— ¡Despierten tortolos! — Aquiles saca las sabanas que nos envolvían; sigo medio dormida, Blackwell lo mira con cara de matarlo y luego se acerca para bajar mi camisón, genial Aquiles vio mi trasero y su rostro totalmente colorado me lo hace saber. Blackwell lo echa a maldiciones y quedamos estáticos en nuestro lugar. — ¿Me vio el trasero?. — Todo — Gruñe y se levanta para perderse como siempre lo ha hecho, resoplo irritada pero aparece nuevamente. — No estoy acostumbrado a despedirme yo... — Hasta mas tarde, Blackwell. — Hasta mas tarde, Evelina. Se retira con una sonrisa y ahora tengo una estúpida sonrisa idiota; si Chloe me estuviera viendo, sonrió levemente al cielo, aunque seria el techo y me adentro al baño. Siempre han habido ruidos, de peleas; de veinte hombre reunidos

