Con sabor a ti

3012 Words
Keenan se quedó estático, por primera vez ella no le había hecho rebeldía por placer, sino por su propio bien, sentía un extraño sentimiento por ella, que no dejaba en paz. Se retiró hacia la habitación de ella Él abrió la puerta cuidando de no despertarla, se acercó a ella y se veía tan delicada que nadie creería que es un arma biológica; tomo su mano, pensó “esta tan helada como un muerto, aún más que yo”, tuvo una gran tentación de morderla, amárrala a él, para que ella lo buscara. Él no pudo resistir y la mordió, pensó “su sangre es tan refrescante, tan deliciosa como cristalina; es lo más delicioso que he probado” se dijo así mismo –ya corre por mis venas, ahora la mía recorrerá por las suyas- desconecto la fuente proteínica de ella y se la inyecto, para que se alimentara directamente de él, le dio lo suficiente para volverla adicta. Boto líquido proteínico y le puso más fluidos y se fue. Sonrió diabólicamente, ahora él podía ver sus pensamientos y ella lo necesitaba para alimentarse y él se aprovecharía eso, por supuesto. Mientras seguirá escuchando lo que tenían que decir de ella. Dylan despertó, se habían salido sus colmillos y se sentía diferente, observo donde estaba, vio que a ella le estaban proviniendo sangre grito, que se oyó como el malo de Star Wars- ¡Qué demonios creen que hacen! - se lo arranco de la muñeca. Ella se calmó pensando que tal vez es suya. Apareció Keenan diciendo –me has hecho perder mucho tiempo, centinela- con los brazos cruzados -ahora que harás conmigo- dijo Dylan con sarcasmo, honestamente esperaba a que él buscara a otro, casi afónica por la medicina que le dieron y un poco más por el grito -seguir con tu trabajo y tu castigo, por supuesto- dijo él alejándose de ella, no tolerando verla así, después que el doctor le terminara de explicar el largo historial de ella - ¡gracias! - dijo ella con aun más sarcasmo intentando levantarse de la cama después grito - ¡Doc. ¡Ya me puedo largar de aquí! - -no, aun no Dylan, debo hacerte algunos exámenes antes- dijo él con el expediente de ella en la mano, que ya le había mostrado a Keenan -si claro, ¿Cuánto demoras en hacerlos? - dijo ella, apurada, ella odiaba a los hospitales, no le traían buenos recuerdos -recuerda que no viniste a tu cita de esta semana, en otras palabras, me debes ocho horas- dijo él, analizando las muestras de sangre de ella  -ella no te debe nada, además ya no necesita esos estúpidos exámenes, ya le di de mi sangre. Nos vamos ya- dijo Keenan perdiendo la paciencia - ¿Busco el acta para que la den de alta, sire? - pregunto el doctor, él no quería tener problemas con Keenan, -por supuesto- dijo Keenan, mirando la cara de Dylan que se veía que no estaba nada feliz Cuando se fue el doctor, dijo - ¿Por qué rayos tienes que tratar a la gente tan mal? ¿Quién demonios te dijo que yo quería tu asquerosa sangre? ¿Qué parte que no tomo sangre de los débiles no entendiste? - dijo Dylan fastidiada de la actitud de él, pensó “genial, ahora tengo que hacerme un drenado, antes que me vuelva adicta a su sangre” -la única débil aquí, eres tu Daphne y porque se me dio la gana y yo siempre consigo lo que quiero- dijo Keenan descaradamente, comiéndosela con los ojos -crees, que puedes amarrarme o dominarme como si fuera un perrito- dijo ella molesta de esta porquería, levantándose de la cama -un perrito sería más útil y valioso que tú, además ya eres mía, mejor dicho, mi sumisa – dijo él en tono déspota y burlón -en serio, tienes problemas psicológicos, primero búscate un perrito y déjame de fastidiarme la vida y segundo busca a un loquero- dijo ella, pensando “no lo soporto, es un maldito arrogante, aunque es muy guapo y él tiene algo que es diferente” camino hacia la puerta Él se trazó hacia la puerta, no iba permitir que se fuera - ¿Qué parte de que me perteneces, no entendiste? - pregunto posesivamente -la parte que no soy una cosa, que no entiendes que me caes como un grano en el trasero, que me hiciste tomar sangre y peor de la tuya, que por si no lo sabías prefiero