Danielle Jussieu Los nervios que tenía por alguna extraña razón se esfumaron apenas llegamos a la mansión donde se lleva a cabo el cumpleaños, no me sorprende ver la cantidad de autos lujosos que están estacionados, además de que la mayoría de personas aún están afuera conversando mientras algunos ya están en la entrada esperando que revisen sus invitaciones para entrar. Bajamos del auto con tranquilidad dado que no hay ningún apuro, mis ojos se mueven con indiferencia por el lugar mientras muchas personas se fijan en nosotros, esto puede deberse a Jace o también a mi, sin embargo no puedo identificarlo, no hasta escuchar algo al respecto, las personas suelen ser tan chismosas que esperan que pases por su lado para hablar. Camino con elegancia del brazo que Jace me ofrece y así llegamo

