Capitulo 9

1329 Words
Todos se fueron a dormir y quedaron solo Chase, Will y Scarlett. El silencio se hizo presente en el comedor y eso es lo incomodaba. - Scar, te di todo. Te di las herramientas necesarias, te di un hogar, te alimente, te cuide, te protegí e hice todo lo posible para que estés bien. Siempre quise lo mejor para ti desde que Chase te mordió, ahora creó que necesitas algo mejor. Es cierto, no hay futuro aquí, pero te diré algo ... Somos Libres.— Los ojos mar de Scarlett se iluminan ante esas palabras y se dio cuenta que Will tendrá razón.  - Lo pensaré. - Eso esperó, ahora vayan a disfrutar, la noche aún es joven.— Se metió un cigarro a la boca y lo prendió, el humo salió por sus narraciones e invadió el lugar con olor a nicotina.  Ellos se fueron a la habitación de Chase. Scarlett comenzó a desvestir y se puso el pijama, Chase no le quitaba los ojos de encima y se mordió el labio inferior al ver las prendas rozar su piel.  Ella se acostó al lado de la fría y gris pared, mientras que él se acostaba a su lado y la abrazaba. La cama era de una plaza, así que estaban apretados. El frío se desvaneció al calor de sus cuerpos y ellos se miraban a los ojos. - Estás hermosa.— Scar sonrió y comenzó a acariciar su rostro con su dedo índice. - Gracias, aún sigues siendo un estúpido cursi.— Rieron. - Si, pero te encanta. Su sonrisa se borró ante esas palabras. Hizo una mueca y apoyó su cabeza en su mano izquierda. - Me encantaba, ya no siento lo mismo que antes. - Hizo una pausa y suspiró. Teníamos que ser honesta.— Te quiero Chase, pero entiende que no somos amigos, todavía no lo encontramos.  —Pensé que tú eras mi compañera, cuando te vi lo sentí así. —Escondió su mano bajó su recuerdo para tener tacto con su piel ardiendo. - Si, pero no. Yo sentí las malditas mariposas en el estómago y cada vez se me escapaba una por día. Me enamoré de ti Chase, pero no fuimos creados para estar juntos, quizás mi maté sea un vampiro gordo que vive en una casa mugrosa y tu maté sea un bebé de 11 meses que será la mujer más hermosa del mundo.— Rieron.— Pero no fuimos creados para estar juntos. Y porque pensaste que yo era tuya, me mordiste. - Si, es cierto. Lo lamento, te alejé de tu madre, de la vida humana y de todo lo que conocías.— Scarlett negó. Sus palabras eran de arrepentimiento pero ella no las aceptó. - No Chase, me diste una familia, me diste un lugar donde encajaba perfecto, me diste un padre que nunca tuve, me diste besos, me llenaste de cariño y eso nunca me faltaba. Me diste una vida diferente, llena de aventuras locas.— Lo abrazó y él se subió encima de ella.— No te arrepientas, yo no me arrepiento y ¿tú? Chase sonrió. Esa era una de las cosas por las cuales la amado. Le tratan el lado positivo y siempre intenta hacerlo así.  Se acercó a sus labios y los unió en un profundo beso. Aquella noche, Scarlett se había entregado a él como símbolo de despedida y luego terminó inscrito piel con piel para descansar. En la mañana Scarlett se puso un jean n***o, unas botas que le llegaban un poco más abajo de las rodillas, una remera con las mangas inscritas en los colores de piel y un pañuelo de flores rojas y algunos detalles grises. Se hizo una coleta, se lavó y se fue a la cocina, se preparó el desayuno de todos y cuando se envió a ingerir las comidas, escribió una carta. La dejó sobre el velador de Chase y besó su frente para luego frotarle el cabello y despeinarse lo. Se fue de la casa, dejando a su Licántropo interior en el pasado, ya se había liberado y la próxima vez que cambie, sería ella misma sin problemas. Claro, si vuelve a cambiar pronto.  