Después de la ceremonia, Zabdiel e Isabella, fueron acompañados a distintas recamaras, para que pudiesen cambiarse, en esta oportunidad lucirían trajes típicos del oriente, con la finalidad de honrar las raíces de Zabdiel. Ella lucía un hermoso Caftan, azul rey, con blanco y detalles dorados. Era realmente hermoso, una pieza digna de una reina. Él lucía un Caftan masculino, blanco con azul rey. Era realmente increíble para Isabella, como él podía verse maravillosamente bien con cualquier cosa que vistiese. Se subieron a un elegante auto con hermosas decoraciones de rosas, y dieron un recorrido a la parte central de Norusakistan, saludando a todos a su paso, quienes también estaban de celebración por la unión, de Palacio salían bandejas con comida y bebida, que eran repartidas en auto a

