Narra victoria Cassano. —Realmente alguna vez si lo deseé, pero creo que no tengo tiempo para eso— respondo de manera sería. —Hum… ¿De verdad nunca soñaste con casarte en algún momento?— levanta una ceja y con cada pregunta que hace me incomoda mucho más. —Si, de verdad lo he pensado, sin embargo, pienso que por ahora prefiero permanecer sola— él está a punto de hacer otra pregunta, no obstante en ese momento nos interrumpe Alicia su hija y esposa de Arturo. Ella muestra una sonrisa muy amable y camina en nuestra dirección para saludarme. —Hola, victoria querida luces despampanante— expresa con una sonrisa amable para darme un beso en la mejilla. —Gracias, Alicia eres muy amable tú también luces radiante— respondo con una sonrisa. —Bueno, supongo que ya estamos todos ¿es así papá?—

