**SERAPHINA** La llegada de Beatriz, la modelo profesional, cambió por completo la dinámica del set. Todo giraba a su alrededor: las cámaras, las luces, los murmullos. Era como si el mundo entero hubiera decidido que ella era el centro del universo. Yo, por otro lado, me convertí en algo así como un accesorio olvidado. Pero no me importó. Bueno, tal vez un poco, pero no lo suficiente como para perder la calma. Sabía que Thayer estaba detrás de todo esto. Él siempre tenía esa manía de jugar con las personas, como si todos fuéramos peones que solo él entendía. Su objetivo era claro: quería provocarme, quería que perdiera los estribos frente a todos. Pero yo no iba a caer en su juego. No le daría esa satisfacción. —Señorita, lo siento… ya no la maquillaré —me dijo la maquillista, con un to

