Desde su regreso a Ophiria, Kaidan había compenetrado toda su atención en sus estudios, entrenar a Elina y averiguar la mejor forma de canalizar Xalithar Veils sin terminar dañando a la portadora. Por otro lado, Elina estaba concentrada y entusiasmada en sus clases de cocina, la cual había comenzado a tomar desde hacía tres días, aunque no dejaba tampoco de lado su entrenamiento en el control de su energía, el cual había mostrado un progreso impresionante en esos días, los desmayos habían cesado, ahora solo su cuerpo se cansaba - Elina – le dice Kaidan al ver que la mujer había terminado de hacer sus ejercicios físicos La mujer volteo a mirarlo con una sonrisa de alegría. - El día de hoy quiero que comiences con algo diferente – le dice Kaidan devolviéndole la sonris

