Benjamín
Observo como Neferet se derrumba contándole la verdad a Andrew y su sorpresa es tan grande que me duele que mi amigo del alma tenga que pasar por esto
- Nuestro padre tuvo una aventura con mi madre y por cosas de la vida, nacimos el mismo día, pero ese día mi madre murió, sufría del corazón
- Entonces mi madre
- Acepto que me quedara con ustedes y me hiciera pasar por tu melliza – se le quiebra la voz mientras se acerca lentamente a Andrew – ese día que me entere se me vino el mundo abajo yo – respira y lo toma de las manos – no quería que sufrieras, pero debías saberlo
- Yo necesito – Andrew se ve perdido – por eso mi madre nunca te quiso y te trataba tan mal
- Si
- Benjamín porque no me lo dijiste o Ivonne, pensé que me amabas
- Andrew no era de mi incumbencia y se lo prometí a Neferet, ella estaba preparando todo para decírtelo con tu padre, pero – Ivo trata de explicarle
- Además era mi responsabilidad, mi madre era la mujer de la discordia y de ella quede yo – interviene Neferet
- Los abuelos y mis hermanos lo saben ¿verdad? – suena dolido y lo entiendo
- Un año después del nacimiento de Kristina decidimos retomar los estudios como becadas – sonríe mirando a Ivonne – así que me encontré con Aphril y Max que no me hablaba, pero al buscarles y contarles todo entendieron, además investigaron y todo era verdad
- ¿y los abuelos? – inquiere Andrew y bueno esta historia también es nueva para mi
- Para poder mantenernos con Ivo éramos meseras en las tardes, pero no era suficiente ya que aunque la Abu Mabel nos ayudaba cuidando a Kristina y dándonos un techo debíamos comer, comprar cosas – me siento miserable – así que cuando salimos del colegio aplique a una beca en la universidad y fui a pedirle empleo a tus abuelos
- Nuestros – la corrige Andrew
- Yo siempre fui renegada Andrew porque ellos sabían la verdad y al igual que tú me culpaban de la muerte de nuestro padre, pero me humille por mi hija – lo mira con determinación y suspira – así que solicite iniciar de abajo, la paga era igual que la señora de servicio pero para nosotras era una bendición – sonríe recordando aquello – estudiaba de noche y trabajaba en la empresa aprendiendo y subiendo cada vez de puesto, claro con el mismo con el que inicie hasta el día de ayer que renuncie – se encoje de hombros y me molesto
- Neferet tenías un sueldo miserable siendo ya una ejecutiva – la cuestión mientras me acerco a ella
- Si y no me importo la verdad – le resta importancia – ahora tengo bastante dinero que conseguí junto a Ivo somos empresarias y eso ya no importa
- Neferet – Andrew capta nuestra atención – yo necesito pensar, esta es mucha información y no la quiero cagar – se nota que se está conteniendo – podrían dejarme solo necesito pensar, ya los alcanzare, no dejen a la niña sola – nos recuerda y asentimos
- Acompáñame – lo conduce Neferet fuera del cuarto
Ivo y yo nos miramos y decidimos acompañarlos observando desde lejos como dos polizones en medio del drama familiar tan grande que están viviendo el dúo de hermanos. Llegamos a una puerta que conduce a un bello jardín donde hay una fuente y unas sillas para apreciar la vista
- Aquí me gusta pensar y creo que es un lugar ideal para ti – le sonríe Neferet mostrándole el lugar y es hermoso
- Gracias, los alcanzare cuando me sienta listo – asentimos y decido irme, pero veo como Ivo lo observa en silencio
- Deberías quedarte con él, lo conoces mejor que yo después de todo – la animo logrando que ella niegue con frustración y se acerque a el
Salimos del bello jardín con Neferet para dirigirnos al patio para la barbacoa que abandonamos
