**STERLING** Regresé a la empresa con la cabeza llena de pensamientos, decisiones y responsabilidades que parecían multiplicarse cada día. Sin embargo, antes de cruzar el umbral de la puerta, ya había dejado todo claro: Seraphina debía ser tratada como la reina que es en nuestra casa. No podía permitir que nada ni nadie la hiciera sentir menos, ni por un segundo. Desde hacía una semana, había tomado una decisión drástica que venía reflexionando desde hacía tiempo: renové por completo al personal de la mansión. Beatriz, con su habilidad para manipular y sus artimañas, había logrado corromper a los antiguos empleados. No podía soportar la idea de vivir rodeado de gente que escondiera traición tras sus miradas. Así que, sin dudarlo, preferí empezar de cero, rodeándome de caras nuevas, person

