Narra Amara Me quedé unos minutos más en el borde de la piscina, tratando de recuperar una respiración que no supe en qué momento había perdido. Podía escuchar desde aquí como las olas chocaban contra la orilla con un ritmo lento, constante… mientras dentro de mí todo iba demasiado rápido. Me levanté con la intención de meterme por completo al agua, pero antes de hacerlo escuché risas dentro de la casa. Eran Eli y mi madre. Él siempre encontraba la manera de ser el centro de atención y lo lograba. Suspiré y me sumergí. El agua estaba tibia, deliciosa, pero no logró apagar el calor extraño que Adrien había dejado en mí con un par de palabras y una mirada que no debería haber significado nada… pero lo hizo. Nadé un rato, tratando de relajar mi mente. Cuando salí del agua, me encontré con