- Gracias – me sorprende Neferet en medio del camino
- ¿Por qué? – la cuestiono deteniéndonos en medio de la sala
- Por no contarle en todos estos años y por estar hoy aquí, mi niña lo necesitaba
- No hay que agradecer Neferet era algo de ustedes y yo decidí cumplir así sea una de mis tantas promesas – se tensa pero asiente para continuar su camino, la tomo del brazo antes de que se me escape – Neferet tú y yo nos debemos una conversación
- Ya lo dicho esta dicho y ahora lo único que importa es Kris – me corta pero no me voy a rendir
- No Neferet aún falta mucho de qué hablar tu y yo – la atraigo a mi cuerpo logrando que su piel se erice bajo mis brazos
- Benjamín no es el momento ni el lugar – trata de separarse de mi pero se lo impido atrayéndola un poco mas
- No Neferet yo sé que me equivoque y te deje sola y no sabes cómo me arrepiento de ello, pero aquí estoy para recuperar el tiempo perdido, tu amor para estar como lo que tenemos que ser una familia - tomo su rostro entre mis manos viendo su dolor ante mis palabras
- No Benjamín –se intenta zafar de mi agarre
Y sin dejarla apartar y reaccionar uno mis labios con los suyos, en un beso lleno de amor y necesidad que añoraba hace tanto. Su cuerpo se tensa e inicia a resistirse pero no me detengo, tomo su cuerpo entre mis brazos estrechándola para sentir su calor con mi cuerpo, la electricidad tan característica que sentíamos al estar juntos aún está presente y siento que toco poco a poco el éxtasis de la vida. Finalmente Neferet se rinde y me responde el beso con la misma intensidad con la que yo la estoy besando y no puedo evitar jadear del placer y fascinación, de besar esos labios tan suaves y carnosos una vez más, pensé que moriría sin volver a estar con la mujer que amo
- Te amo tanto Neferet, perdóname – suplico en sus labios sin apartarme de ella
- No puedo Benjamín – me empuja suavemente y observo su rostro lleno de lágrimas y dolor – lo que me hiciste fue – niega mientras la dejo separarse de mi lado y un vacío y frio intenso atraviesa mi pecho
Se va corriendo de mi lado subiendo seguramente hacia su habitación dejándome en medio de la sala solo y triste porque sé que ella tiene razón. Me encamino hacia su cuarto, porque no la voy a perder
- ¡papi! – chilla Kris entrando en la sala y corriendo a mi lado
- Mi niña hermosa – la alzo en mi brazos haciendo que ría
- ¿Por qué todos se fueron? – pregunta mirando a nuestro alrededor
- No mi niña, estábamos hablando un poco de – no sé cómo explicarle lo sucedido, pero Neferet me pidió no mentirle – de lo que paso antes de que tu nacieras con los padres de tu mami y tus tíos, como fue por un tiempo la vida de tu mami y Ivo – no puedo darle detalles a una niña de 6 años
- Bueno papi, pero ven con nosotros porque el Abu Christian va a quemar la carne – hace un puchero logrando que sonría de nuevo
Me encamino con mi niña en brazos aun pensado en Neferet y como se fue de mi lado, en cómo han sido las cosas desde que llegamos y de eso ni siquiera ha pasado una semana, no sé cómo no me he vuelto loco. Observo la conversación amena de los abuelos de Andrew, la señora Mabel y los hermanos de Neferet que al ver que llego corren a mi lado
- Cariño podrías dejarnos un momento con tu papi, quisiéramos saber ¿Qué está pasando? – habla con dulzura Aphril
- Si tía – nos lanza un beso y se va saltando junto a sus Bisabuelos
- ¡¿Qué mierdas?! – la irritación de Max no es para nada exagerada
- Neferet le conto toda la verdad a Andrew, él está procesándolo junto a Ivonne y Neferet está en su cuarto descansando – resumo rascando mi cabeza
- ¡mierda! – exclaman juntos mirando a mis espaldas
