La sala del tribunal estaba llena de gente y el murmullo de las conversaciones llenaba el aire. Sophie estaba sentada junto a su abogado, nerviosa, esperando que comenzara la audiencia. De repente, el abogado de la muchacha, se levantó y le dio una palmadita en el hombro. —Sophie, eres una guerrera, no lo olvides— le susurró con una sonrisa. Sophie sonrió tímidamente y se giró para mirar a Kyle que estaba unos asientos detrás pues no lo dejaron estar más cerca por las acusaciones de Tom. "Tú puedes" gesticuló y ella sonrió temblorosa. Era difícil sentirse empoderada cuándo una se sentía tan pequeña, como ella en ese momento confrontando no solo a Tom sino a todo el sistema legal de Nueva York. El juez entró en la sala y todo el mundo se puso de pie. Luego se sentó y tomó la palabra.

