CAPÍTULO 39Mireia Bonet, sargento de la Policía Científica, me ayudaría. Nacida en el seno de una de las más acaudaladas familias de la Barcelona burguesa, había estudiado Ingeniería Química en el Institut Químic de Sarrià, como preparación a dirigir algún día el holding farmacéutico de la familia. Pero una vez terminados sus estudios, Mireia se decantó por darle calabazas a la familia y presentarse a las oposiciones a mosso d’esquadra. El disgusto que supuso su negativa a entrar en el negocio que fundara su bisabuelo y la decisión de entrar en el Cuerpo por poco le cuesta la vida a su padre, víctima de un infarto de corazón del cual pudo reponerse a duras penas. Había conocido a Mireia Bonet en mi época de profesor en la academia de policía, donde yo impartía clases de Misión y Funciones

