Rocío

1989 Words
Decido llevar a Mery a una pizzería muy famosa por i********:. En camino solo la voy escuchando, Mery es muy increíble y nunca es aburrido con ella. me estaciono frente al local que es al aire abierto y nos bajamos. -Así que has escogido llevarme a comer pizza Josh, ¿Cómo sabías que me gustaba tanto? ¿Estuviste revisando mi perfil de f*******:? --Me dice Mery bromeando mientras tranco el auto y se para al lado de mí. Naw, vinimos solo porque me gusta a mí. --Le digo jugando, es obvio que si había revisado todo su muro de face para ver que le gustaba comer. - ¡Ay! No seas estúpido Josh.--Mery me comienza a pegar el brazo suavemente jugando. -JAJAJA. No le des tanta cabeza a esto, solo disfruta y ya bebé. --Le digo para que se calme y sin querer por primera vez se me escapó un "Bebé “. Le tomo la mano a Mery y la llevo a sentarnos en la pizzería. - ¿Me llamaste bebé? --Me pregunta Mery viéndome la cara. --Unmm, sí... ¿no te gustó? Si quieres no lo hago más, fue sin...--Mery no me deja terminar. --No, no es eso. Me encanta, sigue haciéndolo por favor. --Mery baja la cabeza. Mery está un poco penosa, soy yo quien termino pidiendo lo que comeremos porque ella no quiso hacer una elección. Pedí 2 pizzas personales con champiñones. Mientras esperamos las pizzas le estoy preguntando a Mery como le va en casa de sus hermanos. Ella ha iniciado una larga historia explicándome porqué le gusta estar más en casa de sus hermanos que en su propia casa. Mery creció en casa con sus padres, ella es la hija menor de 3 hermanos. Sus hermanos son muchos más mayores que ella. Su hermano varón tiene alrededor de 33 y su hermana tiene 25. Los dos viven en casas independientes. Aunque la relación de sus padres no es mala --me explica-- su papa casi el 90% del tiempo está borracho y es su mama quien trabaja para todos porque el señor Joswar está desempleado desde hace un tiempo por su problema con la bebida. A la Señora Joswar le va muy bien ya que es la administradora de unas de las empresas más importantes de la ciudad me cuenta Mery, pero que igual a ella le pega que su mama se tenga que partir la espalda por ellos… Y le da ansiedad ver como su papa se queda en casa matándose lentamente. -Guao.—Le digo al escuchar todo esto. El mesero está poniendo las pizzas en la mesa. --Pues sí, no soy la chica con la familia perfecta que esperabas encontrar Josh.—Me dice Mery un poco triste. --Hey, claro que no esperaba encontrar a alguien con una familia perfecta. Es más, creo que eso no existe. Yo soy testigo de que las familias pueden resultar infernales, vivo en un infierno mientras que la gente cree que vivimos en el paraíso. --¿De verdad? —Me pregunta Mery incrédula. --Si Mery. Si pusiéramos a mis padres con los tuyos en una balanza estoy seguro que aun los tuyos serian mejores. Mis padres son los menos perfectos que existen. Mery me mira en silencio, luego permanecemos en silencio los dos. --La pizza se enfriará, comamos bebé. —Digo Para romper el hielo del momento. Mery solo me sonríe. Yo empiezo a comer mi pizza, i********: no se equivocó, es la mejor pizza que he probado en años. --Está buenísima, ¿No? —Pregunto a Mery, pero aún no había probado la pizza siquiera. --Perdón Josh, se me quitó el apetito… ¿Puedo comerla en casa? —Me dice viéndome con tristeza. --¿Pasó algo Mery? ¿Dije algo malo? —Pregunto preocupado. --No, no es nada Josh. De verdad, solo es que se me quitó el apetito. Perdóname… Come tú, yo te observo. —Me trata de motivar. Es