Capítulo 14 - Interrogatorio a medianoche

470 Words
-Katy Bell- -A ver, a ver, a ver -dijo Delayra sin siquiera saludar-. Respira, Katy. Estas oficialmente bajo interrogatorio. -Tengo preguntas numeradas -añadió Lili-. Y ninguna es tranquila. -¿Te beso? -soltó Reinier desde el fondo, sin vergüenza alguna. -¡Reinier NO! -gritaron varias voces al mismo tiempo. Me reí, aunque el nudo en mi pecho seguía ahí. -Cálmate... por favor -dije, abrazando el oso con una mano y el celular con la otra-. no fue así. Bueno... no exactamente. -Eso nunca es buena señal -murmuro Delayra. Tome aire. -Dominick paso por mi... me regalo una orquídea -empecé. -¿UNA ORQUÍDEA? -¿EN SERIO? -ESO ES SÚPER ROMÁNTICO -ESO YA ES UNA DECLARACIÓN, KATY -¡Déjenme hablar! -reí-. Fuimos a un parque, subimos a juegos, gano este oso... -mire al peluche-. Comimos algodón de azúcar, subimos a la noria... Hubo un segundo de silencio. Demasiado silencio. -En la noria pasan cosas importantes -dijo Lili con voz grave-. Continua. Mis dedos se tensaron. -Ahí... me dijo algo -admití. -¿QUÉ TE DIJO? -KATY -NO NOS HAGAS ESTO Cerré los ojos. -Dijo que yo era su Alma. Que la diosa Luna me eligió para el. Silencio absoluto. Luego... -... -... -¿QUÉ? -¿ALMA COMO... ALMA ALMA? -pregunto Delayra. -SI. -¿COMO DESTINO? -¿COMO PAREJA ETERNA? -¿COMO COSAS DE CRIATURAS? -Si a todo eso -respondí en voz baja-. Pero también dijo que no me iba a forzar. Que sabe que soy humana. Que quiere ganarse mi confianza... poco a poco. -Katy... -la voz de Lili fue suave ahora-. ¿Y tu que sentiste? Mire al techo. La luna se colaba apenas por la ventana. -Sentí paz -confesé- Miedo también Pero... paz. Como si todo tuviera sentido y al mismo tiempo fuera demasiado grande. -¿Te beso? -volvió a preguntar Rainier, con menos broma esta vez. -No -sonreí-. Solo me beso la mano. -Eso es peor -dijo Delayra-. Eso es respeto peligroso. Solté una risa nerviosa. -Chicas... no se que hacer. -No tienes que decir nada hoy -dijo Lili-. Y menos sola. -Exacto -añadió Delayra-. Si te quiere de verdad, va a esperar. Y si no... nosotras mordemos. -Yo muerdo primero -aseguro Reinier. Suspire, sintiendo por fin que el peso se hacia mas ligero. -Gracias... enserio. -Ahora -dijo Delayra con tono sospechosamente alegre-. Pregunta final. -Aja... -¿Te gusta? Mire el oso. La orquídea. El recuerdo de la noria girando lento bajo la luna. -Si -respondí, casi en un susurro-. Me gusta. -AY NO -gritaron todas. La llamada exploto en risas, advertencias, teorías absurdas y promesas de cafés urgentes al día siguiente. Mientras hablaban, mire por la ventana una vez mas. La luna seguía ahí. Observando. Como si supiera que acababa de empezar algo que no podría detenerse.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD