Despertó ella estaba a su lado, conectada por tubos en todo su cuerpo, inconsciente –hasta que regresaste, Keenan- dijo Cahal trazándose en el dormitorio
-sí, regrese por ella- respondió él con una voz suave, tomando su mano y besándola, una pequeña sonrisa
-casi te mueres, eso fue lo que paso, pasaste tres días en coma, ella te está ablandando- reclamo Cahal, algo molesto por su poca prudencia aquel día.
Keenan se quedó callado, le había dado esa confianza, hubiera sido otro lo hubiera liquidado –y ella me salvo, eso es lo que importa, ahora dame el reporte de la situación-
-nos ha tomado tiempo, porque los sistemas de telecomunicaciones fueron parcialmente destruidos aún estamos incomunicados del resto del mundo y hay una gran batalla por los dominios de Dorian, no considere prudente pelear por ellos- explico él con gran detalle, mostrando varios documentos
-excelente, no me interesa tener más batallas- dijo él levantándose de la cama, le hizo señas a Cahal de que se fuera, miro a Dylan una vez más y se trazó a su despacho
No pudo concentrarse su mente solo estaba en ella, solo se puso a leer la nueva información sobre el pasado de ella, los cuales no aportaban nada nuevo, era como ella nunca hubiera existido antes de la agencia.
También pensaba acerca que no quería acabar como su padre, loco y que su amada lo termine matando a sangre fría o él a ella, mucho menos quedar como varios leaders que murieron en vida por la pérdida de su consorte.
Se regresó al dormitorio, la observo moviéndose violentamente hasta calmarse, se mantuvo así por meses, siempre se quedó mirándola por un tiempo y le acariciaba suavemente el rostro.
Dylan abrió los ojos suavemente, se sentía más grande los colmillos, -¿Quién hizo la cama y por qué me siento tan mal?- pregunto ella, luego volvió en sí y dijo –te dije que me dejaras morir, porque no sería tu zombi-
Keenan se rio y dijo –volviste, solo que ahora eres una vampiro completa- acercándose sentándose en la cama
Ella lo miraba con duda, cerraba y abría los ojos, se pasaban las manos por la cabeza y pregunto -¿Quién te dijo a ti que yo quería ser vampira?-
Él la ignoro y la beso en los labios, después de hacerlo sonrió, -era necesario- contesto, levantándose para cargarla
-¡déjame en paz, por favor!- gritaba ella en medio de risas, mientras pataleaba y moviéndose
-nunca y deja de moverte- ordeno él, tirándola a la gran tina del baño llena de burbujas, metiéndose él junto a ella
-¿Puedo elegir bañarme sola?- pregunto ella inocentemente con la esperanza de que se le cumpliera
-no, no puedes- contesto buscando una esponja de baño, -voltéate para enjabonarte- dijo él mirándola fijamente sonriendo
-no necesito ayuda, gracias- dijo ella sin muchas ganas de colaborar, al final no con mucho ánimo accedió
Keenan la baño dulcemente, Dylan no opuso resistencia alguna se dedicó a complacerlo por semanas, total era lindo ser amada y mimada aunque solo fuera por una vez
Un día explorando por la gigantesca mansión, en una sala algo apartada y lejana, encontró lo que parecía un piano cubierto con unas sábanas blancas por lo que podía ver sus patas era de oro sólido, se acercó y retiro la sabana, empezó a tocar unas cuantas notas, recordando su pasado, hasta que encontró el banco del piano.
Se sentó a tocar su pieza favorita a Elisa de Beethoven, sin enfocarse a su alrededor, -no sabía que tocabas el piano, Daphne- dijo él admirándola
Ella se detuvo abruptamente y se levantó, diciendo –en realidad no, solo estaba viendo cuanto me podrían dar por empeñarlo o venderlo- cerrando la tapa del piano y levantándose
-no mientas Daphne, te escuché y te vi hacerlo- dijo él acercándose a ella tomando su rostro y la abrazo –si lo deseas, es tuyo. Tómalo todo, pero quédate conmigo- susurro
Tocaron la puerta y escucharon -sire, tiene visitas- dijo Dixon en forma meticulosa, abrió la puerta despacio y los vio juntos.
-suéltame, ve a atenderla- dijo Dylan razonando con él con una leve sonrisa en los labios, -solo llévame al dormitorio- le pidió
-está bien, como desees, pero volveré- replico él cumpliendo su deseo de trazarla, pensó “mejor que valga la pena, esta interrupción”
Pero la curiosidad la invadía, salió de la habitación a buscarlo y escuchó con la voz de él -Ella, ni siquiera cuenta como mis parejas sexuales, solo es dependencia, ¿Tú de verdad crees que yo pudiera enamórame de alguien como ella? Ni siquiera es mi tipo- esas palabras le dolieron en lo más profundo de su ser, estaba dispuesta a cambiar y quedarse, derramo un par de lágrimas y se fue nuevamente a la habitación, no tenía nada que hacer allí
Dylan supo que tenía poco tiempo para volver a ser vigilada, tomo todas las joyas del joyero y lo empaco en un bulto, juntos con otros objetos de valor, como sus armas, se vistió y se puso el bulto en la espada y se metió por la ventilación hasta llegar al garaje, se puso de abajo de la carrocería de un auto que se iba; paso el perímetro de seguridad, espero hasta que se detuvo y se bajó discretamente.
Estaba en un suburbio que estaba como a 2 horas de la ciudad, pero había una casa de empeño cerca, se dirigió hacia ella y ofreció todas las joyas a la venta con un nombre falso le dieron cerca de 1 millón en efectivo, un celular y un carro, justo que necesitaba para irse.
Llamo a Menw después del tercer intento el contesto el teléfono y le dijo –¿me extrañaste?, nos vemos en central park en 2 horas en lugar de siempre, para irnos- y cerro la llamada botando el chip en la carretera
Menw supo enseguida quien era, no dudo en blanquear sus cuentas y solicitar sus vacaciones atrasadas, no le dijo a su hermana donde iría, ni a nadie y preparo identidades falsas, llego puntual como siempre, la vio sentada en un banco alejado de toda luz, se acercó y le dijo - ¿Qué planeas exactamente? Te traje dinero y lo que necesites-
-no necesito dinero, solo a ti. Irme contigo al último lugar que nos buscaría- contesto ella, él era el único que podía sacarla de allí sin levantar sospechas algunas hasta que Keenan se diera cuenta, que sería dentro de poco
-esa sería la base Antártica e iremos de base en base- analizo él, era su oportunidad de quedarse con ella, pero con el riesgo de ganarse la ira de un leader
-exacto, oxigenado- dijo ella, guiando al carro para el manejara, mientras ella se escondía, tenía todo bien calculado
-bueno, déjame comprar boletos para Santiago de Chile y nos pasamos a la Patagonia- dijo él, estaba dispuesto a hacerlo, llegaron al aeropuerto y utilizo sus poderes para pasar desapercibidos
Llegaron al Aeropuerto Internacional Comodoro Arturo Merino Benítez de Chile, alquilaron un auto para pasarse a Argentina, seguir su camino hasta el fin del mundo….
Keenan estaba harto de que Cleopatra se comprará con Daphne, sabía que ella en parte había sido culpable de la locura de Dorian, hasta que no tolero más y le dijo – mi relación con mi consorte no está en discusión y ahora si no tienes nada que decir, retírate-
-no puedes hacerme esto, Keenan. Yo también soy una leader- contesto ella alterada y muy molesta detestaba que la despreciaran
Él se trazó hacia su dormitorio esperando encontrar a Dylan, al no verla en cama, empezó a buscarla imaginando que se aburrió de tanto esperarlo, después de haber tenido la reunión con los leaders restantes.
Vio que no estaba el joyero de ella, ni sus armas, busco la grabación de las cámaras y miro el video de como ella lo abandono, sin la mínima compasión…
Él no necesitaba respirar, pero exhalaba e inhalaba fuertemente lleno de rabia, como no pudo retenerla, esta se la pagaría muy caro, puso a todos sus súbditos a buscarla por todos lados hasta encontrarla, porque si no él perdería la razón.
-¿En qué piensas?- pregunto Menw observando a Dylan tan callada y pensativa, después pensó que tal vez no era la mejor idea
-en nada- mintió, pensaba en él en sus impresionantes ojos violetas intensos y el efecto que él causaba en ella……