Mia sacó el contrato de su bolso y lo abrió por la última página, la que requería su firma, así como la de Ryan. Ryan ya había firmado antes incluso de dárselo. Mia tomó un bolígrafo. Con un movimiento rápido, firmó con su nombre justo en la línea de puntos, rezando a quienquiera que estuviera escuchando para que no estuviera cometiendo el mayor error de su vida. El hombre de seguridad que había venido a ayudarlos antes, cuyo nombre Mia más tarde supo que era Jackson, les había aconsejado que siguieran con sus actividades diarias normales hasta que Sulley volviera a ver a cualquiera de ellos. Luego se suponía que iban a hacer que admitiera haber configurado la cámara, poseerla y chantajear a quienquiera que hablara, nuevamente. Se suponía que iban a dejar constancia de todo esto. La graba