- ¿Cómo estás? – esa pregunta de Max sí que me toma por sorpresa
- No lo sé – reconozco sintiendo un enorme nudo en el estómago – ayudare con la carne
Los dejo mirándome con cara de tristeza mientras ayudo a Christian con la comida. Trato de despejar mi mente escuchando todas las aventuras de mi niña y sus suplicas para que la lleve y la recoja del colegio toda la semana que viene asegurando que me quiere presentar a todos sus compañeros de curso para que le crean que ella si tiene un papi
- Benjamín – se acerca Mabel con una copa de vino
- Si señora – le sonrió de lado mientras volteo la carne de hamburguesa
- ¿Piensas darle tu apellido a Kris o piensas que no es tuya? – me cuestiona con mirada desafiante
- Claro que si lo are – afirmo mirándola mal – pero no he podido hablar con Neferet de eso, ha pasado tanto – aprieto el puente de mi nariz tratando de no enloquecer – por mi lo haría ya mismo, pero debo primero tener el consentimiento de ella – le recuerdo
- Eso es verdad, pero bueno con ustedes ya no se sabe
Y sin dejarme responder se da la vuelta y me deja con la palabra en la boca, yo sé que me lo merezco pero siento que voy a enloquecer. Suspiro tratando de traer paz a mi alma porque tengo tanto en el pecho
- ¿Agobiado? – llega Andrew a mi lado con los ojos rojos pero un poco más tranquilo
- Hermano – lo abrazo con todo y delantal recibiendo un fuerte abrazo de su parte - ¿Cómo te sientes? – cuestiono detallándolo bien
- Vuelto mierda – se encoje de hombros mirando con melancolía al fondo, me giro y veo a Ivonne tomando directo de la botella – está loca
- ¿y cuando ha estado cuerda? – inquiero logrando que se ría
- ¿mi hermana? – pregunta mientras mira a todos lados
- Subió a su cuarto cuando intente hablar con ella – niego agachando la cabeza
- Pues ve por ella yo me encargo – me guiñe un ojo y me quita mi delantal
Subo directo a su cuarto esperando encontrarla pero no, la habitación está totalmente sola. Busco en el baño y closet pero no está por ningún lado. Escucho música en un cuarto al fondo del pasillo. Camino lentamente encontrándome a Neferet tocarse lentamente mientras camina alrededor de una silla, esto me fascina me trae muy buenos recuerdos
- ¿Qué haces hay mirándome? – me pilla por sorpresa mirándola con deseo
- Yo – no encuentro las palabras porque ni recuerdo a que vine – esto la cosa - ¡¿Qué mierdas dije?!
- Si eso – se burla negando mientras toma un poco de agua – necesito practicar un baile siéntate – me pide y miro tras de mi a ver si hay alguien – si a ti Benjamín – se burla negando
- Es que – me a tonta
- Cállate – camina hacia la puerta y la cierra con seguro – por si quieres huir
- Neferet te tomaste algo – porque está muy dócil y calmada
- Si, ahora cállate
Eso me preocupa, pero coloca una suave melodía que distrae mi mente mientras camina con sensualidad a mi lado y toca mi pecho haciendo que me tense
- ¿Cómo se llama? – trago duro cuando toca mis piernas y baja lentamente
- La canción – sonríe con malicia – I Fell Like I´m Drowing, porque así me siento en este momento contigo aquí
Se acerca peligrosamente a mi cara, siento su respiración y creo que me va a dar un infarto. Pasa su lengua pausadamente por mi boca y me éxito al máximo, pero esto no está bien. Se sienta a hojarascas moviéndose al ritmo de la música y logrando una erección instantánea con cada movimiento mientras me toca ¡Dios! Se baja de mi regazo colocando su trasero en mi cara bajando lentamente recostando su espalda en mi pecho y colocando sus preciosas nalgas en mi m*****o erecto
- ¡¿te éxito Ben?! – su voz es ronca y sexi ¡mierda!
