Capítulo 82 Colgante para el brazo Sofía volviendo parcialmente a sus cabales; pero, manteniendo aun la mirada perdida, sin notar lo cerca que estaba su cuerpo del cuerpo de este hombre respondió apenas en un susurro, sin atreverse a levantar la cabeza “Es mi honor caminar junto a usted su alteza, lamento haber sido tan impulsiva como para hacer malinterpretar a su personal” El rey chasqueo la lengua restándole importancia a las palabras de esta mujer que parece haber perdido el espíritu en un instante. “ya no te preocupes por ellos, estando cerca de mí puedes hacer lo que quieras… comer, beber, correr, vengarte… no te cohíbas, ten en cuenta que ya somos familia, eres quien cuidará a mi nieta en este país extranjero, es mi deber consentirte el poco tiempo que pueda permitirme estar a

