Capítulo 12

2051 Words
Suspiro por millonésima vez mirando la dirección que Seth me ha enviado hace unos minutos y vuelvo a mirar la casa que tengo en frente. Es más que obvio que viven muy bien. Es una casa grande, con jardín exterior, deduzco que, por las dos partes, tanto por delante como por detrás. Suspiro otra vez mirando atrás hacia el coche de Gil que sigue aparcado a un par de metros, esperando seguramente a que entre o a que me eche atrás a último momento. Miro la hora en mi móvil, las 9.58. Todavía tengo dos minutos para replanteármelo y largarme de aquí. Mi móvil vibra en mis manos anunciándome que hay un mensaje. Es de Gil Échale huevos Levi. Me giro de nuevo a este y veo que me está alentando con los dedos arriba y ese es el último impulso que necesitaba. Guardo el móvil en el bolsillo de la chaqueta y con una última mirada a Gil de agradecimiento, toco el timbre de la casa que tengo en frente. -Levi-Segundos más tarde aparece Seth con una gran sonrisa. - Pensé que no vendrías. -Dice honesto y me ahorro decirle que realmente esa era mi intención. –Pasa por favor. -Abre la puerta y se hace a un lado. - ¿Cómo ha ido el campeonato? -Me pregunta. -Bien-Contesto analizando la casa sin molestarme en disimular. Es mucho más grande de lo que pueda parecer por fuera. Hay bastantes fotos que analizo por encima. Hay unas escaleras delante de mí que llevan al piso de arriba. –Lo he ganado. -Le digo mirándolo tras finalizar mi análisis. -Felicidades. -Me felicita con una palmada en el hombro que, aunque intente disimular me sobresalta por la sorpresa. Este parece un poco incómodo por mi reacción y yo sin duda lo estoy. -Aun que veo que no has salido impune. -Dice intentando aligerar el ambiente. -SI, gajes del oficio-Me encojo de hombros. Tras eso, nos miramos en silencio -Papi, ¿has visto mi pelota? -La voz de una niña rompe nuestro intercambio de miradas. -Esta mañana estaba por el cuarto de juegos. -Seth le dice. -Baja a saludar a Levi. -Le pide. Esta, que desde que me ha visto no ha despegado su mirada de mí, baja las escaleras con un paso un tanto indeciso, deduzco que tímida. Deduzco que es la pequeña. No recuerdo su nombre, y no sé si Seth me dijo su edad. No se parece en nada a Seth, pero por lo que recuerdo de Callie si tiene algún aire a ella. Rubia, con ojos azules y algunos rasgos faciales. -Esta es Ella, la pequeña-Seth la presenta cuanto esta llega al lado de su padre escondiéndose en su pierna. -Papá no soy pequeña. Tengo 10 años-Se queja mirándolo con el ceño fruncido. -Tienes razón, lo siento princesa-Seth se ríe acariciándole la cabeza. La niña que parece satisfecha con sus disculpas sonríe y me mira. -Hola-Me dice con timidez. - Te llamas Levi, ¿verdad? -Me pregunta. -Si-Me limito a decir. Tal vez haya sonado duro, pero esa no es mi intención. Simplemente no sé qué decir. -Me gusta mucho tu nombre. -Sonríe un poco menos tímida. Tengo que decir que los niños no son mi fuerte. Nunca he tenido mucho trato con ellos y tampoco me llaman la atención. Pero esta niña me gusta. -Gracias. Y tú llevas unas trenzas muy bonitas-Le guiño el ojo. Esta sonríe un poco tímida y se esconde más en la pierna de su padre. Tanto Seth como yo nos reímos. -Puedes dejar la chaqueta aquí si quieres. -Me señala un perchero con chaquetas. Un poco indeciso me saco la chaqueta. En cuanto alzo los brazos los bajo rápidamente intentando ocultar el dolor que ese simple movimiento me ha causado. Dios, duele muchísimo. -Hey, ¿todo bien? -Seth me pregunta. Parece que mi movimiento no ha sido tan disimulado como creía. -Si. -Digo como puedo. - ¿En el combate? -Me pregunta. Asiento sin molestarme a esconderlo y porque tampoco quiero que piense que me voy metiendo en peleas o qué se yo. -Mamá es doctora. Te puede curar si te has hecho daño. -Me ahorro decirle que es doctora y no dios. -Tranquila, no me duele tanto. -Me limito a decirle. Seth coge la chaqueta de mis manos y la cuelga el mismo. Lo agradezco en silencio con una mirada. -Seth, la cena está puesta. -Alguien grita de alguna parte de la casa. -Vamos. -Me dice. Lo sigo por la casa. Pasamos primero por una sala de estar muy grande. No tengo tiempo a mirarla con detenimiento porque pasamos solo unos segundos, pero es muy grande. Llegamos a lo que supongo que es el comedor. Allí se encuentra una chica sentada mirando el móvil. Supongo que es la mayor. -Blair, el móvil en la mesa no-Seth le advierte. -Sí, lo sé. -Lo guarda. -Oh ya estás aquí. -Dice refiriéndose a mí. -Hermanito, un gusto en conocerte. Yo soy Blair. -Se presenta. No acabo de ver hacia donde van sus intenciones, pero presiento que ni me lo va a poner fácil ni nos vamos a llevar bien. -Levi-Le contesto con un asentimiento. -Me has sacado el lugar de primogénita por el momento, pero el lugar en esta familia deberás ganártelo, chico malo. -Me dice con una sonrisa para nada agradable. Y ahora sé del cierto que no nos vamos a llevar bien. -Blair-Gruñe Seth con tono de advertencia. Si esta niña se piensa que me voy a quedar callado lo lleva claro. -Mira princesa, no estoy aquí para sacarle el sitio a nadie ni mucho menos desbancarte de tu sitio de reina. Y por supuesto tampoco a buscar formar parte de ninguna familia. -Le aclaro con mi particular tono simpática, nótese el sarcasmo. -Chicos por favor-Seth pide. -Genial, porque no ofrecemos caridad. -Me responde. -Blair. -Aparece la doctora bastante cabreada. -Tus actitudes de niñata malcriada las dejas para tus amigos, pero en esta casa respetas. -La riñe. Lejos de sentir satisfacción siento rabia. Rabia porque esta chica sea tan… insoportable. Rabia porque no me gusta que me haya gustado como le ha hablado la doctora. Rabia porque no quiero que me defiendan porque eso me deja en posición de privilegio y de protección como si fuera m*****o de la familia y no me quiero sentir así. No tan pronto. -Como sea-Parece que se da por vencida por el momento, pero sé de sobra que esto no va a terminar así, ni aquí. -Por favor, toma asiento. –Me pide Callie. -Lo siento mucho, estos días Blair está más insoportable que de costumbre. Parece que haya vuelto a su edad del pavo. -La chica la fulmina con la mirada, pero no dice nada. -Me alegra mucho que hayas aceptado la invitación. -Dice sentándose en una de las puntas de manera que quedamos de la siguiente manera. Callie y Seth en cada punta alternativa, Blair y Ella están en frente de mí y yo estoy sentado solo en mi lado bien ancho. -No sabía bien que te gustaba así que he preparado un poco de todo. -La mujer parece nerviosa. Como si realmente le importara gustarme y caerme bien. Y no entiendo bien para que se esfuerza tanto la verdad, no creo que nos vayamos a ver mucho, porque después de la escena de la princesita, lo último que me apetece es volver. De hecho, ya tengo ganas de marcharme a mi casa. -Gracias, como de todo así que no hay problema-Intento ser amable. En realidad, no le hago ascos a la comida, no soy muy quisquilloso con eso. Todo lo que sea comestible pues adentro que va, así que realmente no creo que me vaya a desagradar nada. Callie, pide ayuda a la chica para ir trayendo la comida y presiento que eso es una excusa para que dejemos a un lado la guerra de miradas que se ha asentado entre nosotros. Si las miradas matasen, estaríamos ambos bajo tierra ya. Lo que creo que será una comida incómoda, para mi gran sorpresa no lo es tanto. Seth se encarga de sacar conversaciones sin dejar lugar ningún silencio incómodo de más de 1 minuto lo que agradezco, tanto yo como seguramente todos. Callie, que, aunque no quiera admitir, es muy agradable, también se encarga de que haya