Capítulo 2

1237 Words
-¡DESPIERTA EVA, MALDITA SEA! ¡YA ES TARDE, SON LAS 5:40 DE LA MAÑANA! -De un momento a otro escuché como abrían mi puerta bruscamente y después a Layla gritándome- ¡ERES MUY IMPUNTUAL MUJER! -Solo unos 10 minutitos más, Layla -Eva... Te doy 10 segundos para levantarte, sino es por las buenas será por las malas, enana- Layla comenzó a contar, pero me pudo más la hueva y no me levanté. - Muy bien enana, por las malas será. -Escuche cómo Layla salía y después de unos 5 minutos volvía- Todavía estás a tiempo de levantarte enana... Muy bien, ya no te voy a dar más oportunidades -De un momento a otro todo estaba en silenció... Hasta que sentí como agua helada recorría todo mi cuerpo... - ¡ESTAS LOCA, LAYLA! ¡ERA MEJOR QUE ME TIRARAS DE LA CAMA A QUE ME MOJARAS CON LA BENDITA AGUA FRÍA! -Tú te lo buscaste enana, ahora ponte tu armamento y equípate bien, no tengas miedo a las armas, no están recargadas así que no morirás por el momento. -Me vengare Layla... -Ay por Dios, no seas ridícula Eva. Mejor prepárate y deja de mirarme como si me estuvieras matando en tus pensamientos, tienes 10 minutos. -Sin decir más se fue. -Maldita loca. Me acerqué a cerrar la puerta para cambiarme y arreglarme un poquito, abrí la caja que me dio Layla la noche anterior. Dentro de ella se encontraba un traje totalmente n***o, un chaleco antibalas, estuches con balas y navajas. Me quería dar una ducha antes de ir, pero solo tenía 5 minutos para ir abajo y la verdad no tengo muchas de pelear hoy. Me puse el traje negro... - ¡Dios mío! Se notan mis lonjitas, pero mi trasero se ve deseable y antojable... ¡ME VEO PERFECTA! Terminé de colocarme lo demás y bajé para encontrarme con una Layla caminando de un lado a otro mirando su reloj. -Bueno, solo tardaste unos 9 minutos. Vas mejorando, Eva. -Si, claro... -Muy bien, sígueme que nos están esperando. Sinceramente tengo miedo de lo que pueda suceder a partir de ahora, nunca me imaginé que mi "enemigo" me enseñaría a pelear... Nada de esto me da buena espina... Cuando salimos nos topamos con Tom y creo que el chico que está a su lado se llama Leo... No sé porque los dos se ven tan bien aun con lagañas en los ojos. - ¡Hola Eva y Layla! -Hola Tom, al parecer tu compañero no es tan flojo como el mío. -Dice Layla burlonamente. -No volverá a pasar Layla... -Le dije con un poco de fastidio. -Chicas traten de llevarse bien, terminaran muertas antes si siguen así. Cambiando de tema, les presento a Leo, él es mi contrincante... Leo ella es Layla y ese pequeño pitufo es Eva. -¿Qué obsesión tienen con mi estatura? O sea, se que soy muy chaparra pero no es para tanto -Digo fastidiada, sinceramente hoy desperté de muy mal humor y no quiero ser grosera con ellos, pero ya me esta cansando que no dejen mi pobre estatura en paz. -Hola, es un gusto Eva. -También esta Layla, Leo -Tom parece algo ¿Molesto? -Lo siento... Es que Eva llamo toda mi atención -Oye Leo… Sin ofender, pero eres muy malo coqueteando, compañero- Sip, hoy definitivamente ando de mal humor y sin ganas de aguantar a un espanta viejas tres mil. -¿Un qué?... ¿Cómo me acabas de llamar maldito pitufo? -Emmm… ¿Lo dije o lo pensé? De un momento a otro el ambiente se puso tenso, lo único que hacíamos Layla y yo era mirarnos entre nosotras. -Este... ¿No nos tenemos que ir ya Layla? Creo que ya es algo tarde para ti... -Si... Ya vámonos enana... Y sin más, salimos corriendo de ese lugar. -¿Qué acaba de pasar hace unos momentos enana? -No lo se Layla... ¿Te parece bien si entrenamos a las 5 a partir de mañana en adelante? -Me parece muy bien enana, no quiero que nos volvamos a topar con el espanta viejas tres mil- Layla estaba disfrutando la escena que hice hace unos minutos y estoy muy segura que no lo olvidara nunca. -No es gracioso doña perfecta… A la otra tendré más cuidado… Después de caminar durante unos 10 minutos encontramos como tipo ring de piedra, que en el centro tenia una llama de fuego y tenia escrito “Guardianes del Fuego”. -¿En dónde estamos Layla? -En nuestro lugar de entrenamiento enana, ¿Qué quieres aprender primero? -A no morir, doña perfecta… Yo no sé en qué momento la maldita doña loca me apunto con un arma. -Espera doña loca, ¿Tan pronto ya me quieres matar?... Pensé que apreciarías el poco tiempo en el que convivimos juntas- Lo dije en tono de burla. -Yo que tú ya estaría corriendo, ¿No querías aprender a no morir? -No soy tonta Layla, sino me matas tú me comerán los muertos, ni si quiera se donde estoy… Así que, si quieres matarme adelante, no hay mucho que yo pueda hacer, las armas que me diste no tienen balas, también no se pelear y no hablemos de las armas blancas, primero me mato yo sola intentando hacerte algo. -Bueno, en eso tienes razón… Lo único que quería era darte miedo y ver si eras tan estúpida como para salir corriendo y morir por tu estupidez. - Después de eso bajo su arma, tomo la mía y la empezó a recargar. -Empezaremos por enseñarte a apuntar y a disparar. -Sip, definitivamente cambiare tu apodo por doña loca. Cuando vimos que ya estaba empezando a anochecer decidimos ya irnos a la cabaña, en el camino empezamos a hablar de cosas estúpidas y así. A veces tengo la ligera sospecha que el señor Will la conoce desde mucho antes y que ocultan algo. -Eva, ¿Estas bien? -Si, ¿por qué lo preguntas doña loca? -Porque me acabo de dar cuenta que has estado demasiado pensativa -Na, estoy normal doña loca -Pues si tu lo dices enana… -Por cierto doña loca, ¿Tenemos una dieta especial o algo asi? -Si, nada más no te aseguro que sea lo más rico del mundo, pero es una dieta especial, la tuya será diferente a la mía. -Una pregunta doña loca, ¿Cómo sabes todo eso? - Layla al escuchar mi pregunta se puso un poco nerviosa. -Enana ahórrate esas preguntas, después te contare todo. -¿Está bien? Y sin más Layla cambio de tema, decidí ya no preguntar y seguirle el juego a Layla. Cuando entramos a la cabaña lo primero que hicimos es checar el refri, y en efecto ahí ya estaba nuestra respectiva cena. -Bueno, por lo menos es algo que me gusta, doña loca. -Creo que hoy el señor cretino anda de buenas. -¿Tanto lo odias, Layla? -Enana… El día en el que una de las dos tenga que morir te contare absolutamente todo… Mientras tanto sigue entrenando para que te conviertas en una de las mejores. Y si más empezamos a comer… No tengo ni idea de como terminara esto, no se si realmente seré capaz de sobrevivir y… Lo peor de todo es que estoy obligada a hacer esto, sinceramente nunca me imagine tener que matar a alguien… Pero bueno, solo tendremos que esperar a ver como acabara esto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD