Noelle Unos meses después… Dejo mi maletín en el sofá, revisando los mensajes, encontrándome con uno de Bob, esbozo una sonrisa abriéndolo con rapidez. Bob: ¡Seguiré vendiendo el ponche en el bar! Me emociono, leyendo la gran noticia, tecleo rápidamente, mientras me deshago de los tacones. Enciendo la chimenea eléctrica y camino hacia la gran cocina del departamento. De repente, escucho el timbre, corro, abriendo la puerta, encontrándome con el semblante rostro de Vladimir, el hombre que mis padres quieren para mí, que aparte es abogado y trabaja en el bufete de mi padre. Él eleva una botella de vino, con una sonrisa. Admiro sus ojos azules y cabello rubio, haciendo ademán de apartarme a un lado, para dejarle pasar. ─¿Y qué celebramos hoy? ─Inquiero, rodando los ojos. He disfrut