- Sabes que si Neferet, pero hay algo mal aquí, tu no estas
- Bien, lose – concluye la frase volviendo a ponerse en hojarasca encima mío y besándome con deseo
¡Oh por Dios sí! Mi cuerpo se siente en gozo y quiere que este beso nunca pare. Neferet se mueve pausadamente encima mío gimiendo de la excitación, pero ella está mal, yo lo intuyo. Me levanto con ella en brazos sin dejar de besarla, porque aunque muriera por hacerla mía en este instante sé que debe estar bajo el efecto de algo.
- Mi cuarto – susurra en mis labios y solo asiento
Abro la puerta recostándola a una pared solo para sentirla antes de que me vuelva a odiar, recorro su cuerpo como antes haciendo que gima con fuerza y apoyando su cabeza en la pared mientras se arquea. Tomo la compostura y camino con ella al cuarto mientras besa mi cuello, así no me voy a poder controlar. Llegamos a su cuarto y sin pensarlo la llevo al baño. La beso nuevamente tratando de no perder la poca paciencia que me queda, la poca cordura porque me muero por amar y sentir a mi mujer, pero no va hacer así.
- ¿el baño? – me cuestiona pero sin dejarla pensar mucho abro la llave de agua fría haciendo que chille
- Me encantaría hacerte mía, sentirte piel con piel, pero no así Neferet ¿Qué tomaste? – pregunto dulcemente mientras quito el cabello de su cara
- Está muy fría – se queja intentando zafarse de mi agarre pero no la dejo
- Helada, pero necesito que se te baje lo que sea que hayas tomado y a mí la erección – niego tratando de centrar mis pensamientos
- Bueno saberlo, pero llamar a otro que si quiera – me reta golpeando mi pecho
- Que otro ni que mierdas Neferet, tu eres mía y ningún imbécil te va a volver a tocar porque lo mato – tomo su rostro acercándolo al mío – no se te olvide – le robo un beso mientras ella me sigue golpeando
- ¡Cállate! – me grita
- Grita todo lo que quieras – le restó importancia abrazándola esperanzado de que vuelva en si
- ¡¿pero qué mierdas?! – grita Ivonne mirando lo empapados que estamos
- Oh oh – Neferet nos mira y ríe – Ivo – se ríe tratando de bajarse de mis brazos
- No sé qué tomo está muy
- Caliente – niega entrando a la ducha – el agua fría fue perfecta, tomo más pastillas de las debidas ¿te quieres matar de nuevo? – la cuestiona y eso llama mi atención
- Si – se cristalizan sus ojos e inicia a llorar en mis brazos
- Sácala y ponle ropa – advierte cerrando todo – en unos minutos le pasara, déjala que se desahogue y bajen – me da indicaciones y niega – tu y yo hablamos mañana Neferet – finaliza dejándonos solos
Neferet niega y sigue llorando en mis brazos mientras me pide que la deje morir. Trato de no escucharla porque me molesta y entristece que piense esas cosas. La dejo en el borde del lavamanos mientras me quito la chaqueta y la camisa para poder cambiarla mejor, ella ni me mira, sigue llorando. Inicio a quitarle toda la ropa de manera rápida para evitar que se resfrié, corro a su closet sacando un juego de ropa interior y un vestido azul cielo corto. Ella niega mientras llora que solo quiere dormir, pero no la volveré a abandonar por nada en el mundo
- Déjame vestirte ¿sí? – le pido llamando su atención
Asiente quitándose la ropa sin pudor al frente mío, sus ojos están irritados pero vuelvo a ver a la mujer que verdaderamente es. Su cuerpo es toda una belleza ante los ojos de cualquiera, su cuerpo es escultural, la deseo como nunca pensé hacerlo y la amo como siempre lo supe y más. Me acerco lentamente a ella, tomando una toalla de la puerta y secándola con suavidad
- ¿Por qué me abandonaste Benjamín? yo te amaba – susurra llamando mi atención, trago el nudo de mi garganta y comienzo a colocarle su ropa interior
