Victoire Jussieu
Desde que llegamos del hospital todo ha sido silencio, en primer lugar sabemos que será difícil el simple hecho de tener a Sergio con nosotros, porque ahora nos atacarán con todo lo que tienen, sin embargo eso no me afecta en absoluto, sé que somos más personas, por ende podemos pensar en más soluciones, lo importante es que estamos juntos y que sin importar lo que pase buscaremos estarlo.
Ya tuvimos demasiado tiempo lejos de mi hermano para hacerlo a un lado por estas dificultades, más bien debemos agradecer que esté de nuestro lado, fácilmente pudo quedarse con los italianos donde tenía todo, riqueza, poder, prestigioso y respeto, el puesto de líder y sus beneficios, sin embargo pensó primero en nosotros, en lo que nosotros significamos y eso es de admirar, porque no se si yo hubiera hecho lo mismo si hubiera perdido mis recuerdos. Es algo incierto y difícil sin duda.
Porque puede que teniendo toda una vida con dichas personas no dudes en elegirlas a ellas, pero una vez olvidas todo eso, cuando toda tu vida se resume a los últimos años donde tuviste solo un apoyo, una persona que te dio todo lo que tienes... es difícil, mucho, siquiera pensar en estar en esa situación y no se que haría.
Sin embargo hoy no estoy dispuesta a arruinar las buenas noticias que nos dio la doctora, hoy vamos a empezar a ayudar a Sergio a recordar, voy a llevarlo al lugar que inició todo, donde cada cosa tomó su curso, su rumbo, porque allí ambos encontramos nuestra identidad, nuestro camino, allí supimos quienes somos.
Desde entonces todo fue diferente y estoy segura que ese lugar lo ayudará a recordar quién era antes del accidente, porque aunque Sergio haya cambiado, el hecho de que nos eligiera me muestra que su gran corazón sigue intacto, que no importa lo que pase el siempre será aquel chico amoroso que conocimos.
Hoy vi otro lado de el que no había conocido, debo decir que me gusta porque se que ha aprendido mucho y que si yo no estoy nadie le hará daño, sin embargo me asustó en cierta parte ver el poco remordimiento que tiene, yo tampoco lo tengo pero ver que el perdió esa sensibilidad me duele un poco.
Sin embargo que puedo esperar del ex líder de una mafia, en estos cinco años aprendió lo que no aprendió en toda su vida, dado que mis padres no nos metieron en este mundo, yo me metí solita y Sergio me siguió, porque cuando encontramos por accidente las carreras nuestra vida cambió, vimos el mundo tal cual es, no el que los padres se empeñan en mostrarle a sus hijos, allí empezó mi organización, la cual cree con Leonard, el ya llevaba tiempo con el conocimiento que yo empezaba a adquirir, fue mucho más fácil para el empezar.
Sin embargo lo hicimos y de allí no hubo vuelta atrás, cuando nuestros padres supieron a lo que estábamos dedicandonos se pusieron como locos, lloraron y se lamentaron preguntándose que habían hecho mal, sin embargo ellos no tenían la culpa.
Meses después aceptaron la realidad y se resignaron a que nosotros crecimos y tomamos nuestro camino, ¿Me arrepiento?
No, porque hora se quien soy, se lo que amo y no puedo arrepentirme de hacerlo, porque todo lo que ha pasado, todo lo que he aprendido me ha llevado hasta este momento en el que todo parece alinearse, todo parece tomar su curso, un rayito de esperanza nos alumbra y no estoy dispuesta a dejarlo pasar, voy a aprovechar todo lo que la vida me está ofreciendo ahora, voy a dejar que ocurra lo que deba ocurrir y lo que no igual.
Porque de nada vale forzar nada, a estas alturas de mi vida donde he pasado lo que impensable ya me da igual lo que las personas quieran o piensen de mi, si hay una opinión que me importa ahora es la de Leonard y mis familiares, y con este primero finjo que no me importa así que ¿Que pueden esperar los demás de mi?
Nada, claro está, porque todos tenemos prioridades, excepciones, y si incluso con eso somos duros, nadie puede esperar que con ellos sea diferente.
