Deseaba que la tierra me tragara en ese instante, no podía ni imaginar el rostro de mi madre, me estaba muriendo de miedo de inmediato llegue hasta su lado y lo sujete con fuerza del brazo mientras se quejaba de dolor. —¡Emma Smith! —grito mi madre haciendo que mi corazón latiera más rápido —. Suelta a tú primo, esa es forma de tratarlo. ¡¿Espera que?!, hice lo que mi madre indico y solté a Daniel. —Vez Emma debes tratarme con cariño —se jactó Daniel con una sonrisa de lado. —¿Qué habías dicho?, no logre escucharte querido —dijo mi madre cariñosamente. —Oh cierto, ya se nos esta haciendo tarde —aclaró Daniel rascándose la cabeza nervioso. —Bueno mamá nos vemos luego —indique empujando a Daniel para que saliera rápido de mi casa. Una vez lejos de mi madre pude respirar tranquila