tomar agua de alcantarilla, antes que volver a tomar de ti, que prefiero vivir con el kraken, antes que contigo; es que no entiendes ¡que te detesto! - dijo ella casi gritando, pegándole en el pecho porque en serio él la estaba llevando a al limite Aunque no pareciera, le dolía que ella le dijera esas cosas, se repuso–acostúmbrate y mejor que sea rápido, porque perderé mi paciencia y te hare perder la voluntad y serás mi juguete- dijo en tono posesivo; él no quería hacerlo porque cuando despertara lo odiaría más que a Helena -nunca has ido a un psiquiatra, cierto. Aunque dudo que sea una solución para ti, más bien debería encerrarte en un manicomio y botar la llave. Eso sí sería perfecto-  dijo ella desviándose del tema, pensó “sospecho para que quiere que pierda mi voluntad, yo aborrezco las relaciones sexuales y no puedo competir con él, eso ya quedo comprobado para mi desgracia” Él la miro, notaba el miedo y el asco en sus ojos platino –no crees que debes ir tú, hasta creo que te tienen una vacante disponible- dijo él burlándose -que estoy loca, dime algo que no sepa, pero jamás como tú- dijo ella con sarcasmo y riéndose falsamente Él se rio “¿Cómo demonios siempre termino teniendo peleas infantiles con ella?” Y dijo – no intentes compararte conmigo-  - ¡Dios me libre! - dijo ella en forma cantarina, apartándose de él tenía un aura magnética, que era sumamente tentadora y peligrosa para ella y su orgullo. -yo soy tu Dios- dijo él irónicamente, tomándola del brazo y trazándola lejos de allí pensó con dudas “ahora debo llevarla a el Bronx, aunque para eso hay otros centinelas”   -eres un fastidio, eso es lo que eres Keenan- dijo ella alejándose o por lo menos intentándolo Keenan la dejo en la habitación que había preparado para ella, diciendo –duérmete, necesitas descansar- Dylan se acostaría y fingiría que dormía, más bien lo que sea para la dejara en paz y dijo –está bien, pero vete- Keenan hizo una pequeña mueca y se puso en modo camuflaje, solo para que se durmiera, porque él quería dormir con ella. Dylan vio que se trazó, lejos de ella diciendo –al fin se fue- se acostó en la cama intentando olvidar, el incidente de hoy, además de que tomo sangre de Keenan; cerro los ojos y se puso a meditar, para calmar a sus demonios Keenan vio que por fin se durmió, él se quitó la ropa, solo se quedó con la ropa interior y se acostó al lado de ella, pensando “¿Por qué hago esto?, si nunca he dormido con nadie, jamás me ha gustado, hasta ahora” se quedó profundamente dormido. Dylan sintió la mano de alguien en sus caderas, interrumpió su meditación y miro hacia atrás y vio que era Keenan pensó “se ve tan tierno, tiene la cara de ángel, ni siquiera se sospecha que es el ser más arrogante sobre la tierra o que puede destruirte con solo desearlo” ella le aparto un mechón de cabello de la cara después pensó “¿Qué estoy haciendo?”    Se acomodó lentamente se sacó la almohada de la cabeza, quito el brazo de él de sus caderas y puso la almohada y se fue; que ni pensara que dormiría con él. Camino muy despacito hasta el closet y tomo un jeans, suéter, sudadera, gorra y unas vans. Además de sus audífonos y mp3. Salió de la habitación y se cambió, tomo su equipo de escalar montañas y se lanzó por una ventana que había allí, tiro la cuerda para caer de pie, y tomo el metro. Hizo una parada para comprar unos batidos y se fue al apartamento de Menw, toco la puerta diciendo –rubio, ábreme la puerta soy yo, Dylan- Menw le abrió la puerta diciendo - ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas con el leader- haciéndola pasar y quitándole un batido de la mano -estaba del verbo, que ya no estoy, ahora estoy contigo y ese batido es mío- dijo Dylan riéndose y tirándose en el sofá cama de él  - ¿Qué te trae por aquí? - pregunto Menw, sabía que no era el favorito de ella, que solo lo trataba por su hermana menor Ash -quiero que me acompañes a la feria del Bronx- dijo Dylan pensó “tengo que buscar alguien que pague lo que me gasto en esa feria y sería bueno divertirme con él” -hablas, ¿En