Dejo mi bolso sobre el escritorio y me acuesto quitándome los zapatos, no tengo energías para nada por lo que debo descansar antes de irnos, por lo menos unas horas, esto es lo bueno de que ese lugar solo funcione de noche, conozco algunos que lo hacen en el día pero necesito ir a ese, es la única forma de que Sergio pueda reconocerlo, dado que de nada vale que vayamos a lugares que se le parezcan, debemos rememorar todo como si estuviera pasando de nuevo, después de todo, cada cosa cuenta.
Cierro mis ojos para descansar y poco después me quedo dormida.
(...)
Despierto por el sonido de la puerta siendo tocada, me levanto soñolienta y miro la hora, son las 7:30 pm, al abrir la puerta veo a April ya vestida, suspiro dejándola pasar y sin esperar a que me diga nada entro al baño para darme una ducha, minutos después salgo y no me molesto ni en fijarme en lo que April eligió, ato mi cabello en una coleta alta y salgo de la habitación con dos armas en las manos.
Camino hacia el piso de abajo donde ya los chicos nos esperan para irnos, paso por el lado de todos quienes se dan cuenta de mi mal humor y no emiten palabra alguna en el camino, me pongo al volante dado que ninguno sabe a donde vamos, Leonard y Charles van en otro auto siguiendonos mientras Sergio, Logan y April me acompañan, ella lleva una máscara al igual que yo dado que no queremos que pase lo mismo que la ultima vez que salimos.
Es un estrés total salir en una página de chismes sin siquiera quererlo, porque una cosa es que te guste la fama y los cotilleos, y otra es que te hagan aparecer por doquier cuando te empeñas en pasar desapercibido.
Al llegar al lugar el rostro de Logan me lo dice todo, el disgusto está claramente pintado en su expresión dando a saber que aún no ha superado todo lo que pasó, es entendible dado que nadie lo ha hecho, solo estamos intentando pasar página, dejar el pasado atrás e intentando que todo vaya bien de ahora en adelante, aunque no sea fácil, no es imposible tampoco.
Bajo del auto seguida de mi asistente y Logan quien duda antes de hacerlo, Sergio hace lo mismo después de el y se queda mirando el lugar con atención, de repente veo como sus ojos se cierran y rápidamente se sujeta de la puerta del auto, me pongo frente a el sujetándolo y este abre los ojos segundos después.
—¿Estás bien?—pregunto y el asiente.
—Solo fue un mareo.
Y con eso lo dejo tranquilo, caminamos por la pista donde Sergio observa los autos estacionados, puedo ver la crítica en su mirada al examinar algunos de ellos, por lo que veo sigue gustandole todo esto.
Nos acercamos con tranquilidad, sin ningún tipo de apuro a la mesa donde esta Ryan, este al levantar la mirada en nuestra dirección la fija en Sergio, no tarda mucho tiempo en abrir la boca con sorpresa, observo como se levanta para abrazar a Sergio quien me mira, le señalo al chico quien lo abraza y este recibe el abrazo para no rechazarlo, se que es extraño pero así debe ser mientras todos se enteran de lo que paso.
—Sergio... no puede ser...
—Sergio perdió la memoria Ryan.
Anuncio y este me mira triste.
—Entiendo, ¿Van a correr?—pregunta y yo niego con la cabeza—¿Tu tampoco?
Sergio sonríe mirando la pista y yo niego con la cabeza.
—No, no va a correr—Leonard llega a nuestro lado algo incordiado, dado que el tampoco había venido aquí hace mucho, solo yo y April habíamos venido.
—Quiero hacerlo, hace tiempo que no corro, en Italia hacían buenas carreras.
Dice Sergio y yo tomo su brazo sintiendo un nudo en mi garganta al ver como quiere subir al auto.
—Por favor, no.—suplico mirándolo aunque el no pueda hacerlo a causa de la mascara—Nosotros...
La expresión de Sergio cambia al darse cuenta de nuestras expresiones, el miedo en los ojos de los chicos parece darle la respuesta a sus preguntas y finalmente decide hacerme caso.
—Será en otra ocasión.
Responde finalmente a Ryan quien comprende a la perfección lo que pasa, aunque haya pasado mucho, apenas tenemos de regreso a mi hermano, el miedo de perderlo otra vez me paraliza, el solo hecho de imaginarlo en un auto en esta misma pista me llena de temor, de que pase lo mismo y esta vez no vuelva a verlo.