aburrido comer sin Mery ya que para eso vine, para comer con ella. No entiendo que pudo haber pasado o que pude haber dicho que le haya molestado. Me preocupa ahora. Como sé que no cambiará de opinión procedo a comerme mi pizza. Mery hizo tal como lo prometió, Se quedó viéndome comer y riendo observando como se me caía el queso de la pizza. --Te ves muy lindo comiendo Josh. —Me dice mientras tengo el ultimo pedazo de pizza en la boca- -- jejej, gracias. —Digo con la boca llena de pizza. --¿Cómo haces? --¿Cómo hago qué? —Le respondo con otra pregunta y no puedo evitar reírme ante la incertidumbre. --Para ser tan bello. —Me responde sin titubear. --JAJAAJA, ¡Mery! –Le grito riendo--¿Me estas tratando de enamorar? –Le levanto una ceja en seña de galán. --Unmm… Creo que no me hace falta. --JAJJAJA, te pasaste. Eres una engreída.—Mery ríe sin contenerse. --¿Nos vamos a otro sitio?—Le pregunto mientras aun reía. --Como usted quiera Señor, usted es el del plan, así que por esta noche tienes el control. La miro serio y riendo a la vez mientras me levanto de la silla, le hago señas al mesero quien viene enseguida y le cancelo la cuenta. Le explico que nos ponga la pizza de Mery para llevar y esperamos allí hasta que la trae. Cuando la trae le doy las gracias y le extiendo la mano a Mery para que me la tome, la toma y nos paramos de allí. Vamos nuevamente camino al auto. --¿A dónde me llevaras ahora señor sorpresa? —Me pregunta sarcásticamente. --Como tú lo has dicho a donde vamos también es sorpresa jeje. NO seas impaciente. Monto a Mery de copiloto y le cierro la puerta como toda una princesa. Dios mío, Mery luce tan genial siempre. Es como si no tuviera puntos débiles, por donde la vea siempre la encuentro hermosa. Talvez esté embrujado, o quizás solo estoy enamorado. Me monto y arranco el vehículo. Mery me dice que siente mucho frio y me toma de la mano. Se me para el corazón por un momento. --¿Te apago el aire? —Le pregunto. Mery asiente con la cabeza. Apago el aire y abro los vidrios de auto. Mery me abraza completamente el brazo derecho. Empiezo a manejar un poco más lento, la verdad desearía quédame aquí siempre. Mery es tan suave y tan cómoda. ¡Dios! ¡Que perfecto eres! —Pienso. En mis planes acabamos la noche en nuestra plaza ya que para los dos es muy relajante, así que voy en camino a la velocidad más lenta a nuestra plaza. --¿Te gusta el café Mery? —Le pregunto rompiendo el perfecto silencio que se había creado. --No, odio el café. —Me responde y siento como si me fueran dado una cachetada. --¡¿De verdad?! ¿Cómo puede no gustarte? --JAJAJJA, Sí Josh, lo siento si te desilusiono. Nunca me ha gustado el café. —Mery ríe. --¿De ningún tipo? —Pregunto sorprendido en busca de esperanzas. --Nop, de ningún tipo. Mamá ha intentado que tome, pero no tolero el sabor. Lo siento. --JAJAJA, Tranquila Mery, no pasa nada. Bueno, si pasa AJJAJA. --¡JOSH!—Reímos los dos. Llegamos a la plaza y Mery me mira. --¿Leíste mi mente? Estuve todo el camino queriendo que me trajeras hasta aquí jaja. —Mery me abraza. --Bueno, bajemos. Jeje. Bajamos y caminamos agarrados de la mano hasta la rampa donde nos sentaremos nuevamente. Mery sube corriendo primero y me llama con la mano. Subo corriendo y me siento al lado de ella. El parque está completamente solo a esta hora, los árboles se mueven ante la brisa fría y pareciera que estuvieran saludándonos. Mery se pega a mi lado y me abraza. --Amo estar contigo Josh, Gracias. –Me aprieta con sus brazos como para no soltarme nunca. --Yo te amo a ti Mery. —Digo sin pensarlo. Mery me mira seria. Mi corazón se acelera, ¿Qué dije? --¿Me amas de verdad? —Me pregunta Mery. El ambiente de repente se pone incómodo. --Mery, sé que todo es muy pronto, lo que dije hace un momento de sí te amaba se me escapó. Lo siento, pero estoy seguro que sí me estoy enamorando de tí...