serio? - dijo él en forma de pregunta, aunque nadie lo creyera le emocionaba estar con ella -sí, te espero a que te cambies y como sé que no puedes tomar sol, nos regresamos a las cuatro y te hago compañía ¿Qué te parece? - dijo Dylan en forma animosa -muy bien, solo déjame ponerme un suéter- dijo Menw yéndose a su dormitorio, Se puso un suéter n***o, se acercó a Dylan le quito la gorra a ella, diciendo –te ves mejor sin gorra- riéndose -baboso- riéndose y dándole un golpe en el pecho, -vámonos- dijo ella jalándolo hacia afuera -muy bien, como diga mi lady- dijo Menw riéndose y cerrando la puerta -claro, que es como diga yo- dijo Dylan aun riéndose y terminándose el batido de chocolate que tenia -tomamos, el metro ¿cierto? - dijo Menw en forma de pregunta, mientras tomaba un chicle y empezaba a mascar -sí y tienes chicles, y no me das- dijo Dylan extiendo la mano diciendo –dame, dame- moviendo la cabeza -te doy uno, a cambio de un beso- dijo Menw provocándola, mientras tenía esa sonrisa macabra Dylan hizo un grito ahogado diciendo - ¡eso es chantaje! - poniéndose las manos en la boca -yo le llamo trueque- dijo Menw agitando la caja de chicles y poniéndosela frente a ella diciendo –sé que quieres- Ella se acercó y le dio uno en la mejilla, y dijo –listo cumplí mi parte, ahora cumple la tuya, rubio- riéndose -un trato, es un trato- dijo Menw un poco decepcionado, pero le dio la caja y después pregunto - ¿Qué haremos primero? - -primero nos montaremos a todas las atracciones, o sea la montaña rusa, el martillo, el barco vikingo, el helicóptero; y después iremos a la maquinas- dijo Dylan contando con los dedos - ¿Eso sería ser inmaduro? - dijo Menw curioso, pues según él eso era para niños y adolescentes -madurar es para las frutas, pero si no quieres ir le digo a Rina, Galen o Luc que me acompañen y te dejo en paz- dijo ella, pensando “tal vez no fue buena idea, ir por él. Siempre es tan serio” -voy contigo y no hay discusión, señorita- dijo Menw halándola hacia la entrada, él no desaprovecharía esa oportunidad Dylan miro que las filas estaban llenas, entonces ella dijo –vamos a las maquinas- corriendo hacia la máquina de golpea el topo y dijo – ¡competimos! quien consiga menos boletos paga todo- riéndose en forma tentadora -muy bien, empecemos- dijo él, pidiendo las tarjetas y recargándolas para iniciar la competencia Dylan le quito una tarjeta de la mano y la paso por la máquina, este era su juego preferido además del de baile –prepárate, para una chica te gane- dijo ella en forma desafiante. Tomo el mazo y empezó, estaba emocionada como una niña. Menw solo la miraba, y noto que lo que le decía Ash era cierto, “Dylan no es inmadura, solo careció de infancia, además es la centinela más joven que logro la cinta negra” pensó “pero es muy bella, nada parecida a la niña vino a la agencia hace 15 años”   -te gane, espero que hayas traído dinero extra, porque te voy a desbancar- dijo Dylan riéndose en forma picara. Se la pasaron así en toda la feria. Keenan ya no sentía el aroma de Daphne, ese olor místico de sándalo con ámbar, pensó “seguro se debió haber despertado y se fue a recorrer el apartamento”; busco su presencia y no la sintió, ni siquiera cerca. Él se levantó, pensó “¡voy a matarla!”, busco en su armario un suéter y un chaleco para ir a buscarla, la encontraría y ella sabría ¿Qué es el infierno? Llamo a Dixon diciendo –busca a donde sea a Daphne, y tráela quiera o no-  tendría que calmarse, esa mujer lo llevaba a unos límites imprevistos para él -sire, tendría que hablar con el director, todos ellos tienen un GPS, que solo la agencia descifra y localiza- dijo Dixon tratando de calmarlo, aunque no le gustara a la tratara así    -no me interesa, haz lo que te digo- dijo Keenan, pensando la mejor manera de humillarla, de quitarle la idea de desobedecerlo. Tomo una pertenencia de ella y se concentró en el aura y la vio, sentada en las máquinas de videojuegos divirtiéndose con un rubio, en la feria del Bronx. Se trazó hacia allá, apareciendo detrás de ellos diciendo tan frio