Pensó “faltan dos y esos los matare de un tiro”, espero hasta que se acercaran a ella y los decapito a sangre fría, se manchó de sangre de ellos, que era toxica para el Kevlar y muy dura de sacar de la piel.
Escucho la voz de Drake preocupado- ¡Anastasia! ¿Dónde estás? -, él iba subiendo las escaleras
-estoy aquí, en mi habitación- grito ella ansiosa escucho sus pasos y como abría la puerta, Dylan sonrió ahora estaría segura
- ¿Dónde está la centinela? - pregunto Drake molesto, con ella por haber dejado sola a su consorte
-ella tenía unas sospechas y fue a confirmarlas- dijo Ana en tono defensivo, tratando de que Drake no la matara
Apareció Keenan diciendo con sospechas - ¿Dónde está Daphne? - buscando con la vista
-por última vez, fue a ver qué pasaba- dijo Ana, iba perder la paciencia con razón todos los centinelas son apartados
Dylan vio que el trollz azul se estaba moviendo aun y le dio una ráfaga de disparos con sus últimas municiones, estaba agotada, no había recibido su suplemento, ni tampoco había parado de trabajar
Ana escucho esos disparos y se asustó, a ella no le gustaban las armas, ni la guerra. Drake y Keenan miraron hacia la dirección del disparo y fueron los tres hacia ella. Vieron el escenario de cuatro trollzs muertos, el lugar manchado de sangre y paredes rajadas con una centinela de espaldas en el medio con dos pistolas de calibre 50. Ana no pudo soportarlo y se cubrió los ojos apoyándose en el pecho de Drake.
- ¿Qué fue lo que paso aquí, Daphne? - pregunto Keenan tratando de mantenerse calmado y mejor que ella le diera una buena razón para no querer matarla
Dylan se giró hacia ellos, bajando sus armas y caminando hacia ellos –estos trollzs vinieron por Ana, pensaron que estaría sola como antes y vinieron a prueba de errores. Yo escuche sus pasos antes de que se dieran cuenta, deje a Ana fuera de su alcance y vine por ellos. Simple hice mi trabajo- dijo ella sin emoción
Ana la vio noto la herida del rostro, las cortadas, que estaba cubierta de sangre y muy herida y aun así se mantenía en pie, diciendo alterada - ¡Dios mío! Mírate estas muy mal herida, ven ayudarte-
Dylan sonrió diciendo en tono calmado –no se preocupe, esto no son más que rasguños. Estaré bien y ¿Cómo está usted? - intentando acomodarse
-olvídalo Daphne, vas a dejar que Anastasia te ayude quieras o no- dijo Keenan en tono de mando, no podía verla así
-es cierto Daphne, debes dejar que por lo menos mi consorte te cure- dijo Drake arrepentido, si la había protegido
-no me llamen así, hablo muy en serio. Soy Dylan y acepto la ayuda, si insisten- dijo Dylan con la mano en la frente, no sabía que le pasaba cada vez estaba más débil y le costaba más recuperarse
-no pierdas tu tiempo, querida. Le he dicho hasta el cansancio a estos dos que no me llamen Anastasia y eso es un caso perdido; solo te queda acostumbrarte. Ven a curarte- dijo Ana tomando a Dylan por la mano derecha e intentando empujarla
Dylan la ayudo, porque Ana por sí sola, no podría ni moverla y la llevo a otra habitación, miro por todas partes y supuso que era el dormitorio principal. - ¿Por qué me trajiste aquí? -
-simple, tú me cuidaste y yo quiero ayudarte, además me caes bien- dijo Ana buscando por alguna parte algo que darle para cuando saliera del baño
Dylan se quedó mirándola y pregunto – ¿Qué hiciera mi trabajo fue una razón para que te agradara? - era muy raro que un cliente los ayudara o se interesara en ellos
-sí y no hay discusión. Ahora déjate ayudar, quítate esa ropa y ve a darte un baño, que la tina esta lista- dijo Ana con las manos en las caderas
Dylan le dio una sonrisa torcida caminando hacia ella, -si buscas el baño, está en la puerta de la derecha- dijo Ana
-está bien- dijo Dylan metiéndose a el, notando que ese baño era casi un parque acuático de lo grande que era; ya se había acostumbrado a bañarse y vestirse casi en cualquier parte; se quitó la ropa y se metió a la tina.
