—No quiero masturbarme.—con los hombros arqueados hacia delante, murmura Aleuzenev. Rápidamente ella sale de la habitación y, se viste. Derick se queda en la habitación maldiciendo y, de repente tuvo un cambio repentino, y fue tras de ella. —Aleuzenev, ¡Perdón!, no fue mi intención hacerte sentir mal.—Agacha la cabeza. Aleuzenev rechina los dientes, ella se estaba sintiendo agotada y, sin fuerzas. —Tu cambio de actitud es muy repentino, ¿Qué especialista de la salud, te diagnosticó Bipolaridad? Derick se pone rojo, une los dos dedos índice, y los empieza a mover de arriba hacia abajo, en muestra de nerviosismo. —Esteeee..ehhhh... no recuerdo. —¿Cómo qué no recuerdas.?.—Arquea las cejas. —Un médico de confianza de mi madre, vino para la casa y, me dió ése diagnóstico.—se balancea en

