—Hijo —Olga llamó a Jasha que estaba sentado en la sala de espera de lo que quedaba del pabellón. Su mente estaba tan destruida y tan mal que no sabía qué pensar. Solamente había una imagen y era la de Irina completamente ultrajada y destruida sobre esa mesa, luego estaba él saliendo de esa maldita cabaña y con una Irina completamente inconsciente y medio cubierta. Sus hombres que tanto respeto le debían y que tanto lo admiraban, al verlo salir con Irina en ese estado, bajaron sus cabezas y sus ojos apuntaron al suelo, mientras él se subía a una de sus naves para salir de allí a toda prisa. —Jasha —Olga sacudió su hombro e intentó llamarlo de nuevo, necesitaba de su atención con urgencia. Pero Jasha estaba demasiado ocupado repasando cada uno de los acontecimientos, cada palabra, cada