Ana noto las manchas de la ropa y que estaba en unas horribles condiciones pensó “Dylan y yo no tenemos, ni la misma talla de zapatos, yo mido 1,69 y ella 1,75 además era más curvilínea que yo. Lastimosamente no puedo prestarle nada excepto productos y accesorios”
Fue a buscar a Keenan, porque tenía el ligero presentimiento de que le importaba más el de lo que admitiría, y le dijo - ¿Puedes traerle ropa a Dylan? -
Keenan se trazó hacia el apartamento, y empezó a buscar como quería que se vistiera ella, hoy saldría con ella para que nadie más se le acercara, porque era suya.
Ana miro a Drake y le dijo serenamente –creo que esa centinela podría ser tu hija- sentándose al lado de él diciendo –y también creo que es la consorte de Keenan, aunque ni ella, ni él lo admitan-
- ¿Por qué dices eso Anastasia? - dijo Drake aun pensativo sentándose en una silla que había así y preguntándose “¿Cómo pudo ser tan estúpido en enamorarse tan perdidamente de Helena y haber ignorado a Anastasia? O llegar a creer que Helena lo amaba”
-ella tiene tus mismos rasgos, tus ojos, tu pelo, color de piel y hasta el color de tu aura; además vi que tenía un lunar como tú en brazo derecho y se llama Daphne como tu hija- dijo ella dándole un momento a reaccionar, y se diera cuenta que era su hija antes que la perdiera
- ¿hablas, en serio? - dijo Drake ilusionado, si era cierto, sería el momento más feliz de su vida, pero a la vez se sentiría culpable, porque no hace mucho la quería matar
- ¿crees que te mentiría?, además recuerda que yo veo el aura de los seres- dijo ella abrazándolo y también sabe que Dylan no era nada parecida a su madre, ligeramente en lo físico.
-no, nunca lo has hecho. Y ¿Cómo es que también crees que es la consorte de Keenan? - dijo el curioso, porque si es así, el Keenan tendrían que verse más de los deseado.
- ¿Cuándo tú has visto a Keenan, ser bueno con alguien que no sea por interés de poder o darle su ropa tan siquiera hacerle un favor a alguien? -dijo Ana interrogante y sonriendo
-tienes razón, se me olvidaba, que nosotros no elegimos a nuestras consortes, que están hechas para nosotros y nosotros para ustedes y aunque nos cueste admitirlo una vez que las encontramos no podemos vivir sin ellas- dijo Drake riéndose, de la ironía de la vida
- ¿Cómo te diste cuenta? - pregunto él, se asombraba lo que Anastasia descubría con solo mirar a las personas y sus auras
-simple sus auras reaccionan cuando tiene contacto, brillan como un faro- dijo Ana sentándose en las piernas de él
-así cariño, no vayas a caerle de golpe a Dylan. Tienes que ir poco a poco con ella para no alterarla- dijo Ana señalando para que no se emocionara
-no puedo, la he esperado desde antes que naciera. Enfrentare a Helena y si viene con Merite a él también- dijo Drake muy determinado, sacaría de ese mundo a su hija
Keenan vio que por fin Safira encontró lo que quería que su centinela se pusiera, un vestido de seda negra más arriba de las rodillas con un pronunciado escote en v y unas sandalias Jimmy Choo; varias joyas Cartier y un abrigo de piel de tigre siberiano.
-excelente, Safira ahora lo quiero en un maletín- dijo él desesperado por ver a Daphne vestida así.
-como desee, sire- dijo sumisamente Safira pensando “¡todo esto para una simple centinela, que no vale nada!, primero le dio la rosa azul, el regalo que jamás considero a ninguna digna de dársela. Compro ese súper lujoso apartamento y lo mando a decorar como pensaba que le podría gustar, a ella con mucha exquisitez; le compro un armario digno de una diosa y la vestirá como tal. ¡Qué envidia!”
-es para hoy Safira, no me gusta perder el tiempo- dijo Keenan, detestaba a los incompetentes
-aquí tiene, sire- dijo Safira haciéndole una reverencia y tendiéndole el maletín para que se fuera
Keenan lo tomo, se trazó hacia la casa de Drake y vio la escena de Anastasia y él besándose dijo –aquí tienes, Anastasia- dejando el maletín el suelo
Ana miro el maletín y lo recogió entro a la recamara y vio salir a Dylan aun con algunas cicatrices –aquí está tu ropa, voy a arreglarte- sentándola en su antecama
- ¿tengo alguna opción? -dijo Dylan riéndose, toda gente que era bueno con ella quería arreglarla
-no, solo relajarte y dejarme hacer mi trabajo- dijo Ana mientras la curaba con las manos, susurro –solo te pido algo, no le digas a nadie que te cure-
-bien- dijo Dylan, no tenía problemas con eso, ni que la arreglara; solo entraría a descansar los ojos
-te vas a sentir un poco adormilada, para recuperar energías- dijo Ana en tono calmado y aun sobándola
-después que no me mates, estaremos bien- dijo Dylan de relajo adormilándose lentamente mientras Ana se encargaba de ella
-cariño, viste bien a Daphne. Que vamos a tener una celebración- dijo Drake, pensó “Helena me va a oír ¿Cómo permitió que mi hija se volviera centinela?”
