NARRA ADRIANO: Se que esta apuesta es tan infantil y estúpida pero no me arrepiento, valió la pena ver la cara de Emma que hasta tuve que aguantar las ganas de reírme por su expresión. Estrechamos las manos con Daniel, lo hacia por diversión no tenía nada que perder o no por ahora, mire fijamente a Emma. —No puedo creer que hayas aceptado —poso sus manos en sus caderas frunciendo el ceño. —Hubieras visto tu rostro, fue lo mas gracioso —rodó sus ojos y se fue con los del equipo de tenis para darles mas información de la fiesta sorpresa. Daniel se puso a mi lado. —Espero no perder mi tiempo —dijo con arrogancia. —Será divertido —sonreí de lado. —Debes detenerte ahora —lo miré confundido hasta que con su mirada señalo a Emma y por fin logre entender —. Ella me pertenece. Reí al