Se subió al móvil y comenzó a conducir hacia Seward para continuar con el caso. Chase abrió los ojos por el canto de los pájaros que siempre se posaban a cantar en su ventana.  Se movió para acariciar a Scarlett pero no la encontró, se sentó y la comenzó a buscar por el cuarto. Ella no estaba, se puso un boxeador azul y sus pantalones negros. Al sentarse otra vez en la cama, vio una nota y la miró. Era de ella. La agarró, la metió en el bolsillo y se quedaron al comedor, donde todos estaban desayunando. - Viejo, esto es lo mejor, amo cuando hace desayunos.— Decía Ben mientras comía una media luna dulce. - ¿Qué hiciste para convencerla? - Le preguntó Samuel a Chase, quien miraba todo desde la entrada al comedor y estaba apoyado en el marco. - Nada Ella no se quedó, se fue y dejó una nota.— Sacó el papel y lo dejó. Todos lo miraron. William no quería saber nada, solo se puso a leer el periódico y fingió que no escuchó. Le dolía saber que ella se había ido. - Leela entonces.— Agregó Óscar antes de tomar su café caliente.  - Okey.— Chase suspiró, se preparó para la apuñalada en el alma y comenzó.— Los quiero. Los quiero demasiado para dejarlos ir, ustedes son mi familia, una familia algo rara si eres la única mujer entre seis hombres. A William siempre lo consideró un padre, ya que el mío murió en la guerra, a Ben lo consideró un amigo con el cual jugar a cualquier cosa, total lo único que importaba era estar con él. A Steve ya Óscar los considerados tíos, ya que ellos ayudanon a Will a criarme y hacer quien soy ahora. Samuel era un psicólogo, hermano, amigo y maestro al cual me costaría dejar y Chase era un chico. Un chico al cual no le interesaba el lugar, él te haría sentir bien estarás donde estés, gracias a él tuve lo que tuve y el agradezco cada vez que lo veo de eso. No los olvidé, jamás lo haría, no los abandoné, no lo toleraría, no los dejemos a un lado, nunca podría, solo comienzo hacer yo misma y hacer lo que debo hacer. No piensen que quiero escapar, no estoy escapando ni huyendo, estoy viviendo la vida de otra manera. Posdata, Will deja de fumar, te agarrará cáncer. Samuel sigue haciendo el curso de cocina, tus comidas son ricas. Steve, busca a la chica que viste en el pueblo. Óscar, lava los platos, no seas vago. Ben, nunca dejes de sonreír. Chase, gracias por todo ojalá encontrarás a la indicada. Los quiero.— Una lágrima resbaló por la mejilla de todos. Will se paró y se fue al baño a llorar en silencio, mientras que a los otros no les importaba llorar frente a otro. Samuel sigue haciendo el curso de cocina, tus comidas son ricas. Steve, busca a la chica que viste en el pueblo. Óscar, lava los platos, no seas vago. Ben, nunca dejes de sonreír. Chase, gracias por todo ojalá encontrarás a la indicada. Los quiero.— Una lágrima resbaló por la mejilla de todos. Will se paró y se fue al baño a llorar en silencio, mientras que a los otros no les importaba llorar frente a otro. Samuel sigue haciendo el curso de cocina, tus comidas son ricas. Steve, busca a la chica que viste en el pueblo. Óscar, lava los platos, no seas vago. Ben, nunca dejes de sonreír. Chase, gracias por todo ojalá encontrarás a la indicada. Los quiero.— Una lágrima resbaló por la mejilla de todos. Will se paró y se fue al baño a llorar en silencio, mientras que a los otros no les importaba llorar frente a otro.  Chase arrugó el papel y lo tiró al tacho de basura. Ben se paró y lo abrazó, necesitaba abrazar a alguien y más en aquel momento donde sentían que su corazón se llenaba de felicidad y de tristeza a la misma vez.
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