Dylan aprovecho la llegada de Keenan para por fin pelear con libertad, aunque el la ayudó con el ogro, no entendía de donde habían sacado tanta fuerza y por que atacaban, porque ellos nunca se habían caracterizado en ser medianamente inteligentes. Empezó a dar volteretas acabando uno por uno hasta que se quedo sola, en eso se acerca Keenan y ella sin percartarse le apunta con el filo de su sai de la mano izquierda. - Sigue así de grosera - dijo él molesto, sin pensar en nada más - Lo siento no me percate que eras tú - respondió ella bajando las armas Él sonrió pero era una sonrisa falsa y dijo -Esta bien- Él camino esperando que ella lo siguiera para hablar con él, pero eso no sucedió cosa que lo molestaba profundamente a él nadie lo trataba así y mucho menos ella. Ella simplement