- Porque era un inmaduro imbécil que creyó que podía hacer las cosas de mala manera sin darse cuenta todo lo que se perdía, y no sabes cuánto me odio por eso – la miro fijamente viendo como sus ojos se cristalizan de nuevo
- Yo estaba embarazada – solloza tomando su rostro en sus manos
- Lose y no sabes cómo me arrepiento – niego tomando el vestido y tratando de aclarar mi mente – todos los días pensaba en que me había equivocado y que debía volver, pero el orgullo se convirtió en cobardía – agacho la cabeza negando con lágrimas en los ojos
- Pase tantas cosas – llora con amargura
- Lose, perdóname – tomo su rostro con mis manos haciendo que me mire de nuevo – yo solo no sé cómo arreglarlo
- Debes cambiarte de ropa – me corta limpiando sus lágrimas – Max tiene ropa aquí – sale del cuarto y voy tras ella
Llegamos a un amplio cuarto que supongo es de Max, entra al closet y saca un jean oscuro y una camisa blanca. Me pasa la ropa y sale sin mirarme, la encuentro en su cuarto secando su cabello mirando a la nada. Entro al baño y me cambio rápidamente. Salgo y la encuentro mirando por la ventana, escucho las risas de todos los visitantes de fondo pero sobresale el de mi niña.
- Cuando me entere que estaba embarazada, te llame inmediato pero recordé que estabas en práctica así que te deje un mensaje
- Lo recuerdo – llego a su lado mirando el panorama – mi amor tengo algo sorprendente que contarte, no sé qué pasara pero sé que estaremos juntos – cito a la perfección el mensaje – es el día que aun esta en mi contestadora – la observo viendo como contiene el aliento
- Cuando llegue a casa me encontré a mi padre, estaba demasiado nerviosa porque sabía que me iban a echar, pero nos habíamos vuelto tan cercanos que no me pude contener y le conté – me mira unos segundos y vuelve su mirada a la parrillada – él se enojó pero a la vez se emocionó, sería su primer nieto – sonríe con nostalgia – dijo que me apoyaría como nunca lo había hecho por mi madre – susurra respirando profundo – pero entro la loca de la mujer y bueno se fue todo a la mierda – me golpeo haciéndome caer al piso – niega con tristeza y yo me enfurezco con una muerta – eso provoco un leve sangrado que en ese momento no me di de cuenta, ahí fue cuando mi padre le pidió el divorcio y le dijo que se iría conmigo, pero que antes se lo diría todo a Andrew, así que fueron a buscarlo se montó en su auto para alejarse de ella pero ella se subió y bueno – niega con tristeza – en ese momento por cosas de la vida sentí un dolor horrible y al tocar entre mis piernas estaba sangrando, me asuste y llame a Ivo, tu no contestaste
- Ese día estaba comprando algo muy especial para ti y nuestro futuro – susurro mientras mis ojos se cristalizan – así que decidí no contestarte para lograr tener todo listo para esa noche – recuerdo con amargura
- Pues eso nunca paso, me internaron tres días por amenaza de aborto – baja una lagrima por su mejilla que limpia rápidamente – en ese momento se dieron cuenta de mis problemas de corazón y comencé un seguimiento, los doctores no sabían si podía resistir el parto
- Pero lo hiciste – me giro tomando su rostro en mis manos – como la guerrera que siempre has sido – apoyo mi frente con la suya – nunca me va alcanzar la vida para enmendar mi error y pedirles perdón – afirmo separándome lentamente de ella
- La verdad Benjamín no lo sé – se aleja suavemente de mi – solo es un buen padre y no estés en mi camino, yo ya tenía una vida y tú ya no tienes cavidad en ella – se aleja de mi dejándome solo en el cuarto con un nudo más grande en la garganta y una tristeza inimaginable