—Le explico.--¿Tú me amas Mery? --Josh, como tú dices todo esto es muy pronto así que creo que es mejor esperar para saber. En estas cosas nunca es bueno adelantarse… --Entiendo Mery, pero tranquila. Sé que si no lo estás, lo estarás pronto. —Mery ríe. --JAJAJ, Si, también estoy segura Josh. Solo no nos preocupemos por eso y llevemos las cosas poco a poco. Así como hemos venido haciendo vamos bien. ¿Te parece? --Me parece perfecto señorita. —Mery me abraza. --Sabes, ya me dio hambre jaja. --AJAJJA, que bueno que trajimos la pizza. Bajo corriendo la rampa y voy al auto a buscar la pizza. Luego subo corriendo nuevamente la rampa con la caja de pizza en la mano y nos sentamos a comer los dos la pizza viendo la luna. --la verdad es que está buenísima Josh, Gracias.—Me dice Mery. --Gracias a ti Mery, Gracias por aceptar salir conmigo. --Josh, lo haría siempre, cada vez que lo desees. Siempre querré estar contigo. Pongo mi mano en la cara suave de Mery y la acerco hacia mí para besarla. Mery suelta el trozo de pizza en la caja y se concentra solo besarme, el beso pasó de los 3 minutos. Hasta ahora es el beso más largo que nos hemos dado. Los labios de Mery recorrían toda mi boca y su lengua entró en contacto con la mía, si hubiésemos durado un poco más talvez nunca hubiera terminado ese beso. Al separarnos nos cuesta respirar a los dos, Mery se vuelve a acercar hasta mí, pero solo se pone cerca. Se resiste a no besarme. La rodeo con mis brazos y le doy un abrazo con todas mis fuerzas para drenar el furor que sentimos producto de ese beso. --Josh… No me vuelvas a besar así esta noche, no aguantaría. —Gime Mery mientras la tengo abrazada. Me acerco hacia su cuello y le doy un beso. --Como usted quiera Señorita. —Le digo bromeando. Luego de eso decidimos caminar por los alrededores del parque, íbamos tomados de las manos. Se siente tan bien ir de la mano con Mery. Caminamos por más de 20 minutos mientras hablamos de todo, luego decidimos dar la vuelta y regresar al auto para irnos. El camino de regreso fue aún mejor, Mery me empezó a cantar una canción muy vieja, pero buenísima “ A song for you”. La canta precioso, me contó que se la aprendió para un concurso en el que participó hace algunos años, el cual ganó obviamente. Me dijo que aprendió a cantarla a la versión de Aretha Franklin, pero que aún le faltan años para poder cantarla como ella. --A mí me encantó Mery, mírame… casi me haces llorar. —Le digo riendo. --JAJAJA, ¿Enserio? —Me mira emocionada. --Siii, por favor cántame más así. Mery me abraza y me agradece. --¿Por qué me agradeces Mery? —Le pregunto. --Mis hermanos siempre dijeron que cantaba horrible… A ti en cambio, te gusta como canto. Por eso, gracias Josh. —Me dice Mery sin soltarme. --¡Ay Mery! Claro que cantas hermoso. No le hagas caso a esos envidiosos bebé. —Le digo abrazándola. En ese momento nos cae encima un suave rocío. --Mira, está lloviendo. —Me dice Mery. --No, No es lluvia, es solo un rocío. --Me encantan los rocíos. —Dice Mery aferrándose a mí mientras que nos cubre el suave rocío que parece no mojarnos. --Es perfecto.
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