Un tiempo después... Kyle entró a la calle donde vivía junto a Sophie con cierta emoción. El motor de su auto deportivo rugía mientras la brisa fresca de la tarde soplaba por su cabello. Había pasado un largo día en la oficina, tratando de enfocarse en las tareas en su escritorio, pero no podía dejar de pensar en su hogar y en cómo iba a pasar su noche con su ardiente hada. Al dar vuelta en la esquina, su casa estaba a la vista. La hermosa fachada de arquitectura exquisita y su estructura que mezclaba lo moderno con lo clásico lo hacía sentir aún más orgulloso de su casa. Pero lo que realmente importaba eran quienes estaban allí. Mientras aparcaba el auto en la entrada, pudo ver a lo lejos, en el jardín la silueta de dos personas. Sophie y su hija, su adorable pequeña hija vestida con u