como el hielo –Dylan, tienes una misión que cumplir- Dylan se aterro, solo tenía que mirar sus ojos y sabía que esto le iba a costar muy caro, miro a Menw en forma de disculpa diciendo –ahora vuelvo- besándole la mejilla y quitándole la gorra. Keenan al mirarla a los ojos supo que vino hacer, era algo que él no le había dicho, que en compartir sangre con ella podía ver sus pensamientos y sus acciones, pero solo eran las recientes. Dijo –es para hoy, muévete- Dylan susurro –por eso es que nadie te quiere- y se puso al lado de él con las manos en los bolsillos de la sudadera y tapándose la cara con la gorra    Keenan pensaba en castigarla, pero ahora que vio que solo vino a jugar; solo la haría trabajar, pensó “no sé qué me pasa cada vez que pienso en castigarla o hacerle algún daño algo me detiene” dijo –quiero que me busques información, sobre que conexión hay entre los puntos cero y nuestra misión- trazándola a el apartamento -sabes hay beta, sigma y eta que hacen esto, yo soy una alpha, no investigo- los dijo en forma sarcástica, pero era cierto -eres una psi, en otras palabras, haces todo esto y más. Será mejor que te apures- dijo Keenan, sentado con una sonrisa macabra - ¿tienes una laptop con internet? - dijo Dylan suspirando y tirándose en la cama, pensó “allí está la sede central de la agencia, justo donde se conecta el ecuador y el meridiano de Greenwich; ante los humanos solo hay mar, y ante el consejo es un reclusorio; nadie que no sea centinela puede llegar allí ¿Por qué querrá esa información?”   -toma la mía- dijo Keenan pasándole una Mac negra; diciendo en tono de advertencia –solo ten cuidado-    -a mí no me importa que tienes allí, si tenías dudas- dijo Dylan tomándola toscamente y poniéndosela en las piernas Se metió a la base de datos de la agencia, metió su id y conecto su intercomunicador e investigo lo que pidió Keenan diciendo –aquí tiene, sire- en forma sarcástica, girando la laptop hacia él Él alzo la ceja, en forma de duda, no dijo nada y tomo la laptop. Solo vio el símbolo de la agencia y un conjunto de edificios en una isla que no estaba registrada en ningún satélite pregunto - ¿Qué es esto? - -una base de la agencia, la sede central. Eso es lo único que está en ese punto, lo demás es confidencial- dijo Dylan seriamente - ¿confidencial? - pregunto Keenan, el consejo sabía que la agencia les ocultaba cosas, pero no sabían cuántas eran -sí, o sea que así, como no pregunto sobre tus asuntos, no preguntaras por los míos, chismoso- dijo ella hablando claramente Él siguió explorando la base de datos, noto que la gran mayoría, mejor dicho, el 98% de los archivos estaban protegidos, mayormente los personales que eran lo que más le interesaba dijo –sabes, que no debes ocultarme nada- en tono de advertencia -firmaste un contrato, que no preguntarías nada sobre nosotros, ni cuestionarías nuestros métodos- dijo ella; después dijo – cerrar sesión a base de datos-  Keenan vio que cuando dijo esas palabras todas las ventanas de la agencia se cerraron, solo quedo su fondo de pantalla, dudoso pregunto - ¿Qué son ustedes realmente? - Dylan se rio sin humor diciendo –no eres el primero que lo pregunta. Somos armas biológicas con interfaz de computadora en las medulas- dijo muy seriamente Keenan nunca había visto tan seria, le intrigaba profundamente lo que ella quería decir, más bien que ocultaba después pregunto - ¿Qué tipo de arma biológica? - -desechables y corto plazo- dijo Dylan cortante, esquivo la mirada, se levantó y empezó a caminar  -yo no los consideraría corto plazo, bueno solo a los mejores centinelas y volviéndose zombis, por supuesto- dijo él relajado y hasta cínico Dylan lo miro con una mirada cortante y exploto diciendo alterada – no hables, como si fuéramos juguetes, como si nunca hubieras matado a alguien, porque ya no te era útil. ¿Para qué me molesto contigo? -    -si he matado a los inútiles y traidores, no lo niego, ¿Para qué conservarlos vivos si no servían? - dijo él muy cínicamente  
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