-está bien. También yo o solo iras con ella-dijo Ana algo triste, ella jamás se podría comparar con Helena Duke, la primogénita del sexto infierno, por más que quiera
-por supuesto, que tú también. Tú y ella son lo más importante para mí- dijo Drake, no le gustaba escuchar a Anastasia triste y más por culpa de él
-claro, mi amor- dijo ella tratando de animarse y empezando a trabajar con Dylan; primero le hizo un facial y le hizo un corte en escala larga con unas mechas; la maquillo y peino, abrió la maleta y vio lo que Keenan había puesto para ella y era ropa muy fina y bonita con juegos de joyas, justo lo que necesitaba
Paso más de una hora para que Ana terminara de arreglar a Dylan, noto que, si tenía cierto parecido también con Helena, el cuerpo. Después solo se dio un baño y se puso un vestido blanco con dorado y un poco de maquillaje.
Dylan empezó a reaccionar, diciendo –Ana ¿Dónde estás? - mirando sus manos, sus uñas estaban pintadas con diseños y tenía manicura hecha,
-estoy aquí, bella durmiente- dijo Ana en forma cantarina, mirando su obra maestra, pero noto que era ella la dama de compañía de Keenan en la fiesta
- ¿Qué rayos me hiciste? -dijo Dylan mirándose en el tocador de Ana y notando que la ropa que llevaba era más cara que todo su guardarropa
-solo te puse la ropa que te trajo Keenan y te acomode un poco- dijo Ana, luego se acercó a ella y le pregunto temerosa - ¿Conoces a Helena y Merite Duke? -
Dylan la miro con una mirada intensa diciendo con algo de amargura– ¿conocerlos?, ella la reputisima madre que me pario y él es mi abuelo que conozco, hace como tres días-
Ana lo sabía, los demonios más bien las demonizas son casi estériles, solo pueden tener un hijo en toda su vida, pregunto - ¿Conociste alguna vez a tu verdadero padre o ella te dijo algo de él? - sentándose en la cama
-no lo conocí, solo me decía que era un vampiro poderoso, pero muy blando- dijo Dylan dudosa, pero contesto porque para lo que le importaba
- ¿Te gustaría conocerlo, alguna vez? - volvió a preguntar Ana, con un poco de temor, le devastaría el alma a Drake, saber que su hija no quiere conocerlo
Dylan no sabía que decir, no tenía ninguna esperanza en los hombres, dijo algo melancólica –de alguna forma si, para preguntarle ¿Qué le vio a Helena? ¿Cómo se enamoró de ella? - la última parte, la dijo con risa sin humor
Ana respiro profundamente diciendo –eres la hija de mi consorte- esperando su reacción, porque a ella misma y le impacto
- ¿Qué le hace creer eso?, si hay bastantes demonphr en el mundo-dijo Dylan pensando “¡debe ser una broma!, como en menos de un mes, tengo la familia completa. Cuando toda mi vida fui una bastarda, malquerida por la vida”
-en eso te equivocas, tus rasgos y tu aura son como los de Drake y eso solo se puede hacerse siendo padre e hija. Además, los demonphr son muy pocos y casi ninguno llega hasta los 27 años, mueren por el enlace tan peligroso, que hay entre esas dos razas- explico Ana tratando de calmarla
-Sí, eso es así ¿Por qué no me busco? - pregunto Dylan algo derrotada, ella, aunque quiera, no podía ignorar el parecido de ella y el leader, pensó “yo no puedo, ser la hija de un leader, seria mucha coincidencia, aunque Helena nunca se ha tirado a lo bajo”
-claro que te busco, desesperadamente, ha ido más de mil veces al sexto infierno a buscarte, lo único que consiguió es tu nombre es Daphne Katherine y eso ha sido su obsesión- dijo Ana casi gritando, aunque sentía un poco de celos, porque aun sentía la sombra de Helena
-debes odiarme, cierto-dijo Dylan levantándose, tambaleo un poco, porque no se había dado cuenta que tenía tacones
-no lo hago, incluso me caes muy bien. No te pareces a tu madre, eres buena- dijo Ana riéndose al ver como caminaba
-gracias, es una de las mejores cosas, que me han dicho- dijo Dylan, esa sanadora se había ganado rápidamente su confianza, a diferencia de su propia madre y su Jefe temporal.
-sabes que Daphne, es mi hija-le dijo Drake a Keenan, en forma defensiva y esperando la reacción de él
Keenan al escuchar esto pensó “lo sospechaba desde el principio, Helena nunca fue una estúpida e irracional para tener una hija de un pobre diablo. Además, esos dos tuvieron un amorío. Ahora será más difícil, ejercer mi completo dominio en Daphne” y dijo-no es de mi incumbencia, solo sé ella está bajo mi mando-
-mejor, dime todo lo que sepas sobre ella y recuerda que también soy del consejo- dijo Drake, ejerciendo su poder de leader. Keenan la había contratado a nombre del consejo y como m*****o, podía saber lo que le diera la gana de ella.
Keenan no le gustaba dar explicación de nada a nadie, se trazó hacia su oficina y busco el documento que decía los únicos datos disponibles de ella. Se regresó a donde Drake y le dijo –toma, léelo por ti mismo- tendiéndole un papel que decía
“Nombre completo: Daphne Katherine “Dylan Charlie” Taylor
Edad: 27 años. r**a: demonphr. Estatura: 1,75 cm.
Lugar de Nacimiento: Zona del Canal de Panamá “zonian”, Hospital Gorgas, en las faldas del cerro Ancón, Ciudad de Panamá.
Fecha de Nacimiento: 28 de febrero de 2586
Agencia de centinelas: Cuidad de Nueva York, Nueva York. Región: Occidental
Rango: cinta negra. Nivel: psi- alpha.
Rasgos somáticos: ojos grises platinos, cabello castaño cobrizo, piel clara broceada.
Armas de combate: pistolas de AK-47 de viaje, un juego de sais
Padres: adoptivos (fallecidos), biológicos: desconocidos
Mentor: Max Johnson.
Lugar de entrenamiento: academia de centinelas en las Filipinas
Cárceles: Prisión Estatal de San Quintín (California), Prisión Estatal de la Isla Rikers (Nueva York), Prisión Estatal de la Soledad (California)”
Drake no podía creer lo que leía, según sabe todas esas cárceles son las peores de los Estados Unidos y lo más importantes son para hombres.
-esta información es certera, Keenan- dijo Drake dudoso, porque tampoco se veía que hizo ella para merecer ir a esas cárceles
-sí, es lo más que se puede conseguir de ellos. Recuerda que según los humanos ellos están muertos y según el gobierno ellos no existen
Drake guardo el papel, tendría que ver que ocurrió con ella, pensó “¿padres adoptivos?” –muy bien Keenan, hoy la reclamare como mi hija- dijo él entando a la recamara donde esta Ana
- ¿ya están listas? -dijo él, mirando a Dylan, se veía tan hermosa pensó “mi hija no tiene la culpa. Después veré porque le toco vivir esa vida. Ahora le daré lo que se merece”
-claro, cariño- grito Ana con ánimos, levantándose rápidamente mientras intentaba también parar a Dylan
Dylan aún no les creía, pero a la vez sentía dudas sobre su origen. Se levantó y los acompaño, sin antes preguntar - ¿y mis armas?, no salgo a ninguna parte sin ellas-.
-oye aquí, estás segura. No las necesitas- dijo Drake en tono conciliador, pensó “ella tiene todo el derecho de dudar de nosotros, de mis intenciones. Pero le daré motivos para creer en mi”
-estaré mejor con ellas, solo llevare las básicas dagas y pistolas; los sais se quedará- dijo Dylan a la defensiva, pensó “no les daré oportunidad de acabarme, las armas por lo menos me dan oportunidad de escapar”
Drake suspiro y le dio lo que pidió –ten, si te hacen feliz- dijo él, mirando que su hija no iba ser nada fácil de convencer. Salieron de la habitación y allí los esperaba Keenan.
Keenan observo a su centinela, se veía como él quería perfecta, pero se le veía apagada y distante. Nada parecida a la fiera, que le conoce y ha oído hablar. Diciendo –nos retiramos- se la quería llevar lejos de allí y ganarse su confianza
-no podre permitírtelo, la presentaré como mi descendiente ante Helena- dijo Drake en forma omnipotente, midiendo fuerzas con Keenan
Keenan vio que la mejor manera de obtener más poder, es utilizando la obsesión que tiene Drake con su hija, como su debilidad –excelente, permitiré que asista- dijo él con una sonrisa cínica