- ¡deja de ser tan mala ¿quieres?!- dijo Rina casi gritando porque sabía lo que pretendía Dylan, que la dejaran en paz a cualquier precio
Sonó el intercomunicador –Dylan necesitamos que vengas a Sinaloa, estamos en el operativo de la captura de más grande capo mexicano- dijo el agente
-mira Rolando, no puedo ir corriendo cada vez que no pueden con un su propios operativos- dijo Dylan, hasta ellos tenían que hacer ese trabajo era FBI, DEA, INTERPOL y todos mecanismos de defensa y captura que se le ocurra al gobierno.
-esto es importante, Dylan en serio te necesitamos- dijo Rolando intentando convencer a esa centinela que ya los había ayudado antes.
Dylan exhalo, sabía que atrapar a ese capo era importante porque podría ser un alguien infrahumano o tan solo un humano con complejos de grandeza; -iré para allá lo más rápido que me permita el sistema- dijo ella.
-gracias Dylan, el gobierno te pagara tus servicios- dijo Rolando el presionaría a los superiores para que estuviera por menos mañana; completamente aliviado
Ella colgó, ya los humanos no se querían exponer a nada, ni siquiera teniendo chalecos antibalas; para que si estaban ellos los que tenían ropa hecha Kevlar y su piel era más resistente y las balas no le hacían nada serio;
Rolando le envió la información del capo, este era un bastardo según el informe su nombre “Mario Escobar alias “el rey de la frontera”; el capo más poderoso después de Pablo Escobar; obliga a todas las mujeres virgen, perderla con el” ella solo leyó lo importante lo demás eran puros detalles sin valor alguno.
- ¿Qué nos tienes que contar centinela? -dijo Keenan analizando a la centinela, esta mujer no era nada de lo que había visto; ni siquiera cumple con los patrones que él tenía estipulados.
-nada, solo que no confió en usted y su habilidad de camuflaje- dijo ella con una sonrisa cínica, ella no le tenía que explicar nada a nadie sobre su vida era su problema.
-pues yo tampoco en usted, hasta dudo de que razone o piense apropiadamente - dijo él con burla con desprecio
-no soy un zombi, si no te gusta mi manera de hacer las cosas; sabes que te puedes ir a la porra y déjame en paz – dijo Dylan con ira y enfocando la mirada ella no le permitirá a nadie burlase de su inteligencia o de su capacidad de centinela.
-ten cuidado con lo que dices o perderás la vida- dijo Keenan con una voz oscura y aterradora, emanando una esencia avasallante a los que estaban a su alrededor.
Dylan veía que el leader era muy poderoso y ni siquiera había movido un dedo, por más que hiriera su orgullo tendría que soportarlo por ahora, claro; dio la media vuelta y se fue a caminar diciendo –sígame, se un atajo- mientras la gente la miraba y eso no estaba a simple vista la sai ni la Ak-47 que tenía que usar.
- ¿siempre tienes que ser así? - dijo Rina a través del intercomunicador; con tono molesta amaba a Dylan era su hermano-hermana, pero a veces no la entendía.
El intercomunicador que ellos tenían no era como pensaba la gente normal; era un sistema informático que estaba conectado a ellos, desde que pasan la prueba de admisión; se encuentra implantado en la medula y conectado a los sentidos principalmente de la vista, el tacto, el oído y el micrófono estaba en los dientes de ellos;
Se lo hacen funcionar con su energía vital y pueden hablar telepáticamente de un centinela a otro y también les da el poder a la agencia de encontrarte y verte donde sea; para cuando sea necesario aniquilarte, pero ciertos centinelas tienen la habilidad de desconectarlo sin lastimarse.
- ¿Cómo? - dijo Dylan fingiendo inocencia; analizando en qué situación se encontraba, tenía que controlar a sus demonios de pasado para ella no volverse lo que tanto aborrece, una (chupasangre, come almas; sin alma ni corazón, era su naturaleza, pero ella no quería ser así)
-no te hagas, sabes que estás buscando la muerte. No me gustaría que Cahal o Keenan te mataran, Dylan- dijo Rina con preocupación, no quería que su amante matara a su amiga, pero si su jefe se lo pedía a él no le quedaba nada que hacer.
- ¿te gusta Cahal, ¿verdad? - dijo Dylan cambiando de tema, no le gustaba que le recordarán lo cerca del filo que ha estado siempre
-mmm si, ¿Cómo rayos lo notaste Dylan? - dijo Rina aun asombrándose de lo observadora que era Dylan, aunque no lo parecía más bien cada día se impresionaba más de ella
-soy loca, no burra y eso se ve desde Marte y a él le gustas tú. Tengo el presentimiento que ustedes son algo ya- dijo Dylan lo último lo hizo como pregunta retórica y lo de loca prefería ser así que agobiarse por su modo de vida.
-no sé, ¿cómo lo haces? Sabes Dylan a veces creo que tienes el poder de la telepatía- dijo Rina, mirando a Dylan pensó “no la comprendo tiene un cuerpo por todos los hombres pagarían para estar con ella, es poderosa, muy inteligente, aunque no lo parezca y en fondo es buena. Entonces porque no se busca a un novio que valga la pena o se vuelve amante de alguien poderoso”
-no lo tengo, solo que te conozco desde los 13 años- dijo Dylan alegrándose por Rina, por lo menos ya tenía la seguridad que alguien la protegería y ella algún día no puede hacerlo.
-Dylan, guapa tengo una duda de ti, desde hace mucho tiempo ¿sabes? ¿Por qué jamás has aceptado las preposiciones de los clientes a ser su amante o su juguete pudiendo tener un mejor futuro? - dijo Rina con curiosidad y algo de temor porque hay algunas cosas que no le puedes decir a Dylan sin que se enoje
-simple, yo no me vendo; no soy mercancía que pueden comparar o un trofeo que puedan exhibir a sus rivales y aliados. Si yo alguna vez llego a tener algo serio con alguien será porque así lo desee no por posición social, ni por poder- dijo Dylan pensativa, no le agradaba para nada que la viera como futura amante no creía en eso.
-ya llegamos, bienvenidos- dijo Dylan con sarcasmo, caminado por las calles los que muchos no entendían de ella era, que está peleando contra sí misma.
Keenan observaba a la centinela, no había dicho ni una sola palabra desde él la amenazo, tal vez ya aprendió cuál era su lugar. Sonriendo por mostrarle a ese insecto que no valía nada ni el suelo por donde pisan. Hasta que le escucho decir
- ¿Rina te sabes el camino? - dijo Dylan dándole la espalda a ellos y manteniendo la cabeza hacia un lado
-sí, claro Dylan- dijo Rina analizándola ella no entendía que Dylan tenía con este día, diría que es su peor día de todo el año.
-entonces guíalos, tal vez ahora nos veamos- dijo Dylan caminando hacia un callejón oscuro que estaba cerca.
Ella escuchaba gritos en ese callejón, entonces se decidió a investigar por ella misma. Camino hasta que vio unos pandilleros humanos atacando a una joven que también parecía humana y a una niña; estaban con los pantalones abajo. Ella tomo un suspiro se acercó a la escena diciendo – ¡suéltenla! - todos enfocaron su vista en ella.
-esta, está más buena que estas dos juntas, vamos por ella- dijo unos de los pandilleros con lujuria
Dylan dio una sonrisa torcida y antes de que se dieran cuenta, los tres pandilleros estaban esposados a las cañerías de un edificio; era bueno de vez en cuando llevar esposas para humanos normales.
Las humanas estaban aterradas; cuando vio esa mirada se acordó de cuando ella estuvo así y nadie la ayudo ni la consoló. Dylan busco la voz más suave y femenina que tenía –tranquilas, no pienso hacerles daño- calmando más a la niña y ayudándolas a levantarse.
-gracias; mi nombre es Merlia y ella es mi mama Karen- dijo la niña con una voz aliviada y dándole un abrazo a Dylan.
- ¿Qué eres tu exactamente? - pregunto Karen, mirando a la mujer que tenía al frente se veía que no era humana, pero a la vez tenía esa calidez
-Centinela alpha- dijo Dylan seriamente, los humanos normales no podían saber sus nombres y ni que especie eran por su seguridad tan solo podían saber que existían, miraba a la simple humana que no media más 1,65 m y su hija se veían delicadas.
Karen comprendió que no le diría nada más, pero estaba muy agradecida con la centinela ya había oído hablar de ellos, se suelen ser más altos que los humanos; que eran fríos, distantes y que sus modales era amenazadores; son asesinos despiadados y que son muchos más fuertes que los humanos. –Le agradezco profundamente que nos haya salvado- dijo ella
-vamos, las acompaño a casa- dijo Dylan, necesitaba borrarles la memoria a las dos para que no se traumaran después, solo recordarían pocas cosas después del ataque.
-no es necesario, joven- dijo Karen ella no se consideraba una persona muy importante para que la escoltara una centinela a casa; tomo de la mano a su hija
-mama deberías dejar que nos acompañe y así nos ayuda con los paquetes- dijo Merlia contenta, le cayó muy bien la centinela no era nada parecido a lo que habían dicho en la escuela
-está bien hija, pero si la centinela quiere- dijo Karen complaciendo a su hija, vio como Merlia corría hacia aquella extraña mujer.
Dylan no dijo nada y puso a seguirlas, se oía el taconeo de las botas que ella tenía en el pavimento de la calle, pensó “¿Por qué hago esto gratis? si mi protección vale más de 5,000 por día. Es porque quiero redimirme y además deseo contrarrestar los trabajos que hago y evitar que aparezca más muertos en vida, como yo”
Esas humanas vivían en un barrio muy pobre del Bronx, pero aun así tenían muchas más razones para sonreír que cualquiera que tuviera dinero - ¡ya llegamos, ya llegamos! - Merlia contenta porque pondría sus regalos debajo del árbol.
Dylan dijo –hasta pronto; feliz navidad y próspero año nuevo- con un tono neutro mientras les borraba parte de la memoria entre menos sepan de ellos, será mejor para los humanos.
Merlia la abrazó y le dijo –Feliz navidad, centinela- con mucha ternura, que a Dylan casi se le derrite el corazón, aunque no había a quien se lo admitiera que lo tenía
Dylan se agacho y le dio un beso en la frente –igual para ti, querida- y se fue. Lista para por fin llegar a trabajar y a joderles un poco la paciencia a sus jefes.
Llamo a Rina –llegaron ya o todavía- riéndose porque Rina tenía un pésimo sentido de la orientación, que no se lo recomendaba a nadie, excepto que le quisiera fregar la paciencia.
-Dylan sabes que no, estoy en alguna parte de Queens- dijo Rina, que, si su amiga quería cabrear a Keenan y Cahal lo logro, ahora que le salvara el pellejo y ella misma metió a la hoguera.
-voy para allá- dijo Dylan riéndose, se colocó los audífonos y comenzó a caminar por donde le decía el satélite que estaba Rina, que por suerte para ella estaba cerca.
Los vio desde lejos, más bien era imposible no verlos. Llego riéndose y dijo - ¿Qué tal? - mirándolos, claro se veía también que ellos querían matarla.
-me has hecho perder el tiempo; ¿Qué otra cosa tengo que usar para describirte? Además de idiota, estúpida, irracional, tosca e imbécil- dijo Keenan abrasándola con la mirada.
Dylan se rio diciendo –te describiste a la perfección, solo te falto patán, engerido y completamente intolerable- mirando fijamente; él que la busca la encuentra
-aún sigo diciendo que no mereces, ni que te pise- dijo Keenan con una voz de desprecio y esquivando el mirar
-sarna con gusto no pica y pica no mortifica. Además, soy demasiado buena para hacerte caso- dijo Dylan sacando el dedo y volteándose y empezando a caminar dijo –sígame-
Cahal le iba indicando donde era la dirección, había otro montón de patrullas de humanos incompetentes, rodeando la zona por suerte estaba el policía favorito de Dylan – ¡Joe! - grito ella.
Él escucho la voz de Dylan, se giró hacia su dirección vio que ella está con Rina y si su vista no le fallaba estaba con el… leader y su mano derecha; camino hacia ella pensando “en menos de tres días he tenido asuntos entrelazados, y está trabajando un 22 de diciembre eso no es muy buena noticia para mí y creo que para nadie”
- ¿Qué tal Joe? - dijo Dylan no tenía ningún apuro en trabajar o hacer algo productivo con su existencia
- ¿Qué te trae por aquí y este día en especial? - dijo Joe con cautela, porque todo el mundo sabía que no trabajaba hoy
-simple me caí de la cama, y pensé ¿Por qué no le jodo la vida hoy al mundo?- dijo ella con jocosidad, mejor eso a que dijera verdad que el idiota de Keenan la había hecho trabajar.
Él se rio, viendo que Dylan no había perdido su humor n***o, diciéndole –si preguntas estamos investigando una escena de descuartizamientos de 5 humanos y 6 rouges- cambiando de tema y poniéndose más serio
-olvídenlo, ahora es asunto de la agencia. No quiero a nadie del departamento de policía entre a la escena- dijo Dylan adquiriendo ese tono neutro, se colocó los guantes y le hizo señas a Rina para que la acompañara
-pero, Dylan ocurrió en nuestra jurisdicción- dijo Joe aun nervioso porque no era nada bueno cuando venía un leader y una centinela si llamarla y más Dylan.
-no te metas en lo que no importa basura inmunda- dijo Keenan con aun más deprecio que el que sentía por Dylan; siguiéndola.
-dile a tu equipo que solo acordonen, que nosotros nos encargaremos Joe- dijo Dylan en un tono de disculpa neutra, inclinando la cabeza hacia él.
Ella observo mejor la escena no tan distinta que la de ayer, parecía más bien que buscaban lo más inmundo y allí metían a sus víctimas, pero esta vez olía a semen, fluidos y baba de kraken, además de las otras cosas; la mezcla de olores le afectaba la nariz, al igual que Rina.
- ¡cuidado con lo que pisan! - dijo Rina ese olor, ella juraba que cuando saliera de allí tendría que botar su ropa y darse un baño profundo como de 3 horas mínimo.
-a mí, no me lo digas- dijo Dylan observando la escena era horrorosa habían repartido pedazos de los cuerpos por todo el lugar y escribieron con su sangre “HELL, DEAD”, algunos cuerpos tenían los órganos afuera y completamente negros llenos de pus. Lo que más la espanto, fue una cabeza que seguía parpadeando, pero en vez de boca de tenia un gran corte de solo le dejaba la nariz y los ojos que se veían que los habían chupado, parecían pasas.
Se veía sufriendo, ella por compasión tomo su arma de plutonio y le dio un disparo en el cráneo, a veces la piedad venia de diferentes maneras. Tomo fotos a la escena, varias muestras de fluido para analizar y llamo a los dseda y épsilon.
Salió de la escena, no soportaba estar un segundo más en esa asquerosidad, fue a una pequeña cámara, allí recibió un corte por una pluma; miro hacia la dirección y vio que estaba otro arpirvamphr, al parecer habían salido de su agujero de infierno; donde sea que fuera.
La pluma contenía veneno; ella tomo su arma y le comenzó a disparar, pero el condenado no se paralizaba, mando al diablo el protocolo y saco su sai. Salto hacia él, empezó a correr y ella a seguirlo, que rezara todo lo que se supiera tendría suerte si no, lo mata.
Rina vio indicio de actividad y acertó, vio a un arpirvamphr, aunque cazar y matar era la especialidad de Dylan, ella saco el látigo y le inyecto veneno de áspid, Dylan vio la acción de Rina - ¡eso no funcionara mis balas de plutonio, no le hicieron nada! - grito ella.
Dylan acelero a su máxima velocidad, en espacios abiertos ella tenía desventaja, pero en el área de edificios los podría atrapar, usando su parte demoniaca, aunque después la dejara casi muerta de cansancio.
Como ella no podría alcanzarlo en los cielos, se subió encima de él y le puso un rastreador debajo de la oreja izquierda, antes que él la tirara desde 300 m, cayó como papaya en pavimento.
Después de tomar 2 minutos recuperarse, el veneno ya le estaba haciendo efecto le había destrozado el abrigo y le había dejado una marca negra en el antebrazo derecho que le ardía.
-te tiro de su espalda, verdad- dijo Keenan con burla, analizándola miro su espalda había un basilisco (Criatura infernal, que tiene el cuerpo de dragón con serpiente, cuya mirada mata a todo ser que lo mire a los ojos y petrifica a que lo observa con espejos, solo los demonios pueden mirarlos a los ojos) azul puro con blanco que resaltaba con su piel bronceada, el símbolo del sexto infierno.
-no, estaba practicando para pelota, idiota- dijo Dylan con sarcasmo y mucha molestia, mientras aun trataba de levantarse del suelo.
- ¿Por qué lo hiciste? - pregunto Galen preocupado por ella, por él fue el que la llamo y la metió en todo esto, por más que no quisiera
- mira, yo no me caigo de 300 metros por el gusto. Si miras el intercomunicador tiene un rastreador- dijo Dylan estaba harta, le dolía todo el lado derecho del cuerpo, no pudo llevarle flores a la tumba de su familia y le duele el trasero, después vienen estos a tratarla de tonta.
Se levantó del suelo, después se puso a pensar “al parecer no sé si solo fue 2 minutos, porque cuando Galen llego”, “debo sacarme ese veneno de arpía o estaré en cama por buen rato”
-explíqueme, ¿Por qué el brazo derecho de Dylan parece que se está pudriendo? -dijo Jack mirando a Dylan, ¿por qué esta aquí? Ni siquiera el mismo sabe, pero le preocupa esta aparición repentina de manadas arpirvamphr, cuando antes apenas aprecian uno cada dos años como mucho
-el veneno de arpía es muy poderoso para cualquiera que tenga contacto con él, se encuentra en todo su cuerpo, es decir pueden matarte con solo tocarte. Cuando es una aleación con vampiro solo destruye la parte que toco. Por suerte lo mío solo fue un roce solo me debilitara todo el lado derecho dentro de 3 días- dijo Dylan con mucho dolor, porque si dolía.
-si es así como carajos, nacen adefesios como sus ramas- dijo Jack, con curiosidad él podía ser el director de la agencia de Nueva York, pero él no sabía casi nada de todas las cosas con la que tiene que pelear, de a milagro el nombre se sabe.