Un día más es un día menos, o eso solía decir mi abuela. Estoy muy cansado. Hoy el trabajo en la cafetería ha sido realmente cansado. Los lunes hay demasiados clientes y sinceramente lidiar con universitarios me agota. Tras la jornada laboral me he pasado por el gimnasio para entrenar un rato y sobretodo descargar cargas y me ha ido que niquelado.
Hacía mucho tiempo que no pisaba el gimnasio, concretamente desde el campeonato y a decir verdad lo he echado de menos.
-Hey Levi, cuanto tiempo. -Logan dice en cuanto me ve.
-Sí, la verdad es que ha pasado un tiempo-Confirmo. -Necesitaba un descanso del boxeo-Le explico.
-Este fin de semana hay un mini campeonato, por si ya has tenido suficiente descanso. 4 luchadores, semifinal y final. 300 para entrar, 1200 el ganador. 2 luchas. -Me lo planteo realmente. Son solo dos luchas y el precio de entrada no es muy alto.
-Estoy dentro. Mañana te pago-Le digo. No me irán mal esos 1200 euros.
El resto de la semana pasa muy monótona. Trabajar en la cafetería y entrenar, sin variaciones. Pero hoy, viernes rompo con la rutina. Tengo todo el fin de semana, incluido hoy de fiesta así que he dormido hasta que mi cuerpo ha querido. En cuanto me he levantado he ido a correr para entrenar un poco y ese va a ser todo el entrenamiento del día de hoy. Mañana hay el torneo por lo que mí no quiero someter a mi cuerpo a sobresfuerzo. Si quiero rendir mañana al máximo, necesito estar totalmente descansado.
Seth me ha llamado a medio día preguntándome cuales eran mis planes el día de hoy. Le he sido sincero y le he dicho que no tenía plan ninguno por lo que este ha aprovechado para invitarme a tomar otro café que he aceptado sin ningún problema.
Sigo mostrándome un poco escéptico a esta nueva…. Llamémosle etapa. Pero tengo que aceptar que cada vez menos. Sin embargo, todavía estamos en período de prueba y debo andarme con pies de plomo.
A la hora de comer, Gil se pasa por mi casa y comemos juntos un par de pizzas y un par de cervezas. Pasamos la tarde sumidos en conversaciones bastante absurdas hasta que se hacen las 6. Gil me acerca a la comisaria en donde he quedado con Seth y luego se va.
-Hey Levi. -Seth me saluda con una sonrisa amigable, aunque no pasó desapercibida la pose tensa y seria que lleva.
-Hola-Le saludo de vuelta con un ligero movimiento de cabeza. - ¿Todo bien? –Me atrevo a preguntar.
-Sí, tranquilo. Solo un poco estresado. –Admite-Pero el trabajo en el trabajo-Le quita importancia. - ¿Qué tal todo? –Pregunta cambiando de tema.
-Bien-Me limito a contestar.
- ¿Te apetece un café? -Me pregunta. Me encojo de hombros porque realmente me da igual.
Esta vez la conversación entre nosotros fluye, tanto que hasta me sorprende. Hablamos un poco de todo. Sus inicios como policía y su carrera, le cuento un poco como fue mi infancia y adolescencia… Un poco sobre nuestras vidas. Y aunque me cueste aceptarlo, me siento muy bien hablando con Seth. Cómodo diría, y me cae bien, me transmite buenas vibras.
-Creo que ya te lo dije, pero cada domingo hacemos día en familia y cena obligatoria juntos. Me encantaría que vinieras Levi. -Me dice con total seriedad y sinceridad. Me lo pienso en silencio sin apartar la mirada de sus ojos. Realmente me lo pienso y considero los pro y contras. Lo único que encuentro son pros. Conoceré a su familia, aunque no me haga mucha gracia. Pero podré ver como son, como me van a tratar y la relación que vamos a tener. Podré ver si realmente les parece bien mi aparición. Podré ver si esto va a durar mucho o esta relación entre Seth y yo va a ser efímera.
-Tengo un mini campeonato de boxeo así que pasar el día con vosotros me será imposible. Pero supongo que para cenar ya habré terminado. -Digo finalmente.
- ¿Si? ¿De verdad? - Parece que mi respuesta le ha sorprendido e ilusionado mucho y no sé por qué, pero me gusta esta reacción. No sé si esta actuando o no, pero Seth parece realmente ilusionado en que tengamos relación y eso me asusta y gusta casi a partes iguales.
-Sí, supongo que si. -Me encojo de hombros un poco incómodo.
-Genial, pues te esperaremos para cenar. Me alegra mucho que me estés dejando derribar esta coraza y me dejes entrar en tu vida Levi. -Me dice en cuanto salimos de la cafetería.
-Shh ya… Supongo que esto no es tan malo como creí que podría ser. -Confieso.
-Sé que es un poco tarde para intentar ejercer mi papel de padre, pero no es culpa de ninguno que no supiéramos el uno del otro. -Parece que su ausencia en mi vida o desconocimiento hacia mi existencia le pese.
-Lo sé-Asiento.
-Pero más vale tarde que nunca. -Sonríe de levemente. No contesto a su última afirmación, aunque esté de acuerdo con ella. Durante el trayecto a casa estamos en silencio, no incómodo. Cuando me deja en casa nos despedimos con un simple adiós y con una promesa forzada de mi persona de que asistiré a la cena.