Helen estaba terminando de guardar los utensilios de la cocina cuando la visión ante sus ojos le supuso un espejismo. Pocas veces, en todos los años que había visitado la granja en el pasado, había visto nieve en ella y sin embargo, ese día pequeñas gotas se habían convertido en copos ligeros que parecían flotar en el aire. Como si volviera a ser una niña, abandonó todo lo que estaba haciendo y corrió hasta la sala para correr el pesado cortinado y disfrutar de la vista junto a MC. -¿Ya viste lo que está pasando? Es increíble. - le dijo sin mirarlo. Era la tarde y de seguro él estaba durmiendo, había pasado la mayor parte de los días haciéndolo, sólo se despertaba para comer junto a ella y disfrutar de sus caricias y sus besos en la frente. Recuperarse de una lesión semejante fuera de

