--UNmmm, Ya entiendo quieres hacer algo cursi.—Dice Tomy.
--AJJAJAJA, Se puede decir que sí, pero no quiero que sea algo que se haya hecho anteriormente. Quiero que se algo completamente nuevo, algo que sea un boom y que sea algo completamente original.
--Ok, entonces tenemos toda una noche para planificar una propuesta de ensueño y que sea completamente original. Si podemos, somos cuatros genios. —Dice Trebor.
--Ajá, ¿Y los marcadores, cartulinas, colores, hojas que hacen en esta lista? —Pregunta Jeffry.
--Es donde vamos a armar las ideas animal. —Le grita Tomy.
--Exactamente. —Le respondo sarcásticamente.
Nos bajamos todos del auto y empezamos a comprar todo lo de la lista. Tomy dividió literalmente la lista por la mitad y le dio una a Trebor para que fuera a comprar lo de comer con Jeffry y la otra parte la dejó para que compráramos las cosas que íbamos a utilizar para plasmar las ideas.
Luego de buscar cosas por más de 20 minutos y hacer una cola infernal que se forma en el súper a las 7:30 P.M. Para pagar al fin salimos del súper.
Cada uno lleva dos bolsas al carro.
--Por lo menos tenemos qué comer esta noche. –Dice Jefrry.
--Creo que vamos a quedar cortos, cuando pienso me da más hambre y por lo que tiene Josh en mente para su propuesta parece que vamos a tener que pensar muchísimo para poder complacer a la princesa con una buena propuesta.
--Ajajaja, no sean tan exageradas zorras. Todo va a salir bien…
--Yo no sé nada, tengo muchísima hambre y no puedo pensar. Ni sé cómo fue que llegue al auto vivo. Pensé que me iba a desmayar. —Acota Tomy quien se ve un poco deshidratado.
--Ahora que lo pienso yo también tengo mucha hambre. —Digo.
--Creo que todos tenemos hambre, yo ni he almorzado. Pensaba comer puros dulces hoy, pero no aguanto el hambre tampoco…¿Comemos algo antes de ir a tu casa zorra?—Dice Tomy.
--No preguntes lo obvio, vamos y ya. Todos tenemos hambre, debió ser la cola infernal lo que hizo que nos diera tanta hambre. Hagamos la promesa de no comprar más a esta hora en el súper por favor ahora entiendo por qué los padres odian tanto hacer las compras a estas horas.—Le responde Trebor a Tomy.
--JAJAJAJA, SI. Pensé que no íbamos a salir nunca de allí. —Dice Jeffry
--Bueno, dejen de hablar tanto. ¿Que vamos a comer?
--Voto por lo que sea, lo importante es que me quite el hambre por favor. Siento que mi cuerpo está empezando a consumir su propia grasa para poder moverme.—Se queja la dramática de Tomy.
--Siempre de dramática gorda. —Le digo jugando a Tomy—Yo voto porque comamos hamburguesas.
--Yo quiero hamburguesa también. —Dice Trebor.
--A mí me da igual lo que sea, vamos, que sea hamburguesa entonces. –Dice Jeffry apáticamente.
Nos montamos en el auto luego de guardar las bolsas en la maleta y nos dirigimos a la feria del centro comercial “Las virtudes”.
En el camino los muchachos estaban irreconocibles, no hablaron más que para decirme a donde creían que era mejor comer y luego se callaron hasta que llegamos. La verdad es que yo tampoco tengo muchas ganas de hablar con esta hambre.
En el camino ante tanto silencio en el auto distraía mi mente pensando en Mery, en qué estaría haciendo, si habría comido y las preguntas normales que se hace un enamorado cuando está en lejanía de su chica. “¿Me extrañará? ¿Pensará en mí?” .
Aun me es difícil entender como una chica tan hermosa como Mery haya decidido estar con alguien como yo, alguien que ni siendo tan joven tiene el tiempo para estar con ella los días de semanas. Teniendo que estar limitando nuestra relación a solo escribirnos y llamarnos los días de semanas para poder vernos los fines.
