Capítulo 14

1167 Words
El día se me ha hecho bastante corto. Ha sido un día bastante tranquilo y eso se agradece mucho. Y más siendo que mañana viernes será un día de todo menos tranquilo. -¡Hey! un cortado y uno con leche. -Le pido a Gil. -Marchando-Dice este preparándomelos. Siendo que ya puedo caminar mejor y aprovechando que hoy casi no había gente, he hecho yo la ronda de las mesas y Gil se ha quedado tras la barra. Cansa, pero es lo que hay. -Aquí tienes-Me los da. Los pongo en la bandeja y me dirijo hacia la mesa de los chicos que me lo han pedido, que casualmente es la del lado de Gia y Shay. Noto como la mirada de ambas me recorre la espalda. De hecho, la llevo notando gran parte de la tarde. Pero yo, que soy una persona discreta, he hecho ver que no me daba cuenta y que estaba concentrado en servir a los clientes. Si tan solo supieran que he estado también espiándolas de reojo prácticamente toda la tarde. Y quién sabe, tal vez se hayan dado cuenta. Apenas hemos cruzado palabra con Gia, y de eso hace ya 4 días. Pero tampoco voy a forzar la situación. La chica me agrada y me encantaría conocerla. Pero sé que sigue sintiéndose cohibida y de esta manera poco nos vamos a conocer. -Levi-Oigo que me llaman. Me giro hacia la dirección de dónde me han llamado, y es Shay. -Dime-Contesto acercándome a ellas. -Puedes ponerme un café para llevar y traernos la cuenta, ¿por favor? -Pide Shay. -Sí, claro-Contesto dirigiéndome al mostrador no sin antes echar una mirada a Gia que como es obvio se encuentra mirando a la mesa. -Un café para llevar para tu novia y la cuenta-Le digo a Gil. Este no se molesta en contestarme lo que me hace confirmar mis sospechas de que estén saliendo. En otra ocasión ya le preguntaré. -Diles que paga la casa-Me da el café. -Supongo que la casa es tu bolsillo. -Alzo la ceja. -Si-Se ríe, sacando el dinero del bolsillo y poniéndolos en la caja delante de mí. Ruedo los ojos sin decir nada y me dirijo hacia la mesa. Gia se encuentra sola, no sé a donde habrá ido su amiga, pero presiento que lo ha hecho a posta. -Aquí está el café-Lo dejo en la mesa. Gia levanta la mirada, y me mira. -Mh… ¿y la cuenta? -Pregunta tímida. -Paga la casa. -Señala hacia la barra para que sepa que en realidad es Gil quien está pagando. -Oh. Gracias-Agradece. Me encojo de hombros como respuesta y antes de que nos metamos en un silencio incómodo me doy la vuelta para irme. -Levi. –Nunca mi nombre me había sonado tan bonito antes - Gracias de nuevo por traerme la tarjeta del autobús-Agradece. -No hay de qué-Le guiño el ojo y ante su sonrojo me dirijo hacia la barra. - ¿Y esa sonrisa de perra? -Pregunta Gil con una mirada curiosa. -Cierra la boca-Le digo. Este solo levanta los brazos en son de paz, aunque riendo y sé que ha estado observándome todo este rato. Imbécil astuto. *** De camino a casa paso por el supermercado 24h a coger un par de cosas, más que nada más comida precocinada y cervezas y también por la pizzería, me apetece para cenar. Tengo vacaciones todo el fin de semana y si trabajo la semana próxima tendré vacaciones durante dos semanas. Obviamente, he aceptado. Pero dado que todavía no estoy 100% recuperado de las costillas no sé bien que haré durante estos días. Espero que Gil me haga compañía o me voy a aburrir muchísimo. A unos cuantos metros de llegar a casa, diviso en el portal de esta a una figura que reconozco perfectamente. Seth se encuentra llamando a la puerta y esperando respuesta. Me planteo esconderme y esperar a que se vaya, pero llevo ya casi dos semanas evitándolo y el pobre tampoco tiene culpa. Así que, con decisión, acorto los pocos pasos que nos separan. Este, que percibe el sonido de mis pasos se gira en mi dirección Su expresión no me pasa para nada desapercibida. La describiría cómo una mezcla entre alivio, sorpresa, alegría y duda. -Levi. -Mi nombre sale en un suspiro de sus labios. Parece como si verme lo hubiera aliviado de algo. - Por dios. Llevas 2 semanas sin dar señales de vida. Pensé… ¿Estás bien? - Un sentimiento de culpa me recorre. Por alguna razón, me siento culpable de eso. -Sí, estoy bien-Confirmo con un asentimiento. -Mira. Entiendo que salieras enfadado por la actitud de Blair. Pero por favor. No desaparezcas así. Al menos envíame algún mensaje. -Me pide con tono de súplica. -Soy policía, y mi trabajo consiste en pensar siempre lo peor. -Continúa hablando. No sé bien que decir ante eso la verdad. No estoy acostumbrado a explicarme con nadie y mucho menos responder ante nadie, así que esta bronca o lo que sea… No sé bien como encajarla. -No estoy enfadado, ni lo estaba-Le aclaro. Porque eso es lo único que se me ocurre contestar la verdad.-Las bolsas de la compra empiezan a pesar así que abro la puerta y me dirjo a la cocina. Dejo la puerta abierta, indicándole indirectamente que puede entrar y por suerte este lo entiende.-Pero tampoco quiero volver a ver a tu hija-Digo con desprecio. -Blair no suele ser así-La excusa.-No sé que le está pasando estos días. Pero ya lleva un tiempo actuando de esta manera. No solamente contigo.-Explica. -No necesitas excusarla.-Lo corto.-Sinceramente no me importa los motivos que la llevan a ser así o actuar de esta manera. No tengo intención de volver a verla. Al menos no voluntariamente-Le alcaro. -Levi.-Seth dice. -Mira. Aprecio mucho tus esfuerzos por que tengamos una relación padre hijo. Pero lejos de traerme beneficios ya ha empezado a complicarme la vida. Me la está cambiando de una manera que no me hace sentir nada cómodo. He prácticamente siempre sin tener que responder por nadie, sin tener que preocuparme por nadie más que no sea yo. Prácticamente solo. Y me gusta eso. La vida familiar no está hecha para mí. –Esas palabras le han dolido. Lo veo en su cara. Sus ojos reflejan dolor y tristeza. Y aunque no lo quiera aceptar, siento lo mismo. -No sé qué decir a eso-Dice tras un largo silencio. -Entiendo que la actitud de Blair te haya podido echar atrás…- -No Seth. Su actitud solo fue el empujón que necesitaba. No tengo porque soportar estas tonterías y tú tampoco. Te lo estoy poniendo fácil. Salgo de tu vida y dejas de tener problemas con tu familia y yo dejo de complicarme la vida. -Me encojo de hombros. -No sé Levi… No puedo obligarte a que me dejes formar parte de tu vida, aunque me duela. Realmente quería que esto saliera bien. -Silencio otra vez. -Si alguna vez necesitas alguna cosa. Llámame, por favor. -Nos miramos por última vez, sabiendo ambos que esta es la despedida. Y duele.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD