Ardingly 1940 . ¿Cómo puede la peor noche de una vida convertirse en el mejor día? No tengo idea, sólo puedo contar que la noche en la que Jerry, Doc y Peter se llevaron a los niños fue la más silenciosa que el campo había ofrecido en años. Ni siquiera los intentos de aves carroñeras sobre aquel montículo de tierra en el que habían enterrado a los alemanes lograban quebrar la quietud. La luz de la vela de la sala apenas lograba iluminar su cuerpo, mientras el crepitar del fuego hacía lo suyo por mantenernos a salvo del frío del invierno por llegar. Había hecho lo imposible por unir su piel, había utilizado mis más prolijas técnicas de bordado uniendo su herida, una vez que la sangre se había dignado a dejar de salir y ni siquiera al clavar la aguja se había movido. La botella de brandy

