Sonia se quedó muy sorprendida -¿Eres el señor Lucas? -
Había oído que el señor Lucas era una persona súper guapa, pero nunca tenía la oportunidad de verlo en su vida anterior. ¿Cómo podría saber que el verdadero señor Lucas se veía así?
El médico que había servido a la familia Soto por más de veinte años ahora estaba un poco nervioso. Deseaba poder cubrir sus oídos. ¿Qué había oído? ¿Esa chica dijo que el señor Lucas moriría joven? -
El señor Lucas no la arrojó al río para alimentar a los peces, e incluso, ¿estaba de buen humor?
Lucas agitó la mano y sus guardaespaldas se fueron de inmediato con el médico. Solo Sonia y él quedaron en la habitación.
-Gracias -Sonia le agradeció sinceramente. Ahora se sentía mucho mejor. Los efectos de la droga habían desaparecido, pero todavía estaba un poco débil. Ella no sabía si podía ponerse de pie o no.
Se movió hacia el borde de la cama, cuando levantó la cabeza, encontró con los ojos oscuros y profundos del hombre.
-Dime, ¿por qué entraste en mi habitación? -La voz del hombre era muy ronca, y se oía muy agradable al oído.
Solo entonces Sonia recordó su propia situación, pero no sabía si era demasiado tarde para fingir ser tonta. Frente a las miradas perspicaces del señor Lucas, ella tragó la saliva silenciosamente y dijo en voz baja -No lo hice a propósito... Mi hermana me drogó y me mintió que mi hermano estaba aquí, por eso entré en tu habitación -
Lucas frunció las cejas.
Ella explicó en voz baja -Creo que lo hicieron por el dinero...Yo, una tonta, he entrado en tu habitación, así definitivamente habría rumores... Así que pensaron que tomarías en cuenta tu reputación y darías a las personas de mi familia el dinero para guardar el secreto -
-¿Y si... de veras te hubiera hecho algo? -
Lucas bajó la espalda y la punta de su nariz estaba muy cerca de ella. Sus ojos negros ocultaron una emoción indiscernible.
...
Sonia se señaló a sí misma y parpadeó sus ojos grandes. Dijo con vacilación -Soy una tonta -
-Sí -Lucas la miró con un toque de interés en sus ojos -Muy bien -
Sonia no sabía qué decir.
Ella estaba un poco desconcertada y confundida. ¿Por qué el señor Lucas era tan diferente de lo de los rumores?
-Ponte la ropa y te llevaré de vuelta -él señaló un nuevo vestido blanco al lado de la cama.
Ella quedaba aturdida.
-Puedo volver por mí misma -Sonia se encogió hacia atrás con inquietud.
El cuerpo alto de Lucas le cubrió como un gigante otra vez. Sus dos brazos largos se apoyaron contra la pared sobre su cabeza. Sonia no se atrevió a levantar la cabeza. Solo oyó su voz ronca, que le asustó mucho -Te quedaste en mi habitación por una hora entera, si te dejo volver a casa sola, ¿no me hace parecer aún más descortés? -
¿Qué?
* *
Más de la mitad de la gente en el salón de banquete se había ido. Ya eran las diez y media de la noche. La señora Sandra mantuvo una expresión muy elegante, pero en su corazón estaba muy inquieta -¿No la has encontrado todavía? -
Silvia también estaba ansiosa -Exacto, la familia Soto también mandó personas para ayudarnos a buscarla, pero no pudieron encontrarla -
-Esta maldita chica, ¿a dónde se fue? -la señora Sandra estaba tan enojada que casi no podía mantener su elegancia.
-¡Madre! -Silvia de repente agarró el brazo de la señora Sandra.
La señora Sandra la miró con impaciencia -¿Qué pasa? -
Silvia fijó su mirada en una dirección y tiró del brazo de la señora Sandra -¡Madre! ¡Madre! -
La señora Sandra apartó su mano con impaciencia -Habla de manera normal. Te he enseñado en casa que no importa lo que pase, tienes que mantener tu elegancia -
Antes de que pudiera terminar sus palabras, siguió la visita de Silvia y vio a Sonia y al hombre a su lado.
-¿Señor Lucas? -la señora Sandra gritó con sorpresa.