Uriel mira a la mujer que se visualiza en la pantalla ─Pequeña. ─¿Dónde está Uzziel?... tu… ¿estás bien? Uriel la mira, algo es diferente, esos ojos no son cálidos ni temerosos ─¿Quién eres tú? ─Ya te olvidaste de mí. Uriel se queda mudó ─Ella.. Está bien. ─Si, por fin somos una ─Betty mira a su hombre, suspira ─aunque ahora estoy… sigo siendo ella también…me van a rechazar. ─NO ─responde rápido Uriel ─nunca, te amamos así como eres. ─No tiene que preocuparte, solo soy la parte más fuerte de ella… y protegeré a los míos ─dijo sería betty ─Y tú y tu hermano son míos ─lo mira seria ─, en dos días estaré en tu nave. ─No betty es peligroso. ─Uriel tú me necesitas, se que te estás volviendo loco además… yo también te necesito. Al final Uriel no pudo detenerla, dos días después frente

