Capítulo 24

1003 Words
Sergio Jussieu Mis pasos resuenan en el brillante suelo de porcelana, mis ojos se mantienen en el frente sin titubeos porqué se a donde me dirijo, ser el jefe de la mafia italiana no es tarea fácil aunque crean que es solo dar ordenes, es mucho más que eso, dado que cada día arriesgo mi vida para hacer crecer aún más la organización que hemos creado con los años. Mi mentor me espera en la oficina donde hacemos todos los planes y estrategias del día a día, el ha sido como un padre para mi luego que desperté de un coma hace cinco años, el salvó mi vida y es algo que agradeceré el resto de mis años, sin embargo sé que para el la máxima demostración de mi agradecimiento es la destrucción de sus enemigos, ya hemos hecho caer a sus mayores rivales tanto fuera como dentro de Italia. Los únicos que no hemos podido destruir por completo son a los franceses, según Claudio ellos son más fuertes que nosotros, tanto en armamento como en estrategia por lo que para atacarlos debemos ser cautelosos y evitar pisar en falso porque sino no serán ellos los destruidos. Este mundo siempre me ha gustado, cuando desperté del coma no recordaba nada de mi vida, absolutamente nada de lo que había vivido en mis veintitrés años, sin embargo Claudio se encargó de explicarme mi puesto en la mafia, me ocultó bajo un nombre falso porque según que era peligroso mostrar mi verdadera identidad a quien sea. Supongo que el anonimato es mejor en estos casos, durante mucho tiempo he observado todo lo que pasa a mi alrededor, aún tengo cosas que aprender, pero lo que he aprendido, o según, lo que he olvidado lo aprendí tan rápido como caminar, llevó tiempo pero me salía tan natural que dudo que en algún momento haya dejado de practicarlo. El manejo de las armas, el combate cuerpo a cuerpo, todo lo que tuviera que ver con la defensa personal lo sé a la perfección, me convertí en el mejor en estos cinco años y así me gané mi puesto como líder a pesar de que Claudio tiene dos hijos, los cuales me odian por tomar el lugar que debía pertencerles a alguno de los dos. Más que todo al mayor, Emilio quien es el que debía tener el puesto que me precedió, solo que en este caso yo me lo gané, después de toda la ayuda que le he dado a Claudio durante tanto tiempo. Es por ello que me alegra que el sea mi mentor, si no no estuviera en el puesto que estoy ahora, las cosas no son perfectas, pero es como todo, hay que trabajar duro para ver materializadas las cosas que queremos, porque yo a pesar de estar en este mundo quiero una familia, quiero casarme, quiero tener aún más prestigio del que ya tengo entre las sombras, porque nadie sabe el nombre del líder de la mafia italiana, solo saben que soy hombre por los incontables tratos que he tenido con los socios de Italia y estos han extendido la información a los demás. Porque una vez lo sabe uno, lo saben todos, lo bueno es que yo se a quien hacerle llegar cualquier rumor para que se esparza, y en quien confiar, porque no todos son nuestros aliados, de eso debemos estar atentos, en este mundo de la mafia nadie es confiable. Ni siquiera yo lo era hasta demostrar lo contrario, cuando lo hice pude tomar el puesto como líder de la mafia, porque según ellos ya había demostrado que no los traicionaría, la pena de traición es la muerte inmediata, es por ello que mantenemos vigilados a cada socio que tenemos, por lo menos lo que tienen información privilegiada acerca de nosotros, muy pocos saben mi identidad, a esos los debemos tener aún más vigilados. No puedo darme el lujo de que alguno de nuestros enemigos sepa mi nombre real, porque si alguno lo sabe esparceran el rumor y de allí me buscaran por cielo y tierra. Estoy muy bien sin ser una de las personas más buscadas del mundo, porque aunque no lo admita frente a Claudio, el anonimato me ha sentado bien, soy una de las personas más poderosas del mundo sin que nadie sepa que se trata de mi, y eso me hace aún más peligroso, puedo estar en cualquier lugar sin llamar la atención más allá de las mujeres. Aunque ninguna en especial me ha llamado la atención, solo hay una mujer en mis recuerdos que me hace querer dibujarla y hacer que la busquen por todos lados, porque siento que es importante, siento que antes del coma ella estuvo en mi vida, la gran pregunta es... ¿Por qué no la he visto después de despertar? Ya fuera aquí en la mansión o en algún negocio. Si hubiera estado en mi vida de verdad seguramente la hubiera visto. Aunque Claudio no me cuenta mucho de mi vida antes del coma, solo que no tenía familia ni nada hasta que el me adoptó, es algo extraño que lo hiciera considerando que tiene dos hijos, pero supongo que así son las personas, siempre buscan más de lo que ya tienen, en su caso se lo agradezco, quien sabe en donde estuviera si el no hubiera estado para mi, sin embargo detesto la forma de manejarse de todos en este mundo, dado que siempre quieren más dinero, más poder, más joyas, más armas, nunca tienen suficiente. Nunca buscan cosas más importantes, solo acumular posesiones que en algún momento se llenaran de polvo y se olvidaran, porque nada es para siempre, ni siquiera las personas, todas en algún momento desaparecen de nuestras vidas o en caso contrario, mueren. Es por ello que poco me importan las personas, todos en algún momento pueden traicionarme, incluso Claudio quien ha sido mi guía desde aquel momento en el que perdí mi memoria, sin embargo me mantengo siendo leal a quien lo es conmigo.
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