--Llegamos chicas. –Salgo de mis pensamientos un momento para avisarles a los chicos que ya habíamos llegado a las “Virtudes”
Se empiezan a estirar Trebor y Tomy quienes se habían quedado dormidos en el viaje, Jeffry esta vez venia de copiloto, pero estuvo perdido viendo la ventana.
--Un muy mal presagio para esta noche con ustedes dos, si ya se durmieron ahorita por 10 minutos es mentira que van a durar 8 horas despiertos.—Les digo bromeando a Trebor y Tomy.
--Todo lo contrario mi ciela, ahora es que tenemos más fuerzas para seguir. —Responde Trebor mientras se estira.
--Sí, claro…--Se queja Jeffry sarcásticamente.
--Vamos pues, pensé que se estaban muriendo de hambre. Bajen rápido que la noche es larga y tenemos mucho trabajo por delante. —Les digo mientras me bajo del auto y estiro las piernas un rato.
Nos aproximamos a la feria los cuatros muertos del hambre, Trebor y Tomy parecen zombis. Jeffry creo que solo tiene sueño, anda un poco indiferente.
--Anda a pedir tu por favor Josh.—Me dice Tomy casi llorando.
--Si, anda Josh, por favor.—Me dice Trebor picando el ojo.
--¿Por qué yo? —Les digo señalando a Jeffry que no estaba haciendo nada.
--No me siento bien, gracias a que alguien maneja como loco. Anda tu. —Dice Jeffry malasangremente sin apartar la mirada del teléfono.
--Bueno, iré porque también tengo hambre...—Les digo mientras camino hacia el local.
Cuando llego hay una chica delante de mí, me parece conocida. Trato de recordar de donde la conozco….
La chica voltea y me sonríe al conocerme. Es la chica rubia del local donde compré la pulsera de las reliquias de la muerte.
--¡Holaaa!—Le digo recordando al fin de donde la conozco.
--Hola, ¿Cómo te va? Veo que aún no te quitas las “reliquias”. —Me dice picando el ojo y señalando mi pulsera, que efectivamente no me había quitado desde que ella misma me la puso.
--JEje, si… No he querido quitármela ya siento que forma parte de mí. –Bromeo.
--AJAJAJ, Que cómico. ¡Oye! Ese día no me dijiste tu nombre…
--Oye, sí, es que con la conmoción de la pulsera se nos pasó la parte importante de presentarnos jeje. Mi nombre es Josh, Josh McCain. —Me presento.
--¡Queremos nuestras hamburguesas Josh McCain! —Me grita Jeffry y Trebor quienes ahora están al lado mío.
--Hi.—Los saluda la chica un poco intimidada por el par de vikingos hambrientos que tengo como amigos.
Los chicos solo la ignoraron y me saltaron encima para regañarme por no considerar que ellos se están muriendo de hambre y que Tomy pareciera que estuviera perdiendo la conciencia.
--JEje.—Me limito a responder ante sus gritos de dramas y busco con la vista a la chica, pero ya se había marchado. Solo vi cómo se perdía su silueta por unos de esos largos pasillos de centro comercial.
Los chicos terminaron pidiendo la comida ellos. Pidieron lo mismo para los cuatros, la famosa Hamburguesa de tres pisos que hacen solo en esta hamburguesería. Pidieron una para cada uno de nosotros.
Tuvimos que esperar 20 minutos más aproximadamente hasta que llegara la hamburguesa.
Mientras que esperábamos Trebor y Jeffry trataban de animar a Tomy para que no muriera. –Dramáticos—Les digo.
Yo le escribía a Mery quien ya estaba a punto de irse a dormir, así que le di las buenas noches de una vez, antes que se durmiera mientras estuviera comiendo.
Sigo pensando en la chica rubia, misteriosamente nunca puedo saber su nombre y cada vez que la veo siento una presión rara. Es como si me pusiera nervioso, algo que no me pasa ni con Mery…
“No le daré más vueltas a eso”—Me digo y dejo de pensar automáticamente en eso.
--¡Al fin! —Grita Tomy mientras los meseros van sirviendo las hamburguesas que son una exageración. De verdad parecen unos edificios.
--Bien, comamos muertos en vida. —Digo bromeando cuando terminaron de poner todas las hamburguesas en la mesa.