Kyle llegó con su nuevo automóvil porque del otro ni noticias, pero al menos el seguro lo había cubierto. Ahora tenía un precioso Mustang plateado. Y adoraba su nuevo auto… pensó estrechando el manubrio entre sus manos… Aunque esas curvas no las adoraba tanto como las delgadas de su nueva inquilina Sophie… deletreó mentalmente su nombre y casi hasta pudo sentir su sabor. Había decidido que descansara por un par de días, al menos hasta que se mejorara, pensó y siguiendo recomendación médica para ser honestos, dejarla descansar por sí misma. Por suerte su pie se estaba mejorando y no había vuelto a tener pesadillas, lo cual era sorprendente dada su condición actual… uno podría pensar en que estaría atemorizada. Aún recordaba el sonido sordo, amortiguado por la mano de María cuando la habí

