora — dije, me hice a un lado y Aidan entró. — ¡Uff! Gracias linda, si algo le pasaba no se que hubiera hecho — respondió, tomándome de los brazos luego me abrazó, le seguí el abrazo y se sentía como se relajaba poco a poco. Aidan se había relajado, yo acune su rostro con mis dos manos y le di un pequeño beso en sus labios, Aidan lo siguió y me tomo de la cintura, pegándome a él, yo solté su rostro y cruce mis brazos a la parte de su nuca, ambos íbamos caminando hacia la sala mientras nos besábamos nos sentamos y nos separamos, él recostó su cabeza en mi pecho y yo solo le hice piojito, su cabello era tan suave, él empezó a quedarse dormido, pues por lo que había escuchado en la noche anterior fue a Aidan moverse de un lado a otro, sin poder conciliar el sueño por lo que era entendible su cansancio. Se quedó dormido y yo recosté mi cabeza en el respaldo del sofá, a punto de quedarme dormida Isis bajo llorando, Aidan y yo nos levantamos y fuimos con ella. — Hija ¿que paso? — preguntó Aidan. — Soñé una pesadilla — respondió llorando, se acercó a Aidan mientras se frotaba sus ojos llenos de lágrimas, él la cargó y empezó a arrullar la. —Ojitos, dámela, tú duerme — dije en un susurro. —Descuida, está bien, yo la duermo — respondió Aidan mientras seguía arrullando la. Sus ojos mostraban cansancio pero logro dormir a Isis, al poco rato la acostó en la cama con Esteban y regreso a la sala. — ¿Volvió a dormir? — pregunté. — Sí, ahora ¿En qué estábamos? — dijo tomando mi mano, mientras caminaba hacia la sala y yo lo seguía, yo me acosté primero y luego se acostó él en mi pecho, volví a acariciar su cabello y ambos nos dormimos. Para ser honesta, ese día era de esas veces en las que los días son tan tranquilos que no se sabe ni que hacer, por ende nos quedamos dormidos. Sueño. Soñé que Aidan y yo estábamos en el día de nuestra boda, podía sentir sus labios, parecía tan real ¡Espera! ¡Era real! En cuanto me levanté vi a Aidan dormido, rosando sus labios con los míos, y por el sueño que había tenido lo había besado inconcientemente. Me separé de sus labios suavemente para no levantarlo y lo logré, no se había despertado, y no se hubiese levantado si no hubiese visto a través de la ventana que todo estaba oscuro, ¡Era de noche! Tomé mi celular que estaba en el respaldo de el sofá y vi la hora. — Aidy, levántate – dije con suavidad. — ¿Que pasa? — respondió mientras frotaba sus ojos con sus manos, cuando se levantaba tenía esa voz gruesa que intimidaba. — Son las 08:35 p.m. — respondí, acariciando su cabello. — ¿Que? — se levanta suavemente — perdón, estaba cansado — respondió, ayudándome a levantarme. — No fuiste el único, también yo me dormí – dije, para después besarle la mejilla. — Iré a ver a los niños ¿Sí? – se levantó y fue a ver a los niños. Yo me levanté y acomode la sala, sentía mariposas en mi estómago por haber dormido con Aidan por primera vez. — ¡Linda! ¿Puedes venir? – gritó Aidan desde arriba. Yo subí y fui a la habitación. — ¿Que pasa Ojitos? – pregunté entrando a la habitación. — Los niños no quieren levantarse – dijo riendo. — ¿A no? Si no se levantan mañana no iremos al parque – dije abrazando a Aidan. — ¡Hum! Creo que no quieren ir – dijo siguiéndome el abrazo. — ¡Ya estamos arriba! – dijo Isis destapando se. — ¡Yo igual! – respondió Esteban. Ambos reímos. — Bien, iremos mañana después de clases ¿Les parece? – respondí. — ¡Sí! – respondieron los dos al mismo tiempo. — Bien, ahora pónganse sus zapatos y yo les calentaré la cena – respondí, los niños asintieron y salí de la habitación. Vi a Aidan ponerle los zapatos a los niños y me dio ternura verlo, nunca imaginé que mi novio terminaría siendo el padre de Mi Pequeño Tormento. Y sí, se me concedió ese deseo. Yo bajé a calentar la cena y sentí unas manos pasar por mi cintura, me di vuelta y vi a Aidan. — ¿Y los niños? — pregunté. — Lavándose las manos – respondió con una sonrisa, rayos, me tenía enamorada cien porciento. — Bien, siéntate ya estará lista la cena – respondí con una sonrisa. — ¿Te volviste loca? Yo pondré los platos y serviré, tú vas a sentarte – respondió, me dio un beso y nos separamos. Aidan ordenó la mesa para cenar y sirvió, no me había dejado hacer casi nada. Narra Aidan. Senté a __________ en una silla, no deje que hiciese nada más pues ya había hecho muchas cosas por el día, fue por Isis, ordenó su casa, hizo la comida, ayudo a los niños a hacer sus tareas, ¿Que puedo hacer yo? Exacto, servir y acomodar la mesa, trato de ayudarme pero definitivamente no la deje. — ¡Niños a comer! – dije terminando de servir el último plato de comida, que viene siendo el mío. — ¡Ya vamos papá! – respondió Esteban. — ¿Ya me dejaras ayudarte? – cuestionó ____________. — Mmmm, no – respondí riendo nasalmente. — Bien, entonces yo lavare los platos de la cena ¿De acuerdo? – respondió. — No descansarás hasta que seda ¿Cierto? – respondí sentándome al lado de ella. — Sí – dijo sin más ni más. — Agh, bien, solo está vez – respondí. Los niños bajaron y nos pusimos a cenar rato después terminamos de cenar. — Niños, ayuden a ordenar la mesa, yo los ayudo – dije, sí, eran niños pero debían ayudar al menos a levantar su plato. — Sí, ya vamos – respondió Isis. Ambos levantaron su plato y ayude a ___________ con el resto. — Papá ¿Pueden quedarse a dormir esta noche? – pregunto Esteban jalando mi mano mientras daba pequeños saltitos. — Ammm ¿Que dices linda? – pregunté con una sonrisa, sí quería quedarme, dormir por primera vez con ella fue increíble ¡La mejor tarde de toda mi vida!. — Claro, Isis puede dormir con Esteban y tú en mi habitación para que descanses – respondió, noté que quería darme mi espacio para que no me incomodase pero ¡Hey! Yo quería dormir con ella. — Claro, puedes dormir conmigo si quieres linda – dije tomando su mano. ____________ se dio la vuelta y subió su mano a su boca, luego volteo y respondió. — Claro – dijo con una sonrisa. — ¡Bien! – Respondió Isis. Ambos subieron a la habitación y ___________ y yo a la de ella, acomodamos las cosas para dormir juntos.
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