Zahra. . . -¡Casados!- explota furiosa, golpeando una copa y arrojándola lejos con un manotazo- ¡llevan dos malditos meses casados!, ¡sesenta y un días, y dieciocho horas! -Definitivamente estás mal de la cabeza Zahra, lo tuyo es una obsesión imposible de sobrellevar- le dice mirándola con burla y aires de autosuficiencia. Cómo queriendo restregarle en la cara que mientras peor era la situación, él lograba mantenerse en total calma. -¿Te parece, Esquizbel?, al menos yo he intentado hacer algo- le mira enfadada. -Claro, una miserable cobra real que no logró nada. Es más Zahra, por tu propio bien te sugiero que no me recuerdes que intentaste matar a Isabella. Te perdoné porque llevas mi sangre, pero ya comienzas a hartarme- ella oprime los labios. -Me importa muy poco lo harto que esté

