**SERAPHINA** Sin previo aviso, Thayer me abrazó. Fue algo tan inesperado que por un instante me quedé completamente paralizada, sintiendo el calor de sus brazos rodeándome. No supe cómo reaccionar, y mi mente apenas comenzaba a procesarlo cuando la puerta de la suite se abrió. Levanté la mirada, y ahí estaba Sterling, de pie en el marco de la puerta. Sus ojos se encontraron con los míos, pero luego bajaron a observar la escena: Thayer abrazándome. En ese momento, sentí como si el suelo se abriera bajo mis pies. —¡No! —fue lo único que alcancé a pensar, pero no pude articular palabra. Sterling no dijo nada. Su expresión era una mezcla de sorpresa y algo que no pude identificar del todo, pero que me dolió como una bofetada. Lo vi girarse y salir de la suite sin emitir sonido alguno, cerr

