Rasgo el sobre, encontrando dentro de él una especie de carta, con letra cursiva y a mano. “¿Qué tal la cabaña? La verdad siempre me pareció acogedora y llena de paz, espero puedas sentir lo mismo en ella. ¿Has podido conocer a las personas del pueblo? ¡Son especiales! Cada uno de ellos tiene su historia y espero las puedas escuchar. Abre tu corazón, es una víspera hermosa, ¡Hazlo crecer! Ama, sana, perdona, y ríe. No siempre tienes que ser el Grinch. Deja que entre “la pequeña magia navideña” a tu vida y por supuesto, a tu corazón. “ ─¿Pero qué rayos? ¿”Pequeña Magia navideña”, a qué se referirá con eso? ─Digo para mí, luego de leer tal carta. La aparto, dejándola en uno de los buró, tomo las llaves junto a unos guantes para dirigirme a la cena… espero no sea tan espantosa como las que