conversaciones y de hacerme partícipe de ellas preguntándome cosas de mi vida, sin que estas lleguen a ser incómodas o descaradas. Ella, se mantiene en su sitio mirándome fijamente y bajando la mirada sonrojada, cada vez que la miro de vuelta y le guiño el ojo. Presiento que esta niña me va a caer muy bien. Apenas llevo un par de horas en esta casa y es la que mejor me cae. Por otro lado, la pelinegra apenas ha pronunciado palabra. De vez en cuando, cuando hablo hace alguna mueca o sonido de desagrado. Y sino, me fulmina con la mirada o simplemente ignora a todos en esta mesa. Deduzco que seguramente la hayan obligado a formar parte de la cena Me fijo en la chica discretamente. Es muy guapa. Pelinegra con unos ojos grandes que llaman mucho la atención. Tienes unos rasgos suaves y una mirada directa que le dan un toco inocente y a la vez salvaje. Es atractiva, no lo voy a negar. Lástima que tenga una forma de ser tan horrible. - ¿Estas estudiando, Levi? -Me pregunta Callie. -No, tuve que dejarlo. Pero pretendo retomarlo más adelante. -Digo sin dar muchos detalles. -Oh, eso está genial. ¿Qué estudiabas? -Me pregunta interesada. Su interés lejos de incomodarme me agrada y de verdad que no quiero que me agrade. Me lo haría más fácil de hecho, si no le agradara ya que de esta forma tendría una excusa para no volver. -Empecé Administración y dirección de empresas. Congelé tras el primer año. -Le explico. Callie asiente conforme con mi respuesta. - ¿Y qué haces con tu vida? -Pregunta la chica interviniendo por primera vez en toda la cena. Parece una pregunta inocente pero por su mirada y expresión sé que es el inicio de un ataque. -Trabajo en una cafetería-Digo sin vergüenza alguna, ya que no encuentro motivo por el que avergonzarme de ello. - ¿Y ese corte en la ceja forma parte de tu trabajo como camarero? -Pregunta con ironía. -También boxeo-Añado un poco cansado ya de la actitud de esta chica. Estoy intentando con todas mis fuerzas guardar la compostura, por respeto a Callie y a Seth, y porque tampoco quiero armar jaleo, pero esta chica ya me está empezando a tocar las pelotas. -Jolin papá, te ha salido un hijo bastante completo. Por el día sirviendo cafés y por las noches repartiendo tortas. –Esta chica es verdaderamente tonta y no tengo porque aguantar estas tonterías. -Blair-Gruñe Seth con enfado. -Es tarde, me voy a ir yendo. -Murmuro con un gruñido mostrando que ya estoy harto de esta niñata y que no tengo ganas de soportar más estas monerías. -Blair, ¡ya basta! -Callie alza un poco el tono de voz. -Si no vas a ser capaz de comportarte no hace falta puedes irte. -La despide de la forma más directa e indirecta posible. -Tranquilos, me voy yo. No he venido aquí con la intención de causar problemas. Sinceramente no tengo ganas de soportar tus berrinches de niña mimada. ¿Cuántos años tienes, 9? -Le pregunto perdiendo la poca paciencia que me queda - ¿Pero tú de que vas imbécil? -Pregunta. -Blair, ¡basta ya! -Seth grita furioso. Vaya, cuánta mala leche. - ¿Basta el qué? Este imbécil me acaba de insultar, ¿qué esperas que me quede sentada sin hacer nada? No me puedo creer que lo estéis defendiendo-Grita totalmente indignada-. Papá, porque es su hijo. ¿Pero tu mamá? Es hijo de sus errores anteriores, no es nada tuyo. -Grita llena de rabia. Y no sé bien a quién le ha dolido más ese comentario, a Seth, a Callie o incluso a mí. Sinceramente no me ha sentado nada bien y no quiero formar parte de la guerra que se viene, así que me largo. -Gracias por la cena, siento las molestias. –Siento que tengáis una hija tan estúpida, me ahorro decir. Me levanto de la mesa y me largo sin atender a los llamados de Seth. Ha terminado tan mal como esperaba así que ya tengo excusa para no volver a pisar esta casa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD