Rina conocía que Dylan era muy hermética en lo posible con su pasado y también ella tenía secretos y dijo -está bien, comprendo, total desde que te conozco, nunca te has asociado con tu mitad platino, pero es increíble, eso explicaría porque eres tan poderosa y te convertiría la tercera en la sucesión al trono infernal, la hija de un leader y la pregunta es ¿Cómo terminaste estando casi en los desechables de la sociedad junto con indeseables como yo? -
-no digas eso, no eres indeseable; la otra pregunta que ni yo misma te puedo responder, pero no importa, deseo tener mi propia vida, después de tanto tiempo, ya no importa si tengo o no- dijo ella, aún sin encontrarse a sí misma
- ¡Atención agentes, se les solicita en la sala de reunión A1, a la brevedad posible! - se escuchó por las bocinas que se encuentran por todo edificio
-mmm, interesante, vamos para allá- dijo Rina colocándose los audífonos y haciendo señas a Dylan para que se apurara
Ambas caminaron hacía la sala, en ella había 3 hombres vestidos elegantemente, hasta que uno le dijo -Bienvenidas Agentes, se preguntaran ¿Para qué las llamamos aquí?, cierto-
-Tenemos personas que están difundiendo información clasificada de la NASA y difamándonos, que pertenecen a una creencia en particular- dijo el de la derecha
-Precisamos que se infiltren en el hotel Gran Real como mayordomas personales de los hermanos Shane, herederos de la franquicia, sustraigan información y si es necesario eliminarlos- explico de la izquierda
-Tendrán identidades nuevas y serán las candidatas perfectas, en caso de fallar la NASA y CIABS se desligará de ustedes- explico el del centro
-Entendido- dijeron al unisonó asintiendo y tomando las documentaciones en la mesa y empezaron a leer sus nuevas vidas y a memorizarlas
-Mañana a primera hora salen hacia Miami, Florida, habrá una reunión de esas personas, estén atentas- dijo él la derecha
Ambas asintieron y tomaron unas maletas que había para ellas, retirándose de la sala; cuando llegaron a sus habitaciones, siguieron estudiando sus identidades; A la mañana siguiente, desempacaron y se vistieron como indicaban
Llegaron a la recepción del hotel, donde los esperaba el gerente del mismo diciendo -¡Bienvenidas!, ustedes deben ser las nuevas asistentes ¿Cierto?-
-Sí, señor, mi nombre es Ángela Summers- dijo Dylan con una leve sonrisa -y yo soy Kassandra Rivers- dijo Rina cerrando los ojos
-Mi nombre es Robert McQueen, es un placer recibir a dos colaboradoras impecables y mucho más cuando vendrán los propietarios, ambas se encargarán de la suite presidencial- dijo él, dándole a cada una copia de la tarjeta de acceso
Entraron dos hombres altos y fornidos, uno de cabellos rubios y otro de cabellos negros en traje formales, rodeados de guardaespaldas, hasta que McQueen dijo -¡Bienvenido señor Cyril y señor Spencer!-
-Estas dos señoritas, ¿Quiénes son? - dijo Spencer galantemente, mientras se acercaba más, -no ves, que son colaboradoras del hotel- respondió Cyril con hastío
-Señores Shane, ellas son Angela y Kassandra, ellas están en las suites que ustedes ocuparan- explico el gerente
-Excelente, McQueen; ya tengo la primera asignación para Kassandra, desempaca mis cosas y colócalas en su lugar- dijo Spencer mostrándole las maletas y perchas que traía el botones, Rina hizo lo que se le asigno y Dylan se quedó esperando que le dijeran algo.
-Ve al bar del hotel y atiende a los clientes, cuando te necesite te llamaré- dijo Spencer yéndose con su hermano
Mientras estaba en el bar en su posición de asistente, escuchó una carcajada muy particular, que no escuchaba hace más de 20 años y que no olvidaría nunca, se acercó al individuo y lo miró fijamente, pensó “Él es uno de ellos”, fue al baño y se miró al espejo y se sintió tan vacía y murmuro -si ellos mueren, entonces, yo volveré a vivir, mi vida- en sus ojos apareció un destello en color rojo escarlata.
Salió de allí y fue a la mesa de él y le dijo -Soy Ángela Summers, es un placer tenerlo como huésped, cualquier cosa que necesite me avisa, estoy para servirle y esta bebida es de parte de la casa- dejándole una botella en la mesa con sustancias toxicas.
Ella solo miraba fijamente, mientras él se tomaba la botella trago a trago y pidió otra hasta que comenzó a vomitar y llamó la atención de los otros empleados del hotel, ella se puso atenderlo y a decir -Señor, ¿Qué le ocurre?, mejor lo llevo a su habitación- para despistar a todos lo demás, sabía que solo tenía tres horas antes de que muriera
Cuando llegó a la habitación, lo acostó en la cama y mostró su verdadero rostro y dijo -veneno de cerdo para un cerdo, no puedo creer lo iluso que eres- sosteniendo la pequeña botella de vidrio del Compuesto 1080
Él con las pocas fuerzas que le quedaba preguntó - ¿Por qué me haces esto?- agonizando de dolor
Dylan hizo una sonrisa triste y dijo con ironía -No me digas que aún no me reconoces y no recuerdas lo que tú y los otros me hicieron-
-Daphne- murmuro él con terror, juraba que estaba muerta después de todo esa era la meta
-Sí, esa era yo, hasta que ustedes acabaron conmigo y me convirtieron en esta arma que soy ahora- dijo ella con rabia y una turbia mirada que nadie olvidaría jamás
-pero te daré el antídoto, porque mi intención no es matarte, solo que me digas ¿Qué fue de los otros, después de matarnos a todos?- dijo ella observándolo fijamente y guardando la botella de veneno
-Bueno después tomamos el botín y nos separamos, uno se volvió traficante de armas, otro narcotraficante, otro se fue a la agencia y se hizo carrera militar, uno se reformo y se volvió primer ministro de Bielorrusia y el otro ahora es unos de los hombres más ricos del mundo como CEO de una empresa y yo como siempre he sido mala cabeza, quede como empleado- explico en medio de lágrimas, ya que sentía un gran dolor
-Dime los nombres de ellos- exigió ella, revisando los documentos que habían en el escritorio de la habitación, encontró una foto de todos, la guardo para ella
-no puedo, me mataran- explico él con pánico tratando de moverse, pero cada vez se sentía peor
-esa debería ser tu ultima preocupación ahora mismo, te lo repito de nuevo Juan, sus nombres ahora- dijo ella perdiendo la paciencia y tomo una jeringuilla inyectándole nuevamente veneno
Él grito de dolor y lloriqueando dijo -me dijiste, que no me ibas a matar, te juro que yo no quería hacerte daño, está bien te diré lo nombres, Joaquín, Santos, Pedro, Octavio y George, los apellidos no me acuerdo - retorciéndose y recordando ese día
-yo cumplo con palabra, además yo era la que menos quería, pero tardaste mucho morías por el veneno, además no existe tal antídoto- dijo ella riéndose sádicamente recordando que le puso las 2 veces el doble de la dosis letal, espero hasta que entrará en estado de inconsciencia para abandonarlo en la habitación
Salió al pasillo caminando calmadamente y regresó al bar y el barman se acercó sigilosamente preguntó en voz baja -Summers, ¿Cómo sigue el huésped?- mientras preparaba un trago
-Me dijo que se encontraba mejor, que lo dejara solo, que eso era normal en él, cuando bebía demás ocurría esos percances- respondió ella haciendo gala de sus dotes de actriz, mostrando consternación
-entiendo, deberías de comentarle a la enfermera del hotel- dijo él preocupado pues daba muy mala imagen al bar del hotel y ponía en riesgo su trabajo
-Está bien, la extensión es 9111, ¿Cierto?- comento ella con la satisfacción de que seguro estaría todavía sufriendo y sin poder gritar, ni decir nada
-sí, explícale los percances y que vaya a verlo- explico él retirándose a su puesto nuevamente, pero observándola