─Oh, podrás verla cuando te cambiemos de unidad, estarás bien, campeón ─menciona con amabilidad en su voz. Esbozo una sonrisa, mientras comienzan una especie de proceso para mover la camilla donde me encuentro. De repente, todos en el pasillo comienzan a aplaudir, cosa que me hacen sentir como si hubiera ganado una batalla con la muerte. Me colocan con una vía en la nueva habitación, más normal y menos terrorífica con máquinas chirriando y una máscara de oxígeno. ─Señor Warlock ¿Listo para el baño? ─Pregunta el enfermero, sus ojos marrones me afirma que me lavará el trasero. Abro los ojos sorprendido. ─No puedo dejar de pasar vergüenza ni en el hospital ─murmuro, refunfuñando. Él chico me ayuda levantarme, verificando que las vendas de mi torso no se muevan, mojen, o